La ONU refuerza la seguridad en la RCA por ataques antes de las elecciones

Agencia EFE
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Bangui, 19 dic (EFE).- La ONU desplegó este viernes "cascos azules" en el oeste de la República Centroafricana (RCA) en respuesta a varios ataques de grupos armados implicados en un "intento deliberado" de trastornar las elecciones presidenciales y legislativas del próximo 27 de diciembre.

En un comunicado publicado hoy en su cuenta de Twitter, la Misión Unidimensional Integrada de las Naciones Unidas para la Estabilización en la RCA (MINUSCA) informó de que dos localidades, Bossemptélé y Bossembélé, sufrieron ataques.

La MINUSCA, que tiene desplegados algo más de 11.000 soldados en el país, atribuyó las agresiones a tres grupos: Retorno Reclamación Rehabilitación (3R), Movimiento patriótico por la República Centroafricana (MPC) y las milicias de autodefensa anti-Balaka.

La misión de la ONU condenó "enérgicamente estos ataques, que ocurrieron en medio de la campaña electoral para las elecciones presidenciales y legislativas del 27 de diciembre", y enfatizó que "estos ataques coordinados en áreas bien identificadas implican un intento deliberado de interrumpir las elecciones".

Asimismo, la MINUSCA dice haber constatado un notable aumento de los incidentes de seguridad tras la anulación de la candidatura del expresidente François Bozizé y sus recientes reuniones con los tres grupos armados mencionados.

El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó este viernes la "escalada de violencia" y pidió a todas las partes que "cesen urgentemente las acciones hostiles y trabajen para garantizar condiciones propicias para la celebración de elecciones creíbles, inclusivas y pacíficas", indicó su portavoz, Stephane Dujarric.

El pasado día 3, el Tribunal Constitucional de la RCA invalidó la candidatura presidencial de Bozizé.

El exmandatario es objeto de una orden de arresto internacional dictada en 2014 por la Fiscalía de Bangui, detalló la Corte como motivo para su invalidación, y especificó que debe rendir cuentas por "asesinatos, secuestros, detenciones arbitrarias y torturas".

Bozizé, de 74 años, es sospechoso de crímenes de lesa humanidad e incitación al genocidio, además de estar sancionado por la ONU debido a su supuesto apoyo a las milicias cristianas anti-Balaka en 2013, cuando fue derrocado.

Fundador del partido opositor Kwa Na Kwa (KNK), el expresidente aceptó a finales de julio ser candidato de su formación tras volver a la RCA a finales de 2019, después de un exilio de seis años.

Tras el veredicto del Tribunal Constitucional, diecisiete aspirantes presidenciales se enfrentarán en las urnas, entre ellos el jefe de Estado saliente, Faustin Archange Touadéra, elegido en 2016 como acicate de un cambio hacia la paz que no ha fraguado, y quien tenía a Bozizé entre sus principales adversarios.

La violencia sectaria, que desde hace meses obstaculiza el registro de votantes en diversas partes del país, impedirá además que unos 200.000 refugiados puedan ejercer su derecho al voto.

La violencia impera en este país africano desde finales de 2012, cuando una coalición de grupos rebeldes, denominada Séléka, procedente del noreste y de mayoría musulmana, tomaron la capital, Bangui, sumieron al país en una cruenta guerra civil y derrocaron a Bozizé, que ejerció el poder durante diez años (2003-2013).

Como grupos de resistencia contra los ataques de los Séleka se crearon las milicias cristianas anti-Balaka, que, como los primeros, terminaron fragmentadas en una miríada de grupos armados que, a día de hoy y pese a la firma de un histórico acuerdo de paz en febrero de 2019, todavía controlan dos tercios del país.

Con una población de casi cinco millones de habitantes, al menos 2,8 millones de personas requieren asistencia humanitaria en la RCA, y casi dos millones sufren inseguridad alimentaria, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

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