La ONU pide la liberación de Suu Kyi tras su condena a cinco años de cárcel

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Naciones Unidas, 27 abr (EFE).- La ONU volvió a pedir este miércoles la liberación inmediata de la derrocada líder birmana, Aung San Suu Kyi, tras su condena a cinco años de prisión en un proceso que, según la organización, no ha cumplido con los estándares mínimos de derechos humanos.

El portavoz Farhan Haq dijo que Naciones Unidas exige la libertad tanto de Suu Kyi como del resto de "presos políticos" detenidos por la junta militar que tomó el poder en febrero de 2021.

Haq recalcó que el proceso contra la premio Nobel de la Paz no ha cumplido con los estándares fijados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que exige entre otras cosas respeto de la presunción de inocencia, el derecho a un juicio justo en un tribunal imparcial e independiente y garantías para la defensa.

Suu Kyi fue condenada este miércoles por un tribunal especial a cinco años de prisión en la primera de la decena de cargos por corrupción presentados en su contra por la junta militar en el poder.

La exlíder del país, que podría llegar a acumular penas de más de 150 años de cárcel de ser culpada por todos los delitos de los que se le juzga, fue condenada por aceptar 600.000 dólares y 11,4 kilos de oro en sobornos de manos del exgobernador de Rangún Phyo Min Thein, quien testificó en octubre contra la birmana.

Uno de los letrados que representan a Suu Kyi, a quienes ahora la junta prohíbe hablar con los medios, calificó la denuncia de "absurda" e "injustificada" cuando esta se presentó en junio pasado, y remarcó que la "codicia" no es uno de los rasgos personales de Suu Kyi.

Esta pena, que se suma a los seis años de prisión a los que fue condenada entre diciembre y enero tras ser encontrada culpable de cuatro delitos, es un nuevo varapalo para la depuesta Consejera de Estado, de quien el régimen castrense solo ha ofrecido un par de fotografías desde que fue detenida durante el golpe de Estado.

La junta militar ha orquestado una campaña de desprestigio contra la política birmana desde la sublevación, que puso fin a la incipiente democracia birmana, a través de una maraña de procesos judiciales que se dirimen de manera opaca y a puerta cerrada en un tribunal especial de la capital birmana.

Hoy, a través de su portavoz, el secretario general de la ONU, António Guterres, condenó una vez más el golpe de Estado y exigió el fin inmediato de la "violencia y la represión" en Birmania.

(c) Agencia EFE

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