La ONU no creó la alianza ID2020 ni hay registro de que se declarara “enemiga de la Iglesia”

Publicaciones en redes sociales compartidas más de 5.400 veces desde octubre de 2020 afirman que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se declaró enemiga de la Iglesia cristiana a través de la iniciativa ID2020, supuestamente creada en el año 2000 para convertir a la organización en “una religión mundial” y “acorralar a los cristianos”. Pero ID2020 no es un programa de la ONU ni está relacionada con la religión. En realidad es una coalición de organizaciones públicas y privadas creada en 2016 para facilitar el acceso mundial a una identidad digital segura. Además, no hay registro de que la ONU emitiera una declaratoria contra la Iglesia cristiana.

“ONU SE DECLARA ENEMIGA DE LA IGLESIA.* (léanlo hasta el final, es aterrador) ‘La ONU dice que la Iglesia Cristiana es enemiga de los derechos humanos’”, afirman las publicaciones en Facebook (1, 2).

Las entradas también señalan: “La ONU declara que sus principios y declaraciones sirvan como religión mundial para tomar el dominio de la humanidad. En su proyecto ID 2020, dicen que es obligatorio acorralar a los cristianos para dividir sus creencias y fe, no pueden seguir ganando más vidas para su doctrina cristiana, hay que quitarle poder a la Iglesia”.

Afirmaciones similares circulan en Twitter (1, 2), así como en inglés y francés.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 7 de noviembre de 2022

La ONU y la libertad religiosa

Una búsqueda en Google con las palabras clave “ONU”, “ID2020”, “iglesia”, “enemigo” y “religión” no llevó a ningún reporte de prensa que informara sobre una declaración de esa organización contra la Iglesia cristiana o sobre alguna propuesta para crear una nueva religión.

Una pesquisa similar en inglés y español dentro del sitio web de la ONU, cuyo archivo data de 2003 a la fecha, no arrojó registro sobre alguna declaración de Naciones Unidas contra la Iglesia cristiana en boletines de prensa, conferencias, declaraciones a medios, informes o documentos de la organización.

El último comunicado sobre religión emitido por la ONU, publicado el 21 de septiembre de 2022, resume la participación de António Guterres, jefe de la organización, en un evento en Nueva York por el 30 aniversario de la adopción de la Declaración sobre los Derechos de las Personas Pertenecientes a Minorías Nacionales o Étnicas, Religiosas y Lingüísticas.

En esa instancia, Guterres aseguró que “el mundo se está quedando muy por debajo de los compromisos asumidos hace tres décadas para proteger a las comunidades minoritarias”.

En el mismo sitio, en la sección Noticias, la única mención a la “Iglesia cristiana” en el año 2022 fue en un artículo publicado el 13 de abril de ese año titulado “Ocho nuevos geoparques mundiales se incorporan a la lista de la Unesco”, sin referencia a una declaración contra alguna iglesia.

En el apartado de comunicados y notas de prensa de la misma página, el último texto en el que se menciona a la Iglesia, publicado el 7 de octubre del 2022, detalla la participación de la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, en la Duodécima Conferencia Anual de Paz Internacional Desmond Tutu, donde se recordó al arzobispo y activista por la igualdad de los derechos humanos que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1984.

La libertad religiosa o de creencias es uno de los derechos contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948.

El artículo 2 de la declaración señala: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Además, el artículo 18 apunta que “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.

Por otro lado, la ONU cuenta desde el año 2000 con un Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias cuya misión es promover y proteger ese derecho, así como identificar y combatir los factores que lo obstaculicen.

Además, el 28 de mayo de 2019, la Asamblea General de la ONU aprobó establecer cada 22 de agosto como Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Motivados por la Religión o las Creencias para concientizar y combatir la violencia y los actos de terrorismo contra o en nombre de una religión o creencia.

La alianza ID2020

De acuerdo con su sitio web, ID2020 o Alianza Digital por la Identidad es una coalición de organizaciones públicas y privadas, creada en 2016 para avanzar en uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas: “proporcionar acceso a una identidad jurídica (características básicas de la identidad de un individuo registradas y reconocidas por la ley) para todos” y cuenta con programas enfocados en poblaciones vulnerables como exiliados y refugiados.

Según la página, en 2018 la coalición tuvo como colaborador a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para redactar el Manifiesto ID2020, su declaración de principios, que establece que "los socios de la alianza comparten la creencia de que la identidad es un derecho humano y que las personas deben tener 'propiedad' sobre su propia identidad".

El Centro Internacional de Computación de las Naciones Unidas (UNICC, por sus siglas en inglés), es la única institución de la ONU que figura como socia de la coalición.

Además, ID2020 está en la lista de “Clientes y organizaciones asociadas” del UNICC.

Consultado por AFP Factual, ID2020 negó ser una agencia o programa de la ONU, o tener afiliación formal con la organización.

En su portal web, ID2020 detalla que recibe financiamiento de empresas privadas, fundaciones e individuos. Entre sus socios fundadores figuran Accenture, Microsoft, la Fundación Rockefeller y Gavi, la Alianza Mundial para las Vacunas e Inmunización, una organización con sede en Suiza y Estados Unidos, pero no se menciona a la ONU.