La ONU acuerda extender por un año su misión política en Libia

Naciones Unidas, 28 oct (EFE).- El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) acordó este viernes extender por un año La Misión de Apoyo del organismo en Libia (UNSMIL, por sus siglas en inglés), que trata de mediar para poner fin a la crisis política que vive ese país desde el derrocamiento en 2011 del régimen de Muamar al Gadafi.

Los quince países del Consejo adoptaron por unanimidad una resolución que pone fin a un periodo de fuerte inestabilidad para la UNSMIL, por las diferencias que mantenían las potencias sobre esta operación.

Entre septiembre de 2021 y el pasado julio, el mandato de la misión fue renovado en cinco ocasiones, con extensiones de sólo unos meses mientras los Estados miembros trataban de ponerse de acuerdo sobre una solución a más largo plazo.

Una de las cuestiones centrales era el nombramiento de un nuevo enviado de la ONU para Libia, que debía liderar la UNSMIL y que se demoró mucho tiempo por la falta de consenso.

Finalmente, en septiembre, el secretario general de la ONU, António Guterres, nombró al veterano diplomático senegalés Abdoulaye Bathily para ocupar esa vacante.

Después de ese paso, el Consejo de Seguridad finalmente se puso de acuerdo y aprobó este viernes un nuevo mandato para la UNSMIL con un año de duración, lo habitual en este tipo de misiones.

La operación mantiene sin cambios sus principales funciones, entre las que destacan promover el proceso político de transición en el país, consolidar sus instituciones, mantener un alto al fuego y vigilar las violaciones de los derechos humanos.

La ONU busca actualmente un acuerdo entre los principales bandos libios para celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias.

Dos Gobiernos se disputan actualmente el poder en el país: uno tiene su sede en Trípoli (oeste) y lo dirige Abdelhamid Dbeibah desde principios de 2021, con el reconocimiento de la comunidad internacional; mientras que el otro fue elegido el pasado febrero por el Parlamento, con Fathi Bachagha a la cabeza, apoyado por el mariscal Khalifa Haftar, hombre fuerte del este.

Bachagha asegura que su Gobierno trabajará "provisionalmente" desde Sirte (centro) y Bengasi (este), después de varios intentos frustrados para entrar en la capital, y Dbeibah se niega a ceder el poder sin pasar por las urnas y defiende su legitimidad, pese a que su mandato concluyó oficialmente después de que las elecciones fueran suspendidas a finales de diciembre pasado.

(c) Agencia EFE