Once muertos en ataques talibanes, según autoridades afganas

RAHIM FAIEZ
Un miembro de las fuerzas de seguridad afganas mira a un vehículo dañado tras la explosión de una bomba en Kabul, Afganistán, el lunes 30 de marzo de 2020. (AP Foto/Rahmat Gul)

KABUL (AP) — Al menos 11 soldados y policías afganos murieron en ataques talibanes en el norte y el sur del país, según dijeron el lunes el Ministerio de Defensa y un oficial provincial.

Los incidentes se produjeron después de que el presidente, Ashraf Ghani, anunciara la semana pasada su equipo negociador de 21 miembros para las conversaciones con el Talibán. Su principal rival político, Abdullah Abdullah, rechazó la lista de seleccionados afirmando que no era lo bastante inclusiva.

Los talibanes no reclamaron la autoría de los últimos ataques.

Según el Ministerio afgano de Defensa, los insurgentes atacaron un control militar desde varios frentes el domingo por la noche en el distrito de Argandab, en la provincia sureña de Zabul, matando al menos a seis solados.

En la provincia norteña de Baghlan, al menos cinco miembros de las fuerzas de seguridad murieron y seis resultaron heridos cuando su control de carretera se vio atacado el domingo por talibanes a las afueras de la capital provincial, Pulikhomri, dijo Mabobullah Ghafari, miembro del consejo provincial.

Al menos cuatro personas murieron el lunes en Kabul al estallar una bomba lapa adosada a un vehículo, indicó Firdaus Faramraz, portavoz del jefe de policía de la capital.

La crisis política en Afganistán y la rivalidad entre Ghani y Abdullah han impedido avanzar en las conversaciones con el Talibán. Estaba previsto que las negociaciones comenzaran tras el acuerdo firmado por Washington y los insurgentes el mes pasado.

El acuerdo contempla la retirada de los 13.000 soldados estadounidenses en Afganistán a cambio de garantías del Talibán de que combatirán a otros grupos armados como el grupo extremista Estado Islámico. El acuerdo se ha presentado como la mejor oportunidad de Afganistán para poner fin a sus sucesivas guerras.

Pero Ghani y Abdullah, que también reclamó la presidencia en una ceremonia de investidura rival este mes, están inmersos en una lucha de poder que ha llevado a Washington a amenazar con recortar mil millones de dólares en ayudas al país si no reconducen la situación.

El Talibán tenía previsto enviar 10 representantes a la base de la coalición que lidera Estados Unidos en Bagram, al norte de Kabul, para supervisar la liberación de sus prisioneros. Esa liberación formaba parte del acuerdo con Washington, que incluía la liberación de 5.000 talibanes y 1.000 funcionarios y militares afganos retenidos por el Talibán.