El olor, herramienta para proteger a los enfermos de alzhéimer en Florida

Agencia EFE

Miami, 7 may (EFE).- El olor, que es como una huella dactilar para los perros policía, puede ser la solución para el medio millón de personas que sufren alzhéimer en Florida (EE.UU.) y que durante el aislamiento por la pandemia del COVID-19 pueden ser más proclives a perderse.

El Departamento de los Asuntos de la Tercera Edad del estado (DOEA) puso en marcha este jueves una iniciativa junto a la empresa Scent Evidence K9 para distribuir 2.000 kits de "preservación de esencia" que servirían para localizar a las personas perdidas y devolverlas de forma segura a casa.

"Esta pandemia es un momento muy duro para muchas familias, y para nosotros es importante que las familias estén a salvo y ayudar a la comunidad", dijo a Efe el director ejecutivo de Scent Evidence K9, Paul Coley.

Estos kits permiten recolectar el olor de una persona "sin contaminarlo" durante diez años y, como "no cambia", facilita en gran medida el trabajo de los perros policías, los "K9", que se encargan de rastrear a las personas desaparecidas.

"Si tienes un familia o un cuidador viviendo en casa y hay individuos entrando y saliendo, ellos impregnan el olor en cualquier objeto que le intentes dar al perro, lo cual crea problemas y retrasa enormemente el proceso de rastrear a estas personas", explicó Coley.

El Centro de Información Nacional del Crimen del FBI tramitó 612.846 casos de personas desaparecidas en 2018, una situación que puede afectar especialmente a las más de 580.000 personas con 65 años o más que sufren la mencionada enfermedad, según los datos de la Asociación para el Alzheimer.

En caso de que una desgracia como esta ocurra, esta medida de seguridad puede resultar clave para que las familias se reencuentren antes con sus seres queridos.

DOEA está trabajando para seleccionar a quienes recibirán estos kits, que cuentan con guantes, toallitas esterilizadas para tomar las muestras y un recipiente de cierre hermético que, después de guardar el olor, se puede almacenar en cualquier lugar del hogar para usarse en caso de emergencia.

Este exforense del FBI y experto en el entrenamiento de perros policías aseguró que en apenas unos minutos "tienes una muestra similar al ADN o las huellas dactilares" que pueden ahorrar un tiempo vital a la hora de "recuperar a la persona perdida lo más rápido posible".

"He participado en centenares de estos casos por lo que he visto a familias enfrentándose a los problemas que supone perder a un miembro de tu familia. Y descubrimos que si teníamos muestras preseleccionadas el proceso era mejor y más eficiente", añadió.

Coley señaló que por el momento solo han acordado repartir 2.000 de estos kits, pero que están trabajando con empresas a lo largo de Estados Unidos e internacionalmente para que "estas herramientas estén a disposición de todo el mundo" y que "haya los recursos necesarios cuando se necesiten".

Además, añade que estos recipientes de "preservación de esencia" no se limitan a las personas mayores, sino que son muy recomendables para los menores y especialmente para aquellos con autismo, que "son los más proclives a perderse".

CASO DE NIÑO DESAPARECIDO EN 1968

Según las estadísticas del FBI el 69,19 % de las personas desaparecidas que entraron en su sistema en 2018 eran menores de edad, es decir, que un total de 424.066 casos de niños y jóvenes desaparecieron a lo largo del año.

Por eso, este no es el único proyecto que Scent Evidence K9 tiene entre manos ya que también está trabajando con el Departamento de Policía de Jacksonville Beach (noreste de Florida) para encontrar a Jonathan Hagans, un niño de tres años que desapareció en 1968 sin dejar rastro.

Recientemente, un miembro de la familia contactó con Coley para concienciar sobre la desaparición de niños y cómo las familias pueden prevenir que esto les ocurra a sus seres queridos y decidieron formar una fuerza de trabajo para reexaminar los datos de la investigación.

El equipo está compuesto por Coley, el director de emergencia de Seguridad Nacional, David Merrick, el arqueólogo forense Paul Martin y el experto británico en rastros humanos y policías caninos Alun Williams, entre otros.

(c) Agencia EFE