Ola de violencia en Kenia tras denuncias de fraude en las recientes elecciones presidenciales

LA NACION

Se desató una fuerte oleada de violencia en Kenia tras las elecciones presidenciales celebradas el martes pasado y que le permitieron un segundo mandato a Uhuru Kenyatta, con el 54% de los votos frente al opositor, Raila Odinga, con el 45%. Esta situación de violencia se debe a que la oposición denuncia que se cometió fraude durante los comicios y no reconoce la reelección del mandatario.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia sostuvo hoy que 24 personas han muerto desde el martes por disparos de la policía durante las protestas. Esta comisión, que monitorea las instituciones gubernamentales, exhortó a los funcionarios de alto rango a que ordenen a la policía a dejar de usar munición real contra civiles.

Por el contrario, según el partido opositor de Odinga, la Súper Alianza Nacional (NASA), "más de cien" personas murieron por disparos de la Policía en las protestas que se desarrollan desde anoche en diferentes puntos de Kenia.

La policía utilizó gases lacrimógenos contra funcionarios de la oposición en la capital del país africano, Nairobi. También mató a disparos a dos personas y otras cinco resultaron heridas en las afueras de Kisumu, una ciudad donde el líder de la oposición Raila Odinga tiene un fuerte apoyo. Hubo más disparos por parte de la policía en un barrio pobre de Nairobi en un intento por dispersar otra protesta opositora.

Fotógrafos de The Associated Press fueron testigos de cómo varios policías arremetieron contra los manifestantes, abrieron fuego y lanzaron gases lacrimógenos en el área de Mathare. En esta localidad, Wycliff Mokaya dijo a The Associated Press que su hija de nueve años fue abatida por una bala perdida cuando jugaba en el balcón de su apartamento en un tercer piso. "Estaba mirándola jugar con sus amigas cuando cayó", dijo Mokaya. "Ella era mi única esperanza".

En Kibera, otro barrio de escasos recursos de la capital, manifestantes, con piedras o palos, salieron a cubrirse mientras fueron reprimidos. Otro fotógrafo de AP contó que la policía lanzó gases lacrimógenos contra una gran caravana de vehículos con funcionarios opositores arriba al intentar ingresar al barrio.