Una ola gigante arrastra a una docena de vehículos que circulaban por una carretera al borde de un río en China

Una docena de conductores se han visto sorprendidos por una ola de seis metros de alto mientras circulaban por la carretera que bordea el río Qiantang a su paso por la ciudad de Hangzhou, en China. En unas imágenes grabadas por una cámara de seguridad y difundidas a través de la redes sociales se puede observar una gran masa de agua superando la barrera que delimita el cauce del río y anegando la vía. Esta crecida repentina del nivel del caudal del río sorprende a varios vehículos que circulaban en ese momento por la carretera y los arrastra hasta uno de los extremos de la calzada dejándolos todos amontonados. Entre los afectados, varios coches particulares, taxis y dos autobuses que sufrieron algunos daños. Por suerte, según el informe preliminar de la policía sobre este fenómeno, no ha habido que lamentar víctimas. No es la primera vez que una ola de estas características anega la costa en la ciudad de Hangzhou. Se trata de un fenómeno llamado macareo que provoca estas crecidas repentinas al romperse el equilibrio establecido entre el nivel de la marea del mar, el del río y la batimetría de la zona. Se suele dar en primavera cuando el caudal de los ríos es bajo y la acción del mar tiene mayor incidencia. Es entonces cuando se generan estas ondas que ascienden cuenca arriba. Son similares al oleaje aunque en algunos casos pueden provocar olas de hasta 9 metros de altura. Todo ello se ha convertido en una atracción para muchos turistas que acuden todos los años a la zona para observar este fenómeno. Así se puede ver en numerosos vídeos que circulan en las redes sociales. En 2012, el fenómeno congregó a 660.000 personas a la orilla del Qiantang para seguir la evolución de una gran ola que avanzaba por el río.