Segunda ola de Covid-19: cómo se prepararon las provincias para el aumento de casos

Gabriela Origlia
·7  min de lectura
El respirador funciona como si estuviera entregando aire a solo un paciente, cuando en realidad son dos. El sistema solo permite que el respirador sea usado en uno de los modos disponibles, el de respiración controlada
Gentileza FIUBA

CÓRDOBA.- Para la primera ola del coronavirus, la Argentina invirtió en fortalecer el sistema de salud. Destinaron recursos a ese fin tanto la Nación como los gobernadores e, incluso, se estableció una cuarentena rígida para ganar tiempo y preparar la estructura. Ya desde mediados del año pasado –cuando todavía no se había registrado el pico de contagios– empezó la especulación sobre cuándo llegaría la segunda ola al país. ¿Qué hicieron las provincias desde entonces? ¿Cómo se prepararon? La mayoría destinó menos recursos que un año atrás, porque el esquema ya estaba “robustecido”. Las compras de equipos e insumos se aceleraron con los casos ya en crecimiento.

Un factor que incidió es que las administraciones especularon –en función de las promesas de la Rosada– con que la vacunación, a esta altura del 2021, estaría más adelantada. Por ejemplo, la demanda de respiradores volvió a dispararse hace pocos días, cuando a la segunda ola todavía le quedan varias semanas “complejas”, según definió la ministra Carla Vizzotti.

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Fuentes de las empresas que comercializan insumos y equipos básicos vinculados al Covid-19 indicaron a LA NACION que ningún distrito se equipó “fuerte” para la segunda ola. En el arranque de la pandemia, Salud de Nación –que concentró por un tiempo la compra de respiradores y reactivos– invirtió, según datos oficiales, $42.000 millones para la expansión del sistema y sumó 4000 respiradores hasta fines de agosto. En ese segmento de equipos, después de esas operaciones solo se vendieron unos 1200 más a las provincias, un número que sirvió para equilibrar terapias intensivas y terminar de reforzar lo preparado para la primera ola.

El equipamiento para el Covid-19 se concentró en el inicio de la pandemia
Carlos Brigo


El equipamiento para el Covid-19 se concentró en el inicio de la pandemia (Carlos Brigo/)

hubo gobiernos más proactivos en la adquisición de accesorios e insumos para las unidades de terapia intensivas (UTI), más allá de respiradores. Los fabricantes de oxígeno aseguran que la demanda se quintuplicó en las últimas semanas. Hay varios distritos con una ocupación de camas de terapia intensiva superior al 70% (Santa Fe, Entre Ríos, Santa Cruz, Mendoza, San Luis, San Juan, Chubut, Río Negro, Salta además de Buenos Aires y CABA) y los profesionales de salud insisten en que más allá del equipamiento, el problema pasa por la disposición de recursos humanos.

Un trabajo del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) describe que la incorporación de camas de cuidados intensivos (UTI) permitió al país pasar de un promedio de 18,8 a 27,7 cada 100.000 habitantes. Si se considera la población de riesgo, existe un total de 2,3 camas cada 1000 mayores de 65 años. Bajo esta última métrica, Tierra del Fuego (6,7) y Catamarca (6,5) se posicionan como las provincias con mayor capacidad para atender a los adultos mayores mientras que Mendoza (1,4), Entre Ríos (1,5) y Buenos Aires (1,5) están en la base del ranking. Si se toma el Área Metropolitana bonaerense, la razón de dos camas UTI cada 1000 adultos mayores se ubica debajo del total del país.

Cómo se organizan las provincias

LA NACION pidió datos a las provincias respecto a cómo se prepararon para la segunda ola. De acuerdo a los informes recibidos, la provincia de Buenos Aires en las últimas semanas repartió 61 nuevos respiradores e incorporó 1565 de trabajadores de salud, para incorporar 250 nuevas camas de terapia intensiva.

Córdoba sumó 850 nuevas camas UTI (600 públicas), dispone así de 3753 (en el pico de octubre de 2020 usó 1715 unidades). Desde el Consejo de Médico insisten en que “no hay profesionales para atenderlas” y apuntan que en lugar de un médico cada seis camas (ocho como máximo) hay uno cada diez.

En Santa Fe agregaron 32 camas UTI este año y 149 generales. Se instalaron módulos sanitarios (similares a los hospitales de campaña) en Rafaela y Santa Fe y en Venado Tuerto y Rosario y se diseñaron guardias especiales en hospitales. En la ciudad de Santa Fe, en el centro ambulatorio Cemafe, se montó un espacio con 12 camas críticas y 20 generales.

En Mendoza por las principales compras de bienes y servicios para enfrentar la pandemia en el primer trimestre sumaron $525 millones (en 2020 fueron $1900 millones, a lo que se suman $267 millones en bienes de capital). Hasta marzo pasado, en insumos de laboratorio se usaron $350.000. Desde el año pasado hasta ahora ingresaron 295 profesionales para residencias médicas y se crearon 11 nuevas jefaturas en el área. También se matricularon 1851 profesionales de la salud y se destinaron 250 personas a programas de atención al ciudadano en pandemia.

Tucumán desarrolla el “plan de contingencia segunda ola”. Ya había duplicado la capacidad de 2126 a 4440 camas de todas las complejidades. Ahora se focalizó en la reconversión y adaptabilidad de camas para transformarlas en críticas, sumaron 60 unidades con disponibilidad de oxígeno y reconvirtieron 85 en UTI-Covid (total 549 críticas). Amplió la capacidad diagnóstica y compraron 60.000 antígenos. Incorporaron 373 nuevos agentes en planta de Salud y 3030 reemplazos para cubrir diferentes puestos asistenciales.

La Rioja, que invirtió US$6 millones para fortalecer el sistema con la instalación de dos hospitales modulares, construirá un nuevo módulo de terapia intensiva y zona crítica en el hospital Vera Barros. Además, desde el inició de la pandemia invirtió unos $850 millones entre insumos médicos, equipamiento y recursos humanos.

Misiones también consolidó lo realizado desde el inicio: las camas UTI pasaron de 1616 a 2024. Se ampliaron en 104 las camas críticas en los hospitales de Nivel II y III (se suman ahora 40 más); se agregaron 200 camas con gases y de 77 respiradores pasaron a tener 165 (esperan 40 más). Proyectaron 50 hospitales de campaña en distintos puntos, con 2587 camas de aislamiento, y compraron 25 ambulancias nuevas. Incorporaron profesionales en los 48 hospitales públicos.

Catamarca centralizó la internación en tres hospitales que se reforzaron. Para esta ola organizaron 26 camas y dos respiradores en el hospital San Juan Bautista, construyeron el Hospital Malbrán (33 camas de UTI, 30 de UCI y 120 plazas bajo riesgo), ampliado con cinco camas más de UCI para afrontar la segunda ola. Está en marcha una ampliación para diez camas de UCI y sala para tomógrafo (ya comprado).

Desde el inicio

La mayoría de las provincias pasó los datos sin distinguir entre este año y el anterior. En Salta entregaron 127 respiradores a hospitales y agregaron 500 camas en espacios complementarios. Sumaron 52 ambulancias nuevas y contrataron 2292 profesionales (19% más). Continúa el funcionamiento del Centro de Recuperación, con 140 camas.

En San Juan diagramaron circuitos Covid-19 en 13 hospitales departamentales y dos centros de atención primaria. Recibieron de Nación 30 respiradores, 30 monitores y 80 bombas de infusión y la provincia compró 30 respiradores más, 137 monitores, 10 cardiodesfibriladores, 12 cápsulas de traslado, 15 electrocardiógrafos y cinco ecógrafos. Equiparon ocho hospitales de campaña (600 camas para “leves”). La inversión provincial fue de $827 millones. En 2020 sumaron 579 profesionales y este año otros 34 y cinco terapistas.

Jujuy invirtió desde el arranque $1200 millones ($49 millones en infraestructura). Hay 445 nuevas bocas de oxígeno en hospitales, las camas UTI del sector son 182 y sumaron 39 respiradores. Pusieron en marcha seis hospitales de campaña ($78 millones).

En el mismo período, Entre Ríos duplicó la capacidad del sistema con una inversión extrapresupuestaria de $1600 millones. Habilitó 120 camas de terapia y nuevas áreas de internación en los hospitales. Creció 50% el personal de salud de planta y 20% los residentes. Nación, entre otros equipos, envió 76 respiradores. Hace días anunciaron $500 millones más.

En Corrientes destacan obras e inversiones en salud para enfrentar la pandemia y mencionan, en especial, la adecuación del Hogar Escuela, convertido en hospital de campaña, con 1000 camas, de las cuales 300 son unidades de terapia intensiva con respiradores.

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Santa Cruz –según lo publicado por la Red Ruido– invirtió $767 millones (0,8% del presupuesto 2020) para atender la demanda sanitaria en personal e insumos y $100 millones más aportó la Nación, junto a 39 respiradores. Recibió donaciones de privados.

El resto de los distritos no pasó datos, planteando que están “muy ocupados” en el área de Salud para elaborar informes de este tipo.