Ofrecía duplicar financiamiento a películas. Terminó comprando autos de lujo y bienes raíces

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MH

Un ex actor y productor de cine de Oklahoma fue declarado culpable de conspiración, fraude electrónico y lavado de dinero en un juicio en Fort Lauderdale por su papel en un esquema de financiamiento para defraudar a la producción de películas y productores de teatro por más de $60 millones.

Jason Van Eman y otros acusados en el caso usaron el dinero para comprar automóviles de lujo, embarcaciones, bienes raíces, joyas, muebles para el hogar, ropa de diseñador, alojamiento en hoteles y viajes aéreos privados y comerciales, según las pruebas presentadas en el juicio, informó la Fiscalía Federal del Distrito Sur de la Florida.

Van Eman, de 44 años y de Bartlesville, Oklahoma, también usó parte del dinero robado para financiar películas en las que participó.

El acusado se presentaba como productor y financista de películas y ofreció financiar filmes independientes, espectáculos de Broadway, festivales de música y otras producciones.

Para ello prometió a las víctimas, productores y otras personas que buscaban financiamiento, que su socio, un co-conspirador identificado como Benjamin McConley, igualaría cualquier efectivo que las víctimas contribuyeran a sus proyectos.

Luego, con el capital inicial combinado, lo que hizo que los proyectos fueran más atractivos para los inversionistas, McConley solicitaría y aseguraría el financiamiento de las instituciones financieras, dijo la fiscalía.

Las víctimas enviaron más de $60 millones a cuentas controladas por los “estafadores”, pero contrario a lo que Van Eman prometió, su pareja nunca igualó los aportes en efectivo ni solicitó financiamiento, según las autoridades.

En vez de ello, Van Eman y sus cómplices robaron el dinero de las víctimas transfiriéndolo a sus cuentas bancarias personales y corporativas, a menudo a los pocos días del depósito.

Para hacer la estafa más creíble, Van Eman y McConley contrataron a Benjamin Rafael, un empleado de un banco, cuya función era asegurar a las víctimas que sus contribuciones en efectivo habían sido igualadas y que su dinero estaba seguro, “nada de lo cual era cierto”.

La audiencia se sentencia de Van Eman está fijada para el 21 de julio a las 10 a. m. ante el juez federal de distrito, el juez Raag Singhal.

McConley se declaró culpable previamente en este caso y fue sentenciado a una pena de prisión de 13 años. Rafael fue condenado a 42 meses de cárcel por participar en dos fraudes: el primero, el esquema de financiación de películas; el segundo, ocultando su historial criminal en las solicitudes de alivio económico de COVID-19.

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