Oficinas del Riviera son convertidas en spa

Lorena Lamas*
Oficinas del Riviera son convertidas en spa

El director del Centro Cultural Riviera del Pacífico, José Luis Zataraín González, está inmerso en un proceso administrativo tras detectar 41 irregularidades en el ejercicio 2017 por parte de Sindicatura Municipal.
Uno de los asuntos que contraviene con la promoción cultural, social y artística, de acuerdo a integrantes del Consejo Técnico del Riviera, es la operación de un consultorio de belleza con tratamientos lipoesculturales.
El local número 6, ubicado en el primer piso y a escasos veinte metros de la entrada principal del ex hotel, históricamente funcionó como oficinas administrativas.
Ahora es un spa en el cual se encontraron inconsistencias en el contrato inicial catalogado como “ventajoso” por la auditoría al asignar una renta mensual de apenas mil 500 pesos con vigencia de cuatro años.
Ese año el Riviera hizo adecuaciones estructurales al recinto que por decreto es Patrimonio Cultural del Estado por el Instituto de Cultura de Baja California y Monumento Artístico por el Instituto Nacional de Bellas y Artes (INBA), como se le reconoció el 4 de febrero de 2011.
El Artículo 2 dicta: “El propietario del inmueble que se declara monumento artístico deberá realizar las obras para conservarlo y, en su caso, restaurarlo, previa autorización del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura”.
Enrique Botello
El director del recinto se defendió y afirmó que solo fueron adecuaciones o divisiones con tabla roca y que la Ley no lo obliga a solicitar autorización del Consejo del Riviera ni en materia de obra o contrataciones, ni en la parte administrativa.

ASUNTO CAYÓ EN RESPONSABILIDADES
Cuestionada sobre la solventación de las observaciones, la síndico procuradora Karina Castrejón Bañuelos aclaró que el caso no está cerrado y hasta el momento solo se han entregado al Riviera cédulas iniciales o exhortos.
No hay ningún oficio en el cual se le exonere de ninguna responsabilidad, sino son recomendaciones que se le hacen conforme al curso de la auditoría. Pero la investigación sigue en paralelo. Iniciamos un proceso de auditoría, la cual se divide en varias etapas, la más importante es la revisión y las observaciones” expuso, para complementar:
Nosotros le informamos al titular un oficio porque él no solventó todas las observaciones que le hicimos, no te puedo decir cuáles porque es un proceso que está en proceso de investigación en el Departamento de Responsabilidades
Las sanciones van desde una amonestación hasta una inhabilitación, dependiendo de la gravedad de las conductas administrativas, o de ser necesaria una penal.

CONTRATO VENTAJOSO: SINDICATURA
En la observación SF/RIVIERA/18-18-19, Sindicatura Municipal señala que el contrato de renta del local número 6 está a nombre de las ciudadanas Manuela Jesús Medrano Gaxiola y Margarita Gaxiola Cota, por mil 500 pesos mensuales para un espacio de 41.75 metros cuadrados.
Mientras que al Consejo de Desarrollo Económico, representado por Ernesto Sánchez Ramonetti, el costo por 51 metros en el segundo piso del edificio se les cobran 8 mil 831 pesos.
Considerando los factores y ubicación de las mismas, adicionalmente se observa que en los contratos celebrados por las rentas de las oficinas no se establecen depósitos en garantía, lo cual desprotege a la entidad en caso de posibles daños o pérdidas
Indicó Sindicatura, además de que no estaba contemplado en la Ley de Ingresos.
En el contrato no se integraron penalidades para ambas mujeres en caso de que incumplan con el pago de la mensualidad, lo cual no sucede con el resto de los contratos vigentes. Si bien son por un año para el resto de los locales, eso no aplica para Manuela y Margarita, quienes amarraron una vigencia para operar el spa o clínica de belleza hasta 2021, “tiempo que resulta mayor al periodo en funciones del titular, situación que también resulta por demás ventajosa y la falta de omisión en la defensa de los intereses de la entidad.

CONSEJEROS NO SABEN NADA DEL RIVIERA
Ahí realizan sus actos oficiales o sociales, sin embargo, los integrantes del Consejo Técnico del Centro Cultura Riviera se mostraron sorprendidos de las observaciones de 2017 y de la operación de un centro de belleza dentro de las instalaciones.
Se les cuestionó sobre las observaciones y la operación de un centro de belleza, pero ninguno estaba enterado de la situación y, afirmaron, en estos días convocarían a una sesión con la presidenta de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Norma Angélica Silva Aguirre; el director de Proturismo, Amador Arteaga Sahagún; y el titular del Seminario de Historia, Horacio Moncada.

NEGOCIO OBSERVADO “CERRÓ”
Como parte de las observaciones, se localizó un supuesto negocio de electrónicos cuyo proveedor, María Villafranco, tiene varias irregularidades como la observación 36/41.
En el análisis se menciona un monitor HP, el cual la proveedora vendió en mil 568 pesos; una semana después lo facturó en 3 mil 345 pesos.
“Es decir, siete días después costó más del doble”, argumentó la institución fiscalizadora.
Otro cheque remitido a esta persona fue por la venta de cableado, fuentes de poder, monitores, televisores, equipo de karaoke, entre otros electrónicos.
Para saber la verdadera identidad del establecimiento, el personal administrativo fue cuestionado sobre el domicilio fiscal de este negocio, a los que respondieron “estaba en la calle Cortés, pero ya cerró”.
LE SEÑALAN ALIMENTOS CAROS Y SIN COMPROBAR
La observación SF/RIVIERA/17-101-12, de alimentos y utensilios, tiene registrados consumos en restaurantes de la localidad por 62 mil 244.54 pesos de los que “no se encontró evidencia documental que justifique el gasto”.
En el acta que levantó Sindicatura el 15 de febrero dice: “Hay consumos de alimentos que rebasan la cantidad de 2 mil pesos, por lo cual los pagos debieron efectuarse con cheque nominativo o transferencia electrónica”.

AUTORIDADES MUNICIPALES, OMISAS ANTE DESPIDOS
Dos empleadas, una de ellas contadora, fueron despedidas por Zataraín por ser “negligentes”. Tienen una demanda laboral vigente con número de expediente 316/2018 ante la Junta de Conciliación y Arbitraje federal.
Las acusó de ser responsables de que Sindicatura Municipal hiciera constantes observaciones” a su administración.
Narraron cómo hace dos años comenzaron a detectar irregularidades. Que hablaron con el titular del Riviera, pero este les respondió con un despido, sin entregar liquidación ni carta de recomendación.
Ambas mujeres consideraron que su denuncia avanza en la Junta de Conciliación y Arbitraje, donde sí han escuchado y revisado la documentación relacionada con el caso, a diferencia del gobierno municipal y Sindicatura, donde los servidores públicos “hicieron caso omiso” a las pruebas presentadas.
Ahora el director y abogado contraatacó e interpuso una denuncia penal en contra de las dos ex empleadas del Riviera por “sustracción ilegal de documentos oficiales”.

NEPOTISMO EN EL RIVIERA
Dentro del centro cultural hay un tejido familiar que impide que los empleados administrativos denuncien irregularidades como lo establece el Artículo 47 de la Ley de Responsabilidad de los Servidores Públicos.
De acuerdo con la página de Transparencia, la administradora del Riviera es responsable de los pagos, tiene a su hijo laborando dentro del bar Andaluz y al esposo en Sindicatura Municipal.
Enrique Botello
Lo mismo sucede con la jefa de recursos humanos: uno de sus familiares directos trabaja en el almacén y la cadena de favores ha generado que la mayoría opte por mantener sus contratos.
“No queremos perder el trabajo, pero tenemos muchas historias de malas prácticas que aquí se cometen”, señaló un empleado en compañía de otros trabajadores del Riviera.
Todos temen perder el trabajo y se sienten amenazados porque en su momento también corrieron a su compañero José Márquez Bacasegua.

RESPONDE A CIERTAS OBSERVACIONES
José Luis Zataraín González, quien tiene una base sindical en el Congreso del Estado en Mexicali, se protegió antes de iniciar la entrevista con ZETA, argumentando que no busca un cargo público ni postularse en alguna candidatura. Al finalizar atribuyó la investigación de este Semanario a cuestiones políticas, advirtiendo que no quiere una nota “sensacionalista”.
— ¿Hay una clínica operando?
“No es una clínica, es un spa de mujeres que se rentó como cualquier local comercial que se renta, si me pides una oficina te la rento, ahorita tengo dos que no las puedo rentar, no tengo una necesidad económica pero me veo en la necesidad de rentar a quien desee y que no vaya en contra de la necesidad ni en las buenas del mismo edificio, de acuerdo al reglamento no estoy impedido para rentar, solamente que esté en la Ley de Ingresos y es un requisito, aval y depósito. Brenda (la cosmetóloga) está certificada”.
— ¿Qué reglamento permite rentar?
“El reglamento interno, las oficinas son para la gente, no dice ninguna actividad específica”.
— ¿Quién es Manuela, la que firmó el contrato?
“Es la persona a la que rentaba ese espacio (el spa), pero luego le quité el espacio y ella lo traspasó, tenía unos suvenires y en un momento se salió y lo traspasó a Brenda”.
— El contrato es hasta 2021, ¿nos lo puede mostrar?
“No, lo tiene el Orfis (Órgano de Fiscalización Superior)”.
— ¿El Consejo no tiene los contratos de arrendamiento?
“No es mi obligación dar de conocimiento al Consejo de los contratos de arrendamiento”.
— ¿Por qué le señaló Sindicatura lo de la renta en mil 500 pesos?
“Psss…”.
— ¿Qué hay de las observaciones en alimentos no comprobados?
“Es para las actividades propias del edificio, porque es un edificio cultural de actividades de comunicación, tuvimos un sin fin de reuniones en Tijuana, Mexicali y Ensenada. Inclusive se pagan eventos cuando se hacen paquetes de bodas o coffee break, es con el afán de adquirir clientes y que se rente. No lo inventé yo, esto viene desde Lamadrid (ex director). Nosotros te damos jugos, aguas, galletas”.
— Entonces ¿por qué están observado que no se comprueban?
“Vuelvo a repetir, todas fueron solventadas, es como si compraras una botella en el bar Andaluz, pero la verdad tiene sus propios gastos. El spa se rentó porque era una necesidad de una persona y conforme a la Ley de Ingresos, como se le ha rentado a abogados”.
— ¿Por qué despidió a sus empleadas?
“Por no hacer su trabajo”.
— ¿Qué fue lo que no hicieron?
“Pues su trabajo, parte de las observaciones por parte de Sindicatura era su trabajo, no hicieron el trabajo por el que fueron contratadas. Cuando a ti te contratan para barrer, tu puesto tiene características y a raíz de las observaciones que generó esta situación, tomé la determinación de separarles del cargo”.

*Vía ZETA