Oficialismo argentino se entusiasma con victoria de Lula, pero difícilmente obtenga rédito en comicios 2023

El presidente electo de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, saluda al primer mandatario de Argentina, Alberto Fernández, en Sao Paulo.

Por Nicolás Misculin

BUENOS AIRES, 1 nov (Reuters) - La victoria electoral del líder de centroizquierda Luiz Inácio Lula da Silva el domingo en Brasil disparó en la coalición gobernante de Argentina amplias esperanzas para los comicios locales de 2023, aunque las realidades distintas de los dos países vuelven difícil que el escenario se replique.

Pese al entusiasmo de la centroizquierda peronista, el actual descalabro financiero de Argentina y las disputas dentro de la alianza de gobierno vuelven improbable una victoria oficialista el año próximo, señalaron expertos a Reuters, en base a lo que indican los sondeos de opinión.

"El triunfo de Lula, que además fue exiguo, de ninguna manera es trasladable por las coaliciones internas y por el contexto. No creo que esto modifique en absoluto el escenario electoral en Argentina", dijo a Reuters el analista político Sergio Berensztein.

El presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de economía Sergio Massa, los tres líderes de la coalición de gobierno Frente de Todos, apenas superan el 30% de imagen positiva, de acuerdo con una encuesta nacional realizada en octubre por la consultora Ricardo Rouvier & Asociados.

Líderes de la oposición de centroderecha como Horacio Rodríguez Larreta o Patricia Bullrich, en cambio, muestran una popularidad cercana al 50% en el mismo sondeo.

"Latinoamérica sueña y, soñando unida, hace realidad esos sueños", tuiteó en la noche del lunes el presidente Fernández en alusión a la victoria que logró Lula con el 50,9% de los votos frente al 49,15% del actual presidente de derecha, Jair Bolsonaro.

Tras el triunfo, Lula, de 77 años, lució una gorra que promocionaba la candidatura de la vicepresidenta argentina Fernández de Kirchner para 2023, una imagen que fue replicada por muchos seguidores de la popular dirigente, que aún no definió si se postulará o no a los comicios presidenciales.

Sin embargo, sin candidatos oficialistas definidos y con una inflación anual cercana al 100%, que mantiene en la pobreza a casi el 40% de los argentinos, los enfrentamientos dentro del Frente de Todos muestran un escenario muy diferente al brasileño, con estabilidad económica y unidad en la centroizquierda.

"En Argentina tenemos una coalición de Gobierno que está partida. No puede resolver los problemas que le preocupan a la gente", destacó Mariel Fornoni, directora de la consultora de opinión pública Management & Fit.

El lunes, el presidente Fernández viajó especialmente a Sao Paulo para reunirse con el mandatario electo de Brasil, con quien tiene una relación personal y con el que mantuvo una reunión bilateral tras la que anunció que el primer viaje de Lula al exterior antes de asumir será a Argentina.

"Muchos dirigentes ven (...) una América del Sur que gira a la centroizquierda, y ven que todo eso constituye un clima favorable a una posible continuidad del Frente de Todos", explicó Julio Burdman, director de la consultora Observatorio Electoral.

"Sin embargo, creo que esto tiene que ver más con la visión de políticos sobre la política que con efectos reales de las elecciones en la gente", añadió.

Distintos portavoces de la coalición oficialista no respondieron al pedido de comentarios de Reuters.

(Reporte de Nicolás Misculin; Editado por Lucila Sigal)