Un rescate extremo del Ocean Viking en un Mediterráneo abandonado por Europa

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Roma, 5 jul (EFE).- El último rescate llevado a cabo por el Ocean Viking, de la organización humanitaria SOS Méditerranée, ha sido una operación "extrema" que ha puesto al límite a su tripulación, la única que navega en estos momentos en el Mediterráneo Central, donde las personas que huyen de Libia están cada vez más abandonadas por Europa.

El buque, que navega con 572 migrantes a bordo, tras la sexta operación de salvamento en cinco días, volverá a pedir puerto en las próximas horas, como ya lo hizo en días pasados, pero volverá a socorrer a las personas si en el camino se encuentra con una emergencia, explicó a Efe Francesco Creazzo, oficial de prensa de la ONG.

"El último rescate ha ido bien, la gente se encuentra a salvo en el Ocean Viking, pero están física y psicológicamente muy afectados, y muchos incluso tuvieron que ser evacuados en camilla porque no podían caminar", aunque ha sido "una operación muy complicada, era una barco de maderada sobrecargado de seres humanos y se tuvo que estabilizar con unos dispositivos especiales antes de poder trasladar a los supervivientes".

Luego se repartieron los salvavidas y se trasladó en barcas a los migrantes al buque: "fueron cinco horas de continuo trabajo que siguió después, pues había que distribuir a la gente en cubierta, analizar su situación médica, repartir kits de comida. La operación en sí acabó a las 3.30, pero hasta las 7.30 hubo mucho trabajo".

Tras seis rescates en cinco días, la tripulación está cansada y más tras un rescate "muy extremo como éste último, que ha sido un desafío", aunque "son profesionales que están preparados para este escenario y han logrado concluirlo con éxito".

"Los que están sufriendo las mayores consecuencias con las casi 600 personas que llevamos a bordo, con personas que llevaban hasta tres días en el mar a la deriva antes de ser rescatadas" y "aunque por ahora no hay urgencias médicas, han sufrido mucho física y mentalmente, tienen que desembarcar en un lugar seguro y hacerlo cuanto antes", aseguró.

El Ocean Viking pedirá de nuevo en las próximas que se le asigne un puerto. "Ya lo hicimos para las personas que llevabamos a bordo y lo volveremos a hacer enseguida", y aunque la cantidad de personas que lleva el barco es "enorme" y necesitan "ayuda y asistencia inmediata", está claro que "si nos encontramos otra emergencia en el camino, tendremos que socorrer" a quienes la sufran.

Sobre la posibilidad de que una vez que vuelvan a puerto sean sometidos a una inspección administrativa y sean bloqueados por las autoridades italianas, Creazzo asegura que es "un temor que existe desde hace un año", cuando cambió en Italia la interpretación normal de la ley marítima internacional.

El Ocean Viking es el único barco de rescate civil presente actualmente en el Mediterráneo en espera de que en las próximas horas se incorpore a la zona el Open Arms, de la homónima organización española, tras más de dos meses y medio bloqueado en puerto.

Las autoridades italianas mantienen bloqueadas por presuntas irregularidades otras cinco naves humanitarias: la Sea Eye 4, el Alan Kurdi y los Sea Watch 3 y 4, a las que se sumó el sábado el Geo Barents, de Médicos Sin Fronteras.

"Nosotros fuimos bloqueados durante 5 meses el año pasado, aunque cumplimos con las peticiones de la Guardia Costera y el bloqueo fue revocado, pero siempre existe el temor de que pueda volver a pasar porque parece que las inspecciones están siendo utlizadas para obstaculizar la actividad de rescate en el mar", explicó.

Sobre la actividad de las patrulleras libias, que cada vez obstaculizan más las actividades de recate de las ONG, Creazzo aseguró que las últimas imágenes "hablan por si solas" y muestran "exactamente lo contrario de lo que es la ley internacional marítima, que existe desde siempre".

Se refería al vídeo difundido por Sea-Watch International, que grabaron miembros de esa ONG que viajaban en su avioneta Seabird y en el que se veía a guardacostas libios disparando y lanzando objetos contra una barcaza de migrantes, además de acercarse peligrosamente hasta el punto de hacerla casi zozobrar.

La fiscalía de Agrigento (Sicilia, sur de Italia) abrió este sábado una investigación por un posible delito de intento de asesinato tras el escrito presentado por la ONG.

"Eso no puede ser tolerado si pensamos que es Europa quien financia y soporta ese tipo de actividad", aseguró, sin querer entrar en cuestiones políticas.

"Nosotros solo sabemos que rescatar a las personas que huyen de Libia a través del mar Mediterráneo, que están cada vez mas solos, mas abandonados por una Europa que es totalmente indiferente a su suerte", concluyó.

Marta Rullán

(c) Agencia EFE

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