Observatorio de Arecibo clasifica un asteroide furtivo aparecido en 2019

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En julio de 2019, el asteroide 2019 OK salió intempestivamente del resplandor del Sol, donde a los astrónomos les resulta difícil detectar objetos tan pequeños y débiles, y pasó a 45.000 millas (72.420 kilómetros) de la Tierra, mientras viajaba a 5.487 millas (8.830 kilómetros) por hora. Eso encaja dentro de la órbita promedio de la Luna, de alrededor de 238.000 millas (383023 kilómetros).

A pesar de estar cerca, 2019 OK no representó una amenaza para la vida en la Tierra, pero asteroides similares algún día podrían serlo. Es por eso que los científicos del observatorio de radioastronomía de Arecibo en Puerto Rico se apresuraron a hacer tantas observaciones de radar de la roca espacial como pudieron en la media hora, más o menos, que permaneció dentro del alcance de sus antenas. Querían aprender tanto como fuera posible sobre un asteroide que pasó cerca de la Tierra a tan alta velocidad.

“Fue un verdadero desafío”, dijo en un comunicado Luisa Fernanda Zambrano-Marín, científica planetaria de la Universidad de Florida Central que estuvo en Arecibo en 2019. “Nadie lo vio hasta que prácticamente estaba pasando, así que cuando recibimos la alerta, tuvimos muy poco tiempo para actuar. Aun así, pudimos capturar mucha información valiosa”.

Esa información ahora está publicada en un nuevo artículo en Planetary Science Journal.

Entre los hallazgos de Zambrano-Marín y su colega se encuentra que 2019 OK es un asteroide que gira rápidamente, lo que sugiere que no es un asteroide hecho de “montón de escombros”, sino que posee suficiente cohesión interna para evitar que se separe. Estiman que su diámetro es, como máximo, de alrededor de 450 pies (137,1 metros).

También creen que el asteroide es un asteroide de tipo C o S, el primer y segundo tipo de asteroide más común en el Sistema Solar. Los asteroides de tipo C consisten en rocas de silicato y arcilla, mientras que los de tipo S consisten en rocas de níquel-hierro y silicato.

Pero la conclusión más importante de los hallazgos publicados recientemente es que, independientemente de su composición, 2019 OK no representará una amenaza para la Tierra, al menos en el corto plazo. Según las observaciones de Arecibo, 2019 OK solo se acercará a la Tierra una vez más entre nuestra época y el año 2116, y eso será el 28 de julio de 2093, cuando pase a más de 4 millones de millas (más de 6 millones de kilómetros) de nuestro planeta.

Aún así, las observaciones de 2019 OK siguen siendo una buena práctica para los astrónomos enfocados en monitorear los más de 30.000 asteroides cercanos a la Tierra conocidos que podrían representar una amenaza para nuestro planeta, y para responder a rocas espaciales emergentes sigilosas como 2019. Los astrónomos en Arecibo están organizando mesas redondas antes del Día Internacional de Concientización sobre Asteroides que se celebra el jueves, una campaña para aumentar la percepción pública de la amenaza potencial de las rocas espaciales errantes y el trabajo de los científicos para comprenderlas mejor.

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