Obamacare sobrevive los intentos de eliminarlo y sigue ofreciendo protección | Opinión

·3  min de lectura

Ha sido un senador demócrata, Joe Manchin, quien ha propinado un traspié a la ley de gasto social que la administración Biden intenta impulsar.

Opuesto a ciertas disposiciones de dicha ley, que entre otros aspectos pretende ampliar las coberturas de Seguridad Social en el país, el representante de West Virginia se opone a una inversión de unos $1.75 billones que, a su juicio, sólo contribuiría a una mayor inflación.

En el paquete económico que podría naufragar en el Senado se incluye el refuerzo de la sanidad universal, vinculada a lo que se conoce como “Obamacare”, la Ley de Cuidado Asequible (ACA) que el expresidente Barack Obama logró sacar adelante a pesar de los obstáculos que pusieron los republicanos.

De hecho, el propio Manchin, que ha logrado imponerse en las urnas en un estado mayoritariamente conservador, bajo el gobierno de Donald Trump votó en dos ocasiones en contra de tumbar Obamacare, objetivo que finalmente no logró Trump a pesar de que antes de abandonar la Casa Blanca le permitió a los estados desembarazarse de esta alternativa que le permite a los estadounidenses suscribirse a coberturas médicas con precios competitivos.

Lo cierto es que su promesa de “eliminar y sustituir” Obamacare por un plan que sería “extraordinario” jamás se materializó. Nunca apareció nada en concreto para acabar con una cobertura que si bien no es perfecta, sí ha contribuido a que muchas personas necesitadas y con medios económicos limitados cuenten con un plan médico al alcance de sus bolsillos.

Si bajo la administración de Obama fue posible ACA, bajo el mandato de Joe Biden se ha conseguido promover con éxito, con un Congreso con mayoría demócrata que ha bajado los costos de los seguros disponibles en un momento en el que la pandemia, lejos de disiparse, continúa presente en el mundo, ahora con la variante ómicron.

El plazo permanece abierto hasta el 15 de enero y ya más de 13.6 millones de estadounidenses se han suscrito de cara a 2022. En comparación al año pasado, ha habido un aumento de 2 millones de personas en busca de alternativas en un país en el que, a diferencia de Europa y Canadá, por ejemplo, no hay una seguridad social universal. Si no se tiene la cobertura que pueda ofrecer el empleador, a una persona con ingresos medios le puede resultar muy difícil pagar facturas médicas que alcanzan cifras astronómicas.

Un aspecto que vale la pena destacar de este boom de Obamacare es que donde cuenta con más cantidad de suscriptores es en estados republicanos: Georgia y Texas.

Dos estados en los que, paradójicamente, abundan las personas que no tienen seguro médico y donde se declinó la expansión del Medicaid, red de cobertura médica para los más pobres. En Florida también los números de cobertura por medio de Obamacare rompen récords: sólo este año más de 2 millones de personas se apuntaron a sus planes, convirtiéndose en el estado con mayor número de suscriptores en todo el país.

Con una pandemia que ha agudizado la precariedad laboral de muchos, conviene recordar algunos datos: 9% de la población en Estados Unidos no tiene cobertura médica. Según datos del Kaiser Family Foundation, Texas tiene la mayor cantidad de personas sin seguro médico (17.5%) y Florida se sitúa en el número cinco, con un 12.3% sin cobertura sanitaria.

En cuanto al costo de los medicamentos, Estados Unidos está a la cabeza en el mundo en cuanto a los precios de las medicinas con recetas. Una medicina para combatir el cáncer puede alcanzar $14,000 comparado a $6,000 en Francia con la misma compañía.

Obamacare no es la panacea, pero ha servido de alivio para quienes se han visto en medio de una batalla política en la que el debate en torno a una posible sanidad universal se ha enquistado permanentemente. Trump llegó a la Casa Blanca convencido de que acabar con ACA era coser y cantar. Un mes después admitió: “Nadie sabía que la cobertura médica era tan complicada”.

Hoy peligra nuevamente una protección básica que a estas alturas sigue siendo objeto de acaloradas discusiones.

Siga a Gina Montaner en Twitter: @ginamontaner. ©FIRMAS PRESS

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.