La OACI investigará el desvío a Minsk del vuelo con un opositor bielorruso

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Toronto (Canadá), 27 may (EFE).- La Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) acordó este jueves investigar si Bielorrusia violó la legalidad por el desvío engañoso y el aterrizaje en Minsk del vuelo de Ryanair en el que viajaba el periodista opositor bielorruso Roman Protasevich.

Así lo decidió el consejo de este organismo de la ONU, encargado de velar por el sistema mundial de la aviación civil, durante una reunión de urgencia en Montreal (Canadá) para tratar el incidente, que ha sido duramente criticado por la Unión Europea (UE), Estados Unidos y otros países.

La reunión del Consejo de la OACI, que está compuesto por 36 países, se celebró a puerta cerrada con la presencia de representantes de Bielorrusia.

A su final, el ministro de Transporte de Irlanda, Eamon Ryan, anunció en un comunicado la decisión de abrir pesquisas sobre lo sucedido el pasado 23 de mayo con el vuelo FR4978 de Ryanair, que llevaba 120 pasajeros a bordo.

EL 25 DE JUNIO, INFORME PROVISIONAL

La OACI emitirá el próximo 25 de junio un informe provisional con las conclusiones de su investigación.

"Apoyamos totalmente la decisión de OACI de efectuar una investigación transparente e independiente del incidente en Bielorrusia y aplaudimos el apoyo de nuestros colegas internacionales para asegurar que será realizado", dijo Ryan en la nota.

Las autoridades bielorrusas detuvieron el domingo al Protasevich, crítico con el Gobierno del presidente Alexadr Lukashenko, después de que el mandatario ordenara desviar al aeropuerto de Minsk el vuelo de la aerolínea Ryanair, en el que el periodista viajaba de Atenas a Vilna, donde reside.

La tripulación del vuelo de Ryanair "fue notificada por el servicio de control de tráfico aéreo de Bielorrusia de una potencial amenaza de seguridad a bordo y fue instruido a desviar (el avión) hacia el aeropuerto más cercano, Minsk", señaló la aerolínea en un comunicado publicado en Twitter.

ATAQUE A LA SEGURIDAD DE LA AVIACIÓN CIVIL EUROPEA

Ryan calificó el aterrizaje del avión en la capital bielorrusa y el arresto posterior de Protasevich y su novia, Sofia Sapega, de "acciones inaceptables", al tratarse de "un ataque a la seguridad de la aviación civil europea" y por haber puesto en peligro las vidas de los pasajeros y tripulación que viajaban en el aparato.

Las autoridades bielorrusas, que cuentan con el apoyo de Moscú, han afirmado que el avión no fue forzado a aterrizar en Minsk y que fue una decisión del piloto de la aeronave tras recibir la amenaza de bomba.

El incidente ha causado que numerosas compañías aéreas, entre ellas Air France, Austrian Airlines, Lufthansa, Swiss, Finnair, Iberia, la polaca LOT, Air Baltic, KLM y la propia Ryanair, hayan decidido evitar el espacio aéreo sobre Bielorrusia.

Además, las autoridades europeas quieren aplicar nuevas sanciones contra el régimen de Lukashenko, que podrían ser aprobadas en el próximo Consejo de Exteriores del 21 de junio.

El miércoles, Lukashenko defendió la actuación de su Gobierno y amenazó a Occidente con aplicar sanciones, como un embargo alimentario o restricciones al tránsito de sus bienes.

UNA DECISIÓN CON UN RESPALDO ABRUMADOR

El ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Dominic Raab, aplaudió la decisión de la OACI, con el respaldo de "una abrumadora mayoría de las delegaciones internacionales", de investigar el incidente.

"Nos unimos a nuestros socios internacionales en querer saber todas las circunstancias que causaron esta grave violación de la ley internacional y el ataque a los principios que sustentan la aviación civil", dijo Raab.

El ministro de Transporte de Lituania, Marius Skuodis, apuntó en su cuenta de Facebook que "dadas las circunstancias" la resolución de la OACI de investigar lo ocurrido son "buenas noticias".

Skuodis añadió que durante la reunión del Consejo de la OACI preguntó a los representantes bielorrusos sobre varios temas, entre ellos por qué los pasajeros del vuelo no fueron desembarcados una vez que el avión aterrizó en Minsk, tal y como marcan los protocolos internacionales en casos de amenaza de bomba.

(c) Agencia EFE