Nuevas guías canadienses indican cómo reducir el riesgo de fractura en la atención de los adultos mayores

Por Kathryn Doyle (Reuters Health) - Los adultos mayores que viven en residencias especiales son dos veces más propensos que sus pares que viven en sus casas a tener una fractura y las nuevas guías del Consejo Científico Asesor en Osteoporosis de Canadá explican cómo reducir ese riesgo. Los residentes de establecimientos de cuidados prolongados son más frágiles y tienen más problemas de salud que los mayores que viven solos, lo que explica el aumento del riesgo de fractura, explicó la autora principal, doctora Alexandra Papaioannou, de la Universidad de McMaster y de Ciencias de la Salud de Hamilton, Ontario. "Hasta un tercio de los adultos mayores en residencias de cuidados especializados tiene una fractura", a menudo de cadera o columna, precisó. El equipo de Papaioannou desarrolló las nuevas guías con la información que aportaron los adultos mayores y sus familias, que querían evitar el dolor, la pérdida de movilidad y la internación. Además, revisó la literatura sobre los riesgos y los beneficios de las estrategias para prevenir una fractura. Las guías recomiendan el uso de suplementos con calcio (1200 mg) o tres porciones de productos lácteos, todos los días a partir de los 70 años. Esos niveles de calcio reducen el riesgo de sufrir de una fractura de cadera y, levemente, de tener otras fracturas, pero también pueden tener efectos secundarios gastrointestinales. Quienes quieran evitarlo, no deberían optar por estos productos. Los residentes de alto riesgo, como los que ya tuvieron una fractura, también deberían utilizar suplementos con vitamina D3 todos los días y que son más accesibles que la vitamina D2, publicó el equipo en Canadian Medical Association Journal. Adicionalmente, se les debería indicar alendronato de uso semanal o risedronato de uso semanal o mensual, como tratamientos de primera elección para prevenir las fracturas, si no tienen problemas para deglutir. Los residentes de alto riesgo con movilidad deberían usar protectores de cadera para prevenir una fractura si tienen una caída, mientras que su uso es opcional en los residentes de bajo riesgo con movilidad. Los ejercicios para mejorar el equilibrio, la fuerza y la funcionalidad previenen las caídas en los residentes de bajo riesgo, pero también sirven para los de alto riesgo, aunque el ejercicio eleva levemente el riesgo de caídas, algo que deberían recordar los cuidadores. Por último, los autores recomiendan para todos los residentes las "intervenciones multifactoriales" personalizadas con exámenes clínicos, revisiones terapéuticas, evaluaciones de amenazas ambientales, uso de dispositivos de asistencia, ejercicio y sesiones educativas para el personal de la salud. "Muchos residentes tienen más de una enfermedad y tenemos que asegurarnos de incluir en la evaluación el plazo para las metas de atención. Las metas en el corto plazo son distintas a las metas en el largo plazo", dijo Papaioannou. Estas recomendaciones son similares a las que se aplican en los centros de atención especializada de Australia y las que elaboró la Sociedad para la Medicina de Atención Postaguda y Crónica de Estados Unidos. "El documento es una guía excelente para identificar a los pacientes de riesgo y saber a quién tratar y cómo hacerlo", dijo el doctor Gustavo Duque, director del Programa de Investigación del Envejecimiento Musculoesquelético de la Universidad de Sídney, Australia. FUENTE: CMAJ, online 4 de septiembre del 2015.

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