Bienvenidos a la nueva fase de la pandemia: el carajal de los confinamientos perimetrales

Javier Peláez
·5  min de lectura
La ineptitud de nuestros politicos nos conduce a la nueva fase de la pandemia... el carajal de la Covid 19 | imagen Burak Akbulut/Anadolu Agency
La ineptitud de nuestros politicos nos conduce a la nueva fase de la pandemia... el carajal de la Covid 19 | imagen Burak Akbulut/Anadolu Agency

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua define carajal como enredo, confusión, y reconozco que podría haber utilizado cualquiera de estas dos palabras para ilustrar la situación actual de las diferentes ciudades, provincias y comunidades autónomas de nuestro país. Sin embargo, carajal suena más contundente, más lioso, es un término que sugiere un extra de enredo y confusión que te hace pensar en un desbarajuste sin pies ni cabeza. Personalmente me hubiera gustado utilizar la palabra “sindiós”, que es lo que verdaderamente estamos viviendo, pero los académicos aún no la han incorporado al Diccionario, a pesar de las numerosas peticiones para que aparezca en la próxima edición. Por tanto, y aunque el término más exacto sería “sindiós”, respetaré las preferencias de la RAE y usaré “carajal” para referirme a lo que está ocurriendo desde la declaración del estado de Alarma…

Tres periodistas, especializados en datos, han publicado en el Confidencial un resumen de las diferentes medidas y restricciones adoptadas en las últimas horas. Después de estar muchas horas buceando, leyendo y analizando los diversos Boletines oficiales, han conseguido recopilar un breve resumen que han titulado “Guía para no perderse en el lío de las medidas contra el coronavirus”… Lo han publicado hoy, después de mucho esfuerzo y análisis, y lo curioso es que todo esto mañana seguramente haya cambiado y no sirva de nada.

Toques de queda, cierres de la hostelería, limitación de las reuniones... Un día te puedes reunir con ocho personas a las once de la noche, al día siguiente lo cambian y solo puedes estar con seis personas. Un día un político iluminado aparece en las noticias para anunciar que puedes ir a comprar a un centro comercial, pero no puedes visitar a tu hermano. Estás bajando las maletas por el ascensor para ir al pueblo cuando, de pronto y sin avisar… ¡Última hora!, Cataluña cierra y confina todos los municipios, pero solo para los fines de semana. O quizás aparezca la Presidenta de tu Comunidad y te anuncia que “ha decidido cerrar Madrid durante el puente… pero solo por los días imprescindibles… y que quizá haga lo mismo durante el siguiente puente, pero no durante los días normales”.

Me rindo… Esto es un sindiós.

¿Quieren saber lo más gracioso de todo este carajal?

Ni siquiera estamos seguros de que los confinamientos perimetrales tengan demasiada eficacia. De todas las medidas que se han adoptado en los últimos meses, estas restricciones de movilidad interna son las que más confunden a los ciudadanos y, sin embargo, son las que ofrecen menos utilidad. “No tenemos estudios suficientes para decir si son eficaces, si funcionan o si son simples parches. Ni siquiera contamos con experiencias previas para saber si sirven de algo”. Lo que sí está claro es que ni los "toques de queda ni los confinamientos perimetrales son, para epidemiólogos y expertos en salud pública, medidas que por sí solas puedan doblegar una curva tan pronunciada como la que describe la epidemia actualmente en España, y consideran que hacen falta mayores y más duras restricciones sobre la movilidad y el contacto social.

Y mientras la ciudadanía se estruja los sesos para entender qué tipo de restricción le toca según su provincia o su ciudad, mientras se aprenden horarios, limitaciones de personas y reuniones… aún hay lugares que mantienen cerrados los parques, todo un absurdo.

Hoy mismo, Agencia SINC publicaba un análisis titulado “¡Abrid los parques! Razones y riesgos de una decisión equivocada”, en el que se insiste (por enésima vez ya) de que el peligro está en los espacios cerrados, no en los lugares al aire libre.

Así pues, déjenme que les resuma lo que ha ocurrido esta semana en nuestro país: Los políticos se han empeñado en confundir al máximo al ciudadano cambiando las normas y prohibiciones casi a diario y consiguiendo que nadie sepa a ciencia cierta qué tiene que hacer, a qué hora lo puede hacer o a dónde puede ir. Además vuelven a incidir en medidas de poca utilidad, como los confinamientos perimetrales, o haciendo gala de un descontrol incomprensible siguen cerrando parques infantiles al aire libre, mientras abren centros comerciales para ir de compras. Para sumar elementos innecesarios a este jaleo, nuestros políticos (incluyendo el Ministro de Sanidad) se reunían a docenas en un Salón de lujo para un multitudinario banquete de gala vergonzoso, la mayoría de ellos sin mascarilla, tan solo un día después de prohibir al ciudadano las reuniones de más de seis personas.

Han pasado diez meses desde el inicio de la pandemia y hay algo que ya está claro como el agua: el coronavirus se va a quedar con nosotros durante mucho tiempo. La Covid19 va camino de convertirse en una pandemia permanente, en una enfermedad estacional, en definitiva, en la peor opción posible. En esta misma sección de Yahoo, allá por el lejano mes de febrero, analizábamos los tres posibles escenarios que el nuevo coronavirus abría en nuestro futuro. Hoy podemos decir que la incompetencia, la confusión, la tardanza y, en ocasiones, hasta la desvergüenza de nuestros responsables políticos han contribuido a que de aquellos tres escenarios, hoy tengamos el peor posible.

Hemos pasado por un estado de alarma en marzo, un confinamiento total en primavera y una ridícula desescalada en junio, que nos trajo la segunda oleada a partir de junio… después de todas estas etapas, si alguien me pregunta dónde estamos ahora, mi respuesta sería… bienvenidos a la Fase de carajal, el sindiós de la pandemia.

Más artículos interesantes sobre Covid en Yahoo: