"Nueva California": el plan de un grupo de simpatizantes de Trump para independizar la zona rural del estado

POR JESUS GARCIA-. El estado de California está otra vez “inquieto”. Algunos de sus habitantes, liderados por un hombre llamado Paul Preston, quieren crear la entidad 51 de Estados Unidos, para lo cual ya dieron sus primeros pasos: ponerle nombre y declarar su independencia.

Por supuesto eso no es suficiente, ya que debe haber un proceso en el Congreso estatal y luego en el Congreso federal para que el cambio se haga efectivo… o declarar la guerra y cortar de tajo con la otra parte del territorio y que la Federación los reconozca, lo cual es una opción lejana.

Este movimiento busca que la “Nueva California”, integrada por la zona rural del estado, esté separada de sus ciudades más pobladas y con mayor movimiento económico: una porción de Los Angeles, San Francisco y de Silicon Valley, y gran parte de la costa, a la que califican de “liberal”.

Vía Hello Giggles.

El 15 de enero se leyó la declaración de independencia, pero esta campaña comenzó en 2016, como el mismo Preston -un vloggero que tiene un canal en YouTube- lo explica en uno de sus videos, ya que se gestó antes de las elecciones presidenciales del 8 de noviembre, cuando el ahora presidente Donald Trump sorprendió con su triunfo.

“Nueva California es un nuevo estado en desarrollo, que basa en la Constitución su derecho de formar el Estado de California”, dice la declaratoria leída por Preston, un simpatizante del presidente Trump, según puede verse en su programa vía YouTube, donde habla de conspiraciones ecologistas y de que las naciones están contra EEUU. “El proceso para formar Nueva California está autorizado y codificado en el Artículo 4 Sección 3 de la Constitución de los Estados Unidos”.

En la declaratoria se asegura que los 58 condados de la entidad se han vuelto ingobernables, afectando servicios básicos como educación, aplicación de la ley, protección a desastres, transporte, vivienda, plan de salud, manejo de impuestos, derecho al voto, finanzas, sistema de pensiones, prisiones, parques estatales, manejo de fuentes freáticas, infraestructura y… un largo etcétera.

Para darse una idea de lo que representa el “estado de oro”, California podría ser la sexta economía del mundo, debido a su Producto Interno Bruto, sólo superado por Alemania, China, Inglaterra, Japón y el propio Estados Unidos, según estimaciones del Banco Mundial.

Una de las justificaciones es que el actual gobierno, liderado por el demócrata Jerry Brown, ha impuesto “su tiranía” en los territorios que formarían la “Nueva California”.

“Siempre que cualquier forma de gobierno se vuelva destructiva para estos fines, es el Derecho del Pueblo buscar un remedio constitucional para el abuso de poderes”, se afirma en el documento separatista y de formación de la entidad, disponible, igual que la declaratoria y mapas en su página de Internet.

Quienes quieran sumarse al movimiento pueden contactar a los comités creados por regiones, aunque la mayoría de esos grupos son liderados por el propio Preston, y algunos otros por figuras como Laure Rosen, quien en un video justifica al creación de la entidad porque “debe volverse atrás”, y expone el porcentaje de personas que no habla inglés en casa, en un país donde, según ella, debería hablarse inglés todo el tiempo. “¿Por qué?”, expresa, al tiempo que cita a la Oficina de Censo, que indica que el 44.6 por ciento habla una “lengua extranjera” en casa.

“Sabes, la misma gente que votó por estas políticas para permitir a los indocumentados que se queden, crear ‘ciudades santuarios’, aumentar la inmigración, están dejando que vivan terroristas cerca de nuestras comunidades”, espeta, al tiempo que asegura que miles de californianos se han ido por culpa de la inmigración.

Este movimiento, a diferencia de Calexit, parece más cercano a las políticas del presidente Trump, pero debe seguir la misma ruta legislativa para concretarse.

“Los nuevos Estados pueden ser admitidos por el Congreso en esta Unión; pero no se formará ni erigirá un nuevo Estado dentro de la jurisdicción de otro Estado”, establece la Sección 3 del Artículo 4 de la Constitución. “Además ningún Estado se forma por la unión de dos o más Estados, o partes de Estados, sin el consentimiento de las legislaturas de los Estados interesados, así como del Congreso”.

En el caso del Calexit, todo se detuvo antes de llegar al Congreso local. La derrota de la campaña “Yes California” se dio luego de que no fuera integrado en las elecciones estatales, para buscar el respaldo popular. Entonces, el mayor promotor del movimiento, Louis Marinelli, dijo que se iría a Rusia.

Antes hubo otras ideas para dividir al estado, como en 2014, cuando se quisieron hacer cinco entidades, pero tampoco prosperó, debido principalmente a que la infraestructura cruza todo el territorio californiano y hubiera sido complicado dividirla.

El movimiento para la “Nueva California” luce aún incierto, pero apenas comienza, y la duda queda en el aire: ¿tendrá mejor destino que sus antecesores?