Notorious, legendario local porteño de música en vivo, cerró definitivamente sus puertas

Mauro Apicella
·3  min de lectura
El jazz puede ser una gran compañía de cita la noche de San Valentín, y Notorious lo tiene todo preparado de la mano de los hits de las películas de Woody Allen
El jazz puede ser una gran compañía de cita la noche de San Valentín, y Notorious lo tiene todo preparado de la mano de los hits de las películas de Woody Allen

Luego de 23 años, el legendario restaurante-disquería Notorious debió cerrar sus puertas: la pandemia ha hecho que dejara de ser un negocio viable.

La tradicional sala de la avenida Callao 966 había comenzado con el innovador sistema que permitía escuchar discos con auriculares y una pantalla táctil mientras se disfrutaba de un café. Poco a poco, su oferta gastronómica se fue ampliando y era posible saborear un plato de su restaurant mientras se presenciaba algún show en vivo, generalmente de jazz y bossa nova.

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Durante más de dos décadas, Notorious fue uno de los espacios de referencia para melómanos (ya que su catálogo discográfico nutría sus bateas con exquisiteces sonoras) y para todos aquellos con la avidez necesaria para descubrir nuevas músicas. Los sonidos del Brasil, especialmente desde que el sello Random Records se encargó del gerenciamiento y la producción artística de la sala, fueron uno de sus sellos distintivos. Sin embargo, la mayor parte de la escena del jazz, desde finales de los noventa en adelante, también pasó por su escenario.

“Comencé con la pandemia de la Gripe A, que por suerte duró apenas un mes, y terminamos con la del Covid-19″, dice Víctor Ponieman, que estuvo al frente del proyecto desde 2009 hasta ayer. “Yo iba todas las noches. Para hacerlo tenía que haber música que me gustara, y me ocupé de eso. Por eso iba feliz, aunque hubiera el mismo show una vez a la semana. Voy a extrañar eso”, explicó a LA NACION.

Por su escenario pasaron desde los músicos de una generación que abrió camino para el jazz porteño, como Walter Malosetti o Jorge Anders, hasta quienes desde finales de los noventa en adelante buscaron trazar un nuevo camino para el género. En paralelo, la música del Brasil, que tuvo sobre el escenario de Notorious a los exponentes más diversos: de Chico César a Paulinho Moska y Vítor Ramil; de Jacques Morelenbaum a Moreno Veloso.

“Llegamos hasta acá. Pero el panorama es bastante oscuro porque hasta septiembre u octubre no va a cambiar nada y puede empeorar en el invierno . Eso es lo que creo. El lugar necesita mantenimiento, reinversión”, dice Ponieman.

notorius
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Notorius

Luego de varios meses cerrado, entre noviembre y enero Notorious reabrió sus puertas para la realización de shows en el jardín de atrás. “Eso funcionó muy bien. Pero es un local caro para mantenerlo con dos o tres horas de trabajo diarias. Y la disquería era una cuestión más romántica mía y un compromiso personal con los discos, ya que no es negocio desde hace mucho tiempo”, admite.

¿Hubo propuestas de reinversión? “Hubo al menos tres personas muy entusiasmadas, pero recién para invertir cuando todo esto pase. Nadie se animó como lo hice yo en 2009, con plena Gripe A. Por suerte aquello duró poco. Pasó rápido. Nada que ver con esto, aunque pudo haber derivado en algo parecido”, asume.

Notorius estuvo en manos de Rubén Bondoni hasta que lo tomó Ponieman. En más de dos décadas, la estética tanto del lugar como de la música que allí sonaba se mantuvieron. Una sala para las propuestas artísticas que no eran masivas, que necesitaban un oído atento. Durante su gestión, Ponieman se dio varios gustos. Uno de ellos fue tener a su ídolo sobre el escenario, Jorge Anders. “Después de muchos años en los Estados Unidos, donde tocó en la orquesta de Duke Ellington y hasta escribió arreglos, Jorge volvió a vivir a la Argentina, en 2015. Y armamos una big band con él. Otro de sus referentes fue Jorge López Ruiz, que también frecuentó el escenario de Notorious.

Desde que Ponieman conoció a Vinicius de Moraes (era el abuelo de uno de sus amigos de infancia, que vivía en la Argentina) comenzó a interiorizarse por las músicas del Brasil. Reeditó por Random los álbumes de Vinicius que estaban en el catálogo del sello Trova. Además, muchos otros discos brasileños que tuvieron ediciones discográficas en nuestro país a través de su sello también pasaron por Notorious. Caetano no llegó a dar un show allí, pero ha estado más de una vez entre el público.