Ha habido una gran noticia en 2021 sobre el cambio climático y probablemente no has oído nada de ella

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No se puede decir que el 2021 haya sido un año excelente en la lucha contra el cambio climático. El coronavirus y la llegada de las vacunas han sido el principal asunto de interés global y el calentamiento global y sus consecuencias han quedado en un discreto segundo plano.

De hecho la cumbre climática celebrada en Glasgow entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre, la COP26, culminó con un acuerdo de mínimos para reducir el carbón y los combustibles fósiles y con la sensación general de haber desperdiciado una buena oportunidad de lograr entendimientos que ayuden a construir un planeta más sostenible.

Recogida de plásticos en una playa de Indonesia. (Photo by Johannes P. Christo/Anadolu Agency via Getty Images)
Recogida de plásticos en una playa de Indonesia. (Photo by Johannes P. Christo/Anadolu Agency via Getty Images)

Sin embargo, dentro de la decepción por los objetivos poco ambiciosos, también ha sido un año en el que hay cosas que celebrar. Y una de las principales, que no ha tenido excesiva atención mediática, es el gran avance que se ha producido contra uno de los materiales más contaminantes: el plástico.

Los datos sobre este controvertido material son terribles: cada minuto del día se vierte el equivalente a un camión de plástico en el océano. Y es que el 32% de todo el plástico que producimos termina en las aguas del mar, tal y como asegura el Foro Económico Mundial. Esta situación insostenible hace que el 73% de los residuos que hay en las playas sea este elemento.

Las consecuencias para el entorno son devastadoras. Tarda muchísimo tiempo en degradarse de forma natural, contamina los ecosistemas y pone en peligro la supervivencia de la fauna y flora marina. Conocidos los peligros, hay que celebrar que este 2021 ha sido un gran año para la eliminación de este material tan nocivo.

Tal y como revela Naciones Unidas, ya son 77 los países los que han anunciado la prohibición total o parcial de las bolsas de plástico. Esta tendencia es especialmente significativa en África y Europa, pero rápidamente se está extendiendo por todo el mundo.

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En el caso de la Unión Europea, el 3 de julio de 2021 entró en vigor la Directiva Europea que prohíbe la venta de artículos de plásticos de usar y tirar, tales como las pajitas, los bastoncillos, los cubiertos o los platos.

Se trata de una medida que tiene como finalidad limitar el uso de este material e ir reduciendo su presencia a corto plazo. Así, los estados miembros tendrán que recuperar el 90% de las botellas de plástico para 2029 y para 2025 deberán reciclar el 25% de ellas y el 30% para el 2030, entre otras medidas.

En España, este mandato recibido desde Bruselas se aplica en la nueva Ley de Residuos y Contaminación del Suelo, aunque precisamente este 16 de diciembre se ha aprobado en el Congreso una moratoria al impuesto de 0,45 euros por kilogramo a los envases de plástico no reutilizables por un año.

Y es que las empresas y las patronales señalan que la falta en el mercado de plástico reciclable, exento de este impuesto, les obliga a comprar plástico reutilizable, lo que les obligaría a subir los precios para poder hacer frente al nuevo gravamen.

Los plásticos de un solo uso tienen fecha de caducidad en Europa. (REUTERS)
Los plásticos de un solo uso tienen fecha de caducidad en Europa. (REUTERS)

De todas formas, lo más probable es que para 2022 España ya sea capaz de adecuarse a la directiva europea y le ponga coto a los plásticos de un solo uso.

Un papel destacado en la prohibición de las bolsas lo está jugando el continente africano. Debido a que carece de un importante lobby de este sector, los países han ido pudiendo poner en marcha medidas más restrictivas sobre su uso. Concretamente, mientras que en Europa se ha optado principalmente por el cobro de un impuesto, allí la apuesta ha ido destinada a la eliminación total o parcial de este artículo.

China, uno de los grandes contaminadores globales, también está comprometida con este asunto. Ya en 2008 prohibió las bolsas de plástico finas y empezó a cobrar una tarifa para las más resistentes. Eso no es todo, porque en 2020 decidió no permitir las bolsas no compostables en las principales ciudades y este 2022 la situación se ampliará a todo el país.

Las grandes ausencias

Lógicamente, todavía hay algunos países relevantes que no han aplicado medidas. Mención especial para Estados Unidos que todavía no ha aprobado ninguna ley que contemple la reducción de los plásticos de un solo uso, pero sí que está teniendo viendo soluciones similares en distintos estados. Por ejemplo, Washington ha aprobado una ley que prohíbe los productos de poliestireno y requiere que sean los clientes los que soliciten los productos plásticos de un solo uso.

Otras naciones destacadas en este aspecto son India, que suspendió sus planes debido a la pandemia del coronavirus y ahora intenta reactivarlos, o Australia. Lo que parece claro es que nos encaminamos hacia un mundo libre de plásticos y que cada vez más países se van a unir a una tendencia que es muy necesaria para el planeta.

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