De norte a sur, el colectivo Constelación lleva a las calles las demandas de las mujeres

Verónica Santamaría Castro / @VeronuK
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“LA GENTE tuvo reacciones buenas y malas. El auto iba con el brandeado. Hubo gente que nos aplaudió, pero también gente que nos gritó: ¡ridículas! Entonces, hubo reacciones de todo porque al final en la marcha también va parte de lo disruptivo”, cuenta Marcela Ángeles, presidenta del Colectivo Constelación, tras describir algunas de las impresiones que registraron con la iniciativa #NosMovemosXTodas a una semana de la movilización del #8M en la Ciudad de México, Morelia y Chihuahua, entre otras ciudades.

Para Marcela, esta iniciativa de llevar los audios de las voces de los miles de mujeres que se dieron cita en la Ciudad de México durante la movilización del 8M de 2020 fue una estrategia importante para retomar este año, a pesar de la pandemia y siguiendo las medidas sanitarias.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU), se estima que entre enero y septiembre de 2020 hubo 9 por ciento de los hogares que experimentaron alguna situación de violencia familiar. Ante estas cifras y con un año en pandemia, el colectivo Constelación estuvo trabajando desde septiembre con acciones que derivaran en una plataforma de ayuda para mujeres que estuvieran siendo víctimas de alguna violencia en casa.

Durante la puesta en marcha de la iniciativa #NosMovemosXTodas, según describe Marcela Ángeles en entrevista con Newsweek México, a pesar de la respuestas negativas y positivas, pensaron: “No quieres ver el problema, ahí te va el problema de frente y sí, tuvimos todo tipo de reacciones, fueron más positivas que negativas, pero también gente que se mostró indiferente, gente para la que no pasaba nada”, menciona.

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Para la activista, el que las personas se muestren apáticas al problema de violencia de género que las mujeres viven con y sin pandemia es una forma de visibilizar de manera clara cómo la gente percibe la situación.

“La falta de empatía en el país es grave porque la forma en que está normalizada la violencia es delicada. Si escuchas el audio es desgarrador. La primera vez que lo escuchamos nos salieron lágrimas de coraje y de la angustia de todo, pero que la gente te grite ‘ridícula’ me parece absolutamente brutal”, agrega.

REDES DE AYUDA

Las redes de ayuda que el colectivo Constelación ha creado desde hace dos años que comenzó con este proyecto compuesto por hombres y mujeres publicistas, comunicólogos y productores forma parte de esta conjunción de actividades que cada miembro realiza.

“Al ver la problemática que vivimos en México sobre la violencia de género, particularmente, y en general de los derechos humanos, decidimos juntarnos y pensar ideas que de alguna forma educaran, inspiraran y motivaran a que se proteja y se luche por los derechos humanos”, comenta Marcela Ángeles.

Así es como nació el colectivo Constelación que, de acuerdo con su presidenta, tienen presente que, aunque no podrá cambiar las cosas a niveles expansivos, su objetivo cercano es cambiar la vida de al menos una persona.

“Con esto nos dimos cuenta de que era más fácil acercarnos a las personas que inmediatamente está a nuestro alrededor y Constelación es personal, es tu familia, tus amigos, tus compañeros, tus compañeros de trabajo, los vecinos, las personas que están a tu alrededor”, comenta la presidenta de este colectivo.

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Por eso los miembros de Constelación decidieron crear acciones que cumplan con dicho objetivo, con una acción tan básica como es tomar un audio o una proyección, poner una bocina en casa y reproducirlos, donde la respuesta sea llegar a la constelación o círculo social inmediato en la que se vive.

“Lo que queremos con constelación es que tú, como individuo de cambio, puedas afectar, inmediatamente, a las personas que están a tu alrededor de forma positiva, ya sea educando, perfeccionando, ayudando. No solo es dar la información, que también es importante para nosotros, sino también cómo te ayudo porque hay miles de campañas en contra de la violencia que son apuntadoras del problema, pero no necesariamente hay un contacto para llamar”, añade.

ESFUERZO QUE VALE LA PENA

Es a partir de la iniciativa “Luces de ayuda” que el colectivo Constelación comenzó a tener desde sus redes sociales diferentes tipos de reacciones. Por una parte, se trató de personas pidiendo ayuda; “mujeres que piden ayuda que va desde violencia hasta quienes necesitan de ayuda legal o psicológica o simplemente quieren contar su historia”, declara.

“Algo recurrente son los casos de chicas que llegan, nos cuentan su historia y agradecen que se hagan este tipo de dinámicas donde se abren estos espacios y se normalice el contar historias de violencia para poder desnormalizarla”.

Incluso, han recibido reacciones de muchos hombres que, si bien no son los protagonistas de nuestras historias, sí se han sumado aliados, hombres en proceso de deconstrucción que están tratando de aprender cosas sin tomar protagonismo.

“Eso es padrísimo porque tenemos a mucha gente que está tratando de aprender y al final ese es nuestro objetivo, cómo enseñarle a la gente lo poco o mucho con lo que podamos ayudar, está padre tener ese tipo de respuestas”. describe, la presidenta del colectivo.

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Cuando lanzaron la iniciativa “Luces de ayuda”, en septiembre de 2020, durante la primera noche recibieron 82 llamadas de mujeres pidiendo ayuda a través de la Red Nacional de Refugios. Para el colectivo, el salvar a una chica es el equivalente a sentir que todo este esfuerzo ha valido la pena.

“El esfuerzo que estamos haciendo, de voluntarios y voluntarias, es porque al final del día queremos vivir en un país libre donde vivamos seguros y seguras. Aunque la lucha se visibiliza más en 8 de marzo, esta es una lucha constante”, concluye Marcela ángeles. N