Nominado de DeSantis para Educación respalda selección de escuelas

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Cuando el gobernador Ron DeSantis buscaba a la próxima persona para dirigir el Departamento de Educación de la Florida, recurrió a uno de los partidarios más ruidosos en el estado de la selección de escuelas: Manny Díaz Jr.

El republicano de 49 años, senador estatal de Hialeah y ex maestro, había sido la selección largamente rumorada para reemplazar a Richard Corcoran, un incendiario ex presidente de la Cámara de Representantes que remodeló el puesto de comisionado de educación de la Florida durante su mandato de cuatro años.

Corcoran, con una actitud de no dejar sobrevivientes, llevó a la práctica muchos aspectos de la agenda educativa de DeSantis. Luchó por ampliar el sector de las escuelas chárter y los vales escolares, que pagan para que los estudiantes puedan asistir a escuelas privadas.

Y en la era de la pandemia, lideró la carga de reabrir las escuelas después de cerrarlas brevemente, castigó a los miembros de las juntas escolares locales que apoyaron los estrictos mandatos de uso de mascarillas, discutió públicamente con la administración del presidente Joe Biden y abordó de frente las peleas de la guerra cultural en las aulas que se han vuelto tan emblemáticas de la imagen política de DeSantis.

Díaz, que está a punto de ser confirmado por la Junta Estatal de Educación el viernes, llegará a un sistema educativo de la Florida remodelado por la pandemia y ahora un asunto polémico en la política mientras los funcionarios escolares locales enfrentan un mayor escrutinio de los legisladores republicanos, los activistas y algunos grupos de padres.

También entrará en escena mientras DeSantis busca la reelección en noviembre, y una potencial candidatura a la Casa Blanca, con la educación como foco principal.

Casado y padre de cuatro hijos, entre ellos tres hijas que asisten a escuelas charter y un hijo de 23 años que se graduó de la secundaria Columbus y más tarde de la Universidad Internacional de la Florida,, Díaz se formó académicamente en la Escuela Preparatoria Miami Springs. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Santo Tomás, después una maestría en educación en Nova Southeastern y completó un programa de la Escuela de Posgrado de Educación de Harvard para directores.

En esta foto de archivo del 9 de mayo de 2019. El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, en el centro, habla durante una ceremonia de promulgación de un proyecto de ley en la William J. Kirlew Junior Academy, en Miami Gardens.
En esta foto de archivo del 9 de mayo de 2019. El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, en el centro, habla durante una ceremonia de promulgación de un proyecto de ley en la William J. Kirlew Junior Academy, en Miami Gardens.

Díaz, un legislador amable que tiene profundos vínculos con los operadores de escuelas chárter, se alinea con la agenda educativa del gobernador. Piensa seguir defendiendo el mantra del Partido Republicano sobre la selección de escuelas, un mayor control de los padres y la lucha contra lo que los republicanos llaman el adoctrinamiento de los niños en las aulas.

Pero dice que su estilo de liderazgo será probablemente “un poco diferente” al de Corcoran. Quizá no esté tan a la vista del público.

“Aunque no evito hacer comentarios a los medios de comunicación ni nada por el estilo, no es mi intención salir en la primera plana”, dijo Díaz en una entrevista esta semana. “Mi intención es cumplir con las obligaciones del comisionado y hacer mi trabajo”.

Tras bastidores, espera que el gobernador se involucre en las acciones que emprenda el Departamento de Educación.

“Él es el máximo responsable de este estado, tiene una agenda para la educación, y yo estoy alineado con esa agenda”, dijo Díaz. “Estoy escuchando y también compartiré mis ideas con él”.

Al frente del Departamento de Educación, Díaz supervisaría varias leyes educativas polémicas aprobadas por los legisladores este año que tendrán que aplicarse en los próximos dos años.

Entre ellas se incluye una revisión del sistema de pruebas en la educación básica de la Florida y una revisión y actualización de los estándares estatales y de las prácticas de los educadores en relación con la nueva ley de “Derechos de los Padres en la Educación”, a la que los críticos llaman la ley “No digas gay”.

Lo que muestra la historia sobre la filosofía de Díaz

Díaz prestó servicio en la Legislatura durante una década y desde 2013, como vicepresidente de Doral College, una institución privada sin fines de lucro que ofrece cursos avanzados en escuelas chárter. Doral College está afiliado a Academica, un contratista con fines de lucro que tiene sede en Miami y proporciona servicios administrativos a las escuelas chárter.

Díaz dijo que planea renunciar a su puesto en Doral College para dedicarse de tiempo completo al trabajo de comisionado.

Antes de llegar a Doral College, Díaz enseñó estudios sociales en Hialeah-Miami Lakes durante cuatro años a partir de 1995 y llegó a ser subdirector allí de 1999 a 2007.

En enero de 2021, Díaz fue acusado por varios ex alumnos de la Escuela Preparatoria Hialeah-Miami Lakes de comportarse indebidamente con las chicas mientras era maestro, incluyendo hacer comentarios sobre la apariencia de las chicas y hablar con los estudiantes sobre el consumo de éxtasis en los clubes de Miami. Díaz negó las acusaciones y dijo que los ataques tenían una motivación política, eran “infundados y difamatorios”. No se emprendieron acciones adicionales tras las acusaciones.

En la Legislatura, primero prestó servicio en la Cámara de Representantes de la Florida y se trasladó al Senado en 2018. Presidió la Comisión de Educación del Senado durante varios años. Y cuando lo dejó, continuó patrocinando proyectos de ley relacionados con la educación –muchos de ellos respaldados por DeSantis– que provocaron elogios entre los republicanos y la ira entre los demócratas.

En algunos casos, encontró puntos en común con legisladores de ambos partidos. En 2020, por ejemplo, Díaz patrocinó una legislación que se convirtió en el vehículo de un esfuerzo de años para aumentar el sueldo mínimo de los maestros en la Florida a $47,500, una prioridad para DeSantis desde que asumió el cargo.

“Trabajé en enmiendas y proyectos de ley con Manny que ha sido muy útil –en aquellos en que podemos estar de acuerdo– y me encontró en el punto medio con cosas que eran extremadamente controversiales”, dijo el vicepresidente de la Comisión de Educación del Senado, Shevrin Jones, un demócrata de West Park. “Espero que lleve esa misma energía al Departamento de Educación”.

El senador de la Florida, Manny Díaz Jr, a la izquierda, abraza al senador Shevrin Jones tras la aprobación de un proyecto de ley durante una sesión legislativa en el Capitolio del Estado de la Florida, el jueves 10 de marzo de 2022, en Tallahassee, Florida.
El senador de la Florida, Manny Díaz Jr, a la izquierda, abraza al senador Shevrin Jones tras la aprobación de un proyecto de ley durante una sesión legislativa en el Capitolio del Estado de la Florida, el jueves 10 de marzo de 2022, en Tallahassee, Florida.

Otros demócratas no están muy entusiasmados de que haya sido seleccionado para el puesto más alto de educación en el estado, señalando su larga historia de abogar por ampliar la selección de escuelas.

“El senador Díaz es alguien que ha sido un ferviente líder de la privatización de la educación pública”, dijo la representante estatal Anna Eskamani, demócrata de Orlando. “Me preocupa que vaya a ser más del mismo uso político de la educación”.

La filosofía educativa de Díaz se centra en la selección. Como comisionado, dijo que ese será el punto de guía.

“Creo que nuestro trabajo como estado no es empujar a los padres a una selección en particular. Es hacer que esas opciones estén disponibles y dejar que ellos tomen esas decisiones”, dijo. “Y, obviamente, seguir esforzándonos por tener el mejor sistema escolar público en conjunto para ofrecer a los padres esas opciones”.

Durante años, Díaz ha abogado por amplias medidas de selección de escuelas en la Legislatura. En los últimos dos años, trató de crear cuentas de ahorro para la educación financiadas con fondos públicos y de esa forma ayudar a las familias a pagar las colegiaturas privadas y otros gastos, y ayudó a aprobar la legislación que amplió drásticamente el programa de vales de Becas de Empoderamiento Familiar en la Florida, el cual DeSantis impulsó a crear poco después de asumir el cargo.

Este año, también propuso un proyecto de ley para revisar el sistema de pruebas del estado, un proceso que será supervisado por el Departamento de Educación, y la legislación que creó un nuevo organismo dentro del departamento para hacer potencialmente más fácil la aprobación y renovación de las escuelas chárter. Es el último esfuerzo de los legisladores republicanos para conseguir que se aprueben más escuelas chárter en el estado mediante la creación de una autorización a nivel estatal, un concepto que anteriormente fue declarado inconstitucional en los tribunales.

“Creo de todo corazón que tenemos un enorme papel que desempeñar a favor de nuestra educación pública y de nuestras escuelas públicas”, dijo Díaz. “Pero donde creo que tengo opiniones diferentes a las de algunos otros es en que sí creo que los padres deberían poder seleccionar sin importar el código postal, sin importar su situación económica, o lo que mejor se adapte al niño”.

Un enfoque en los padres y el adoctrinamiento

Como uno de los principales aliados de DeSantis en la Legislatura, Díaz adoptó un mensaje sobre la prioridad de los derechos de los padres en las escuelas, y sobre la protección de los niños ante el adoctrinamiento en ellas.

Estos asuntos van de la mano, dice.

Define el adoctrinamiento en las aulas como el hecho de que los empleados de las escuelas “impongan o pongan a un alumno en una situación en la que tenga que aceptar o admitir algo de lo que no es responsable”, o que “empujen o impongan un punto de vista específico sobre un tema”.

“Aquí hay un papel para la familia, y hay un papel para los padres, [para] las opiniones sociales, las opiniones políticas, las opiniones religiosas y esas cosas”, añadió.

Este año, patrocinó una ley que llega al corazón de la cuestión. La nueva ley, promulgada por el gobernador la semana pasada, dice que las escuelas no deben impartir lecciones sobre la raza que fomenten el odio en la nación o que digan a los niños que son inherentemente racistas. Los opositores dicen que la medida es un esfuerzo del Partido Republicano para reescribir la historia e ignorar las verdades negativas, y ya se presentó una demanda federal que desafía la nueva ley.

DeSantis promulgó el proyecto de ley en Hialeah Gardens, en un evento en el que los niños sostenían carteles de “Stop Woke” (Detengan lo progresivo) y contra la teoría crítica de la raza, de carácter político. Algunos demócratas criticaron el evento del gobernador por ser el “verdadero adoctrinamiento”.

Pero Díaz dice que el proyecto de ley es para dar a los padres “una voz”. Y no está de acuerdo en que las políticas de DeSantis y su administración estén dando más peso a los grupos de padres que comparten la misma ideología conservadora.

“Creo que todos los padres están recibiendo una voz”, dijo. “Quiero decir, naturalmente, los padres que están de acuerdo con ciertas políticas o filosofías van a gravitar hacia un lado que apoya eso, pero eso no significa que no sean importantes todos los padres”.

¿Qué sigue?

El viernes, no se espera que Díaz enfrente una fuerte resistencia por parte de la junta, que está repleta de personas nombradas por DeSantis. La junta no realizó una búsqueda para el puesto y programó una audiencia de confirmación con Díaz un día después de que el gobernador lo recomendara para el cargo.

Si es confirmado, se trasladaría de Hialeah a Tallahassee para comenzar su trabajo a partir del 1 de junio. Su equipo legislativo dice que comenzaría la transición en el puesto el próximo mes.

Díaz sabe que hay mucho trabajo por hacer. Entre las tareas estará la implementación de un nuevo sistema de pruebas que se pondrá en marcha en el año académico 2022-23, una de las principales prioridades para el gobernador.

También supervisará la aplicación de una nueva ley que prohíbe la instrucción en el aula sobre identidad de género y orientación sexual desde el jardín de niños hasta el tercer grado en las escuelas públicas, y pudiera restringir la enseñanza de esos temas en los grados superiores si el estado considera que no es “apropiado para la edad”.

Díaz no especificó lo que él, personalmente, consideraría una enseñanza inapropiada sobre esos temas en los grados de cuarto a décimo segundo. Pero dijo que el departamento llevaría a cabo una revisión completa del tema.

“Espero examinar todo esto antes de formular cualquier tipo de opinión final sobre lo que hay que hacer específicamente”, dijo. “Pero cuando decimos que la edad es apropiada, lo que queremos decir es tener a esos expertos en desarrollo infantil... y asegurarnos de que cumplimos con la progresión de los alumnos y el plan en ritmo, como hacemos con cualquier otro tema”.

Entonces, dijo Díaz, le gustaría incluir a la Legislatura dominada por los republicanos en el asunto para que los legisladores “puedan tomar esas decisiones, si es que hay decisiones legislativas”.

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