"Noemí murió el 19-S, en su primer día de trabajo"

CIUDAD DE MÉXICO, enero 12 (EL UNIVERSAL).- Con un mural en una de las paredes del hotel Roosevelt, en la colonia Hipódromo Condesa, en la alcaldía Cuauhtémoc, el artista triqui Joel Merino y el colectivo Jóvenes Artesanos, plasmaron otro memorial a las víctimas del sismo del 19 de septiembre de 2017, esta vez a los del edificio de Álvaro Obregón 286, a través del retrato de Noemí Manuel García, mujer mazahua del Estado de México que murió entre los escombros en su primer día de trabajo.

El mural, llamado "Hermana", fue develado este sábado en un encuentro entre el arte, la "resistencia" y el fomento a las tradiciones indígenas, según contó Aida Mulato, integrante del colectivo Jóvenes Artesanos, quien además dijo que buscan representar la historia de las mujeres y los 68 pueblos indígenas.

Noemí era originaria de San Simón de la Laguna, municipio de Donato Guerra, en el Estado de México; llegó a la capital para estudiar economía y después consiguió empleo en un despacho de contaduría en el edificio de Álvaro Obregón 286. El 19 de septiembre de 2017 un terremoto colapsó la estructura y sepultó los sueños de la joven.

Su padre, Marcelino Manuel Octaviano, contó entre lágrimas que su hija era "luchona"; estudió la preparatoria en la cabecera municipal de Donato Guerra. Su objetivo era concluir sus estudios, pero al no contar con una universidad en la comunidad, tuvo que emigrar a la Ciudad de México.

Dijo que Noemí buscaba llevar su conocimiento a la gente de la comunidad y crear la primera universidad en ese lugar, la cual no han impulsado las autoridades de aquella entidad; además, quería ingresar a la Bolsa Mexicana de Valores.

EL UNIVERSAL dio a conocer la historia de Noemí un día antes de su entierro, el 30 de septiembre de 2017 —fecha en la que se graduaría— luego de ser rescatada de entre los escombros. El día del terremoto, sería un día especial para ella y su familia, pues firmaría su primer contrato laboral.

El número 28. Joel Merino, originario de San Juan Copala, Oaxaca, agacha la cabeza cubierta por un sombrero café. Mira sus tenis manchados por el acrílico y el aerosol que utilizó para pintar el mural que llamó "Hermana". Lo hizo en varias semanas, alternando viajes a otras entidades para continuar con sus compromisos como artista.

Él también tiene una historia de resistencia como Noemí, como todos, dice. Varios de sus familiares fueron asesinados durante los conflictos y enfrentamientos en su comunidad, lo que lo hizo emigrar al norte del país, luego bajar por todo el Pacífico y finalmente asentarse con su familia en Querétaro.

Mira su obra de lejos y repite vigoroso: "Tiene buen lejos, se ve muy bien". Frente a la familia de la víctima expresa poco, prefiere callar.

Joel contó que él también tiene hermanas y que en ellas pensó cuando combinó tres fotografías de la familia Manuel García para el mural. Resaltó los vestidos de la comunidad mazahua, no sólo en Noemí, sino en su madre y hermanas, al fondo de la obra.

"Se ha utilizado al indígena como un objeto folclórico y no se habla de nosotros", refiere el artista que ha expuesto su obra en París.

El mural de Noemí es el segundo que Merino realiza para el colectivo Jóvenes Artesanos y el número 28 de la iniciativa Va por la Roma, que busca completar 68 obras a lo largo de esa colonia y parte de la Condesa, zonas afectadas por el 19-S.