Noche al raso en las montañas de Nepal tras el terremoto que mató al menos a 157 personas

Los habitantes de las montañas del noroeste de Nepal durmieron al raso la pasada noche, pese al inteso frío, tras el terremoto que mató al menos a 157 personas y dañó o destruyó la mayoría de sus viviendas. Las tareas de rescate están siendo complicadas dado que a muchas aldeas solo se puede llegar a pie. Soldados nepalíes trabajan para despejar las carreteras bloqueadas mientras van llegando tiendas de campaña, alimentos y medicinas para los damnificados.

La mayoría de los muertos fueron aplastados por los escombros cuando sus casas, generalmente construidas con piedras y troncos apilados, se derrumbaron bajo la fuerza del terremoto, informaron los medios locales.

"Estaba profundamente dormido cuando de repente empezó a temblar violentamente. Intenté correr pero toda la casa se derrumbó. Intenté escapar, pero la mitad de mi cuerpo quedó enterrado entre los escombros", explica Bimal Kumar Karki, herido durante el terremoto.