No deberías beber dos litros de agua al día, y la ciencia explica por qué

Siempre has leído que hay una serie de pautas que debes seguir para tener una vida saludable: hacer deporte con regularidad, llevar una dieta equilibrada y beber dos litros de agua al día. ¿Pero es realmente necesario beber diariamente ocho vasos de agua? La respuesta es no, y la ciencia lo ha demostrado repetidas veces.

El primer experto en recomendar beber ocho vasos de agua todos los días fue un nutricionista norteamericano Fredrick J. Stare, que publicó un libro en 1974 con el siguiente encargo: "Para un adulto promedio, [se deben consumir] alrededor de seis a ocho vasos cada 24 horas, y esto puede ser en forma de café, té, leche, refrescos, cerveza, etc. Las frutas y verduras también son una buena fuente de agua".

Pero Heinz Valtin, profesor de Fisiología y Neurobiología de la Dartmouth Medical School en New Hampshire, EEUU, publicó en 2002 el artículo ‘Drink at least eight glasses of water a day. Really? Is there scientific evidence for 8 x 8?’ (traducido como ‘Beber al menos ocho vasos de agua al día. ¿De verdad? ¿Hay evidencia científica para el 8 x 8?’). En él, Valtin acababa con el mito explicando que esa cantidad de líquido es excesiva para un adulto sano que no realice un esfuerzo físico constante.

Otros expertos y organismos se han sumado a Valtin en los últimos años: En 2004, el Instituto de Medicina de Estados Unidos publicaba un manual sobre ingestas dietéticas saludables en el que señalaba que "la inmensa mayoría de las personas cubren de forma adecuada sus necesidades de hidratación diarias guiándose por su propia sensación de sed". Y esa parece ser la clave.

En esta misma dirección apunta la Federación Española de Sociedades de Nutrición y Dietética, que en un artículo publicado en 2011 explicaba que, para una persona sana, “la sed es una guía adecuada para tomar agua, excepto para los bebés, los deportistas y la mayoría de las personas enfermas y ancianas. En estos casos conviene programar momentos para ingerir agua”. Así que ya lo sabes: tu propio cuerpo te dirá cuando necesitas hidratarte.