Nietos queman viva a abuela para "purgarle" sus pecados en Filipinas

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 2 (EL UNIVERSAL).- Una abuela fue quemada viva por su propia familia. Según los informes, Teofila Camungay Cabusas, de 84 años, de la ciudad de Balingasag en la provincia de Misamis Oriental, Filipinas, fue arrojada a una hoguera entre gritos y llantos por parte de sus familiares; murió un día después de que la llevaran a un hospital.

The Philippine Star indicó que 15 miembros de una familia fueron acusados de parricidio.

Afirmaron que el propósito era "purgar" a la matriarca de sus pecados después de que Teofila supuestamente se negara a unirse a su grupo religioso recién formado, indicó The Mirror.

El presunto líder de la secta y nieto de Teofila, Cresanto Ercilla, de 22 años, también la habría golpeado por "ser una pecadora". Sus gritos de angustia fueron escuchados por los vecinos, quienes horrorizados pusieron fin a los horribles hechos.

La investigación inicial mostró que los sospechosos bailaban alrededor del fuego mientras cantaban palabras ininteligibles durante el ritual.

Los vecinos llevaron a toda prisa a la jubilada gravemente herida al hospital, pero sucumbió a quemaduras de tercer grado en todo el cuerpo y fue declarada muerta cinco horas después.

Ahora, las autoridades han confirmado que siete de las personas involucradas en el siniestro presunto crimen han sido arrestadas; otros cuatro residentes de la ciudad de Barangay Baliwagan siguen prófugos.

En declaraciones a los medios locales, el jefe de policía de Balingasag, Teodoro de Oro, dijo que la víctima había recibido una pensión días antes del incidente, pero la familia, que según los informes no recibió una parte del dinero, creía que tenía derecho al efectivo.

Cresanto, según informes policiales, también afirmó que estaba poseído por el espíritu de Tomas Eugenio, quien es el difunto fundador de la Filipina Benevolente Christian Missionary (PBCM) a la que pertenecía Teofila.

Según los informes, el joven de 22 años dijo que el espíritu le reveló que la jubilada era "pecadora" y responsable de todas las dificultades que estaban experimentando en sus vidas.

Junto con este incidente, los investigadores también citaron conflictos de fe entre la familia.