Nieta de Vicente Fernández sorprende a sus fans con esta noticia

CIUDAD DE MÉXICO, enero 2 (EL UNIVERSAL).- La nieta de Vicente Fernández jamás ha sentido la presión de ser una de las integrantes de una dinastía de cantantes. Incluso en una entrevista reciente aseguró que su apellido lejos de hacerla sentir incómoda siempre la “cobija”. Y si bien siempre ha seguido los consejos de todos ellos, lo cierto es que desde sus inicios intentó darle su propia impronta a su carrera.

Camila Fernández siempre escuchaba con mucha atención las sugerencias de su abuelo. Fue él quien le insistía que comenzara a cantar ranchera como él. El sueño del Charro de Huentitán era que la joven consiguiera grabar un disco del género. Ella le prometió que así lo haría, pero pronto comenzó el tema de su enfermedad y falleció.

La nieta de Vicente Fernández se había tomado al pie de la letra la idea de su abuelo. Incluso antes de que cayera enfermo ella se dedicó a escribir las letras de las rancheras que incluiría en su álbum. Eso también formaba parte de la promesa que le había hecho junto con los arreglos de las canciones. Sin embargo, no llegó a mostrarle todo el material.

Cuando falleció el Chente, Camila Fernández quiso guardarse los temas para ella. Incluso ni siquiera le mostró a la disquera su trabajo. Sin embargo, un día su manager la llamó y le dijo: “Me están hablando para que cierres el ‘Corona Capital’ con mariachi”. La noticia la tomó por sorpresa y ella sintió que era su abuelo quien estaba detrás de todo esto.

Camila Fernández tenía muchas dudas sobre cantar los temas de ranchera. Es que este no era su género y no estaba segura de sí le iba agradar al público que la seguía. Pero aquel día, el aforo explotó y pronto los videos con ella cantando ranchera eran virales en las redes sociales.

Su padre, orgulloso de lo que vio la animó a que grabara el disco que mantenía guardado desde que falleció Vicente Fernández. Desde aquel día, Camila siente este que este fue el regalo que el Chente le dejó y llegó a sorprender a sus seguidores con la ranchera que él tanto anhelaba que cantara.