"¡Cuba, déjanos en paz!", la sarcástica campaña de opositores en Nicaragua

Agencia EFE

Managua, 8 abr (EFE).- Los opositores al Gobierno del presidente Daniel Ortega, que dudan de las cifras oficiales sobre los casos de coronavirus en el país, donde sólo se han detectado seis casos, con un fallecido, han puesto humor y sarcasmo a esos números luego de que Cuba, su aliado, reportara el tercer caso de COVID-19 procedente de Managua.

El ministro de Salud Pública de Cuba, José Ángel Portal, informó este miércoles de un tercer caso positivo de COVID-19, todas mujeres, que se habrían contagiado en sus viajes a Nicaragua.

El primer caso en Cuba procedente de Nicaragua se registró el pasado 28 de marzo en una mujer de 54 años que estuvo en el país centroamericano hasta el 16 de marzo, dos días antes de que el Gobierno de Ortega confirmara el primer caso.

CUBA "CALUMNIA" A NICARAGUA

"Exigimos a las autoridades cubanas que dejen de mentir: paren ya su campaña de odio. ¡Basta ya! En Nicaragua todo está normal, no hay casos comunitarios de COVID-19, si sólo tenemos 6 casos, es imposible hayamos exportado 3. Insensatos e ignorantes", ironizó en un tuit un ciudadano nicaragüense.

El abogado y escritor nicaragüense León Núñez se preguntó con sorna: "Ese Gobierno cubano, ¿qué gana con mentir? Calumniando a Nicaragua de que llegaron a Cuba de Managua tres infectados con el coronavirus".

"¿Acaso no saben que estamos protegidos de esa pandemia por el comandante Daniel (Ortega) y la compañera Rosario (Murillo, esposa del mandatario y vicepresidenta), como lo dijo el diputado Carlos Emilio López?", satirizó Núñez, autor de los libros "El síndrome del figureo" y "Figuras, figurantes, figurones y figurines".

"ENFERMEDAD DE RICOS Y BURGUESES"

López, un diputado sandinista, le dijo a unos estudiantes antes de las vacaciones de Semana Santa que "gracias a este Gobierno no nos debe dar miedo el coronavirus".

Los funcionarios del Gobierno han tratado de minimizar la pandemia y han arremetido contra los opositores que se han sumado a la campaña #QuedateEnCasa, y que incluso uno de ellos, el comentarista radial William Grigsby, dijo que el "COVID-19 es una enfermedad de ricos y burgueses".

El Ministerio de Salud de Nicaragua no se ha referido a esos casos en Cuba, aunque ha sostenido que los seis contagiados han sido importados y que no se han registrado casos de transmisión local comunitaria.

¿MENTIRAS AL DESCUBIERTO?

"Estoy casi seguro que los cubanos nos quieren desestabilizar motivados por la envidia, porque aquí tenemos un mejor sistema de salud que el ya famoso sistema cubano. Aquí el COVID-19 no pudo ni podrá", ironizó otro usuario nicaragüense en un tuit, en alusión a una frase del Gobierno contra los opositores locales.

Hay quienes han dicho, con sarcasmo siempre, que mejor van a monitorear al sistema de salud de Cuba "porque parece que son ellos los que llevan las estadísticas del COVID-19 en Nicaragua", y que va llegar el momento en que la isla reportará más casos provenientes de Managua, de los que el mismo Gobierno de Ortega reconoce.

"¿Alguien pensó que sería Cuba quien pondría al descubierto las mentiras del régimen de Nicaragua? Yo no", escribió otro usuario.

PREOCUPA FALTA DE TRANSPARENCIA

Los datos del Gobierno, que reporta el menor número de casos de los países de Centroamérica pese a no implementar restricciones para evitar la propagación del coronavirus SARS-coV-2, resultan poco creíbles para los expertos, y preocupantes para los organismos internacionales.

"Preocupa la ausencia de medidas de distanciamiento físico (indicadas) por la Organización Panamericana de la Salud (OPS)/OMS, y la falta de acceso a información sobre pruebas y controles", señaló hoy la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh).

La directora de la OPS, Carissa F. Etienne, ha expresado su preocupación por la forma "inadecuada" con el Gobierno maneja la situación del COVID-19, entre ellos la falta de distanciamiento social, los llamados a actividades multitudinarias, los exámenes, el seguimiento y reporte de los casos.

El Gobierno sandinista, que sigue promoviendo actividades públicas y aglomeraciones, mantiene centralizada la información del COVID-19 y hasta el día de hoy no ha precisado el número de test que han realizado ni explicado el por qué Cuba reporta esos tres casos procedentes de Nicaragua.

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