Nicaragua: opositor no descarta ser el próximo detenido

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ARCHIVO - En esta fotografía de archivo del 16 de mayo de 2018, el representante estudiantil Lesther Alemán interrumpe al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, gritando que debe detener la represión durante la apertura de un diálogo nacional en las afueras de Managua, Nicaragua. (AP Foto/Alfredo Zuñiga, Archivo)

MANAGUA (AP) — Lesther Alemán, el universitario que en 2018 increpó públicamente al presidente nicaragüense Daniel Ortega en la primera sesión de un diálogo nacional, no descarta ser el próximo detenido por la policía como parte de la ola de arrestos de opositores que comenzó hace un mes.

“Estoy preparado para la cárcel y para la muerte”, dijo en una entrevista virtual con The Associated Press el fundador de una organización estudiantil que surgió tras la revuelta social de 2018 y que ahora es parte de la alianza Ciudadanos por la Libertad (CxL), una fuerza opositora que busca derrotar a Ortega en las elecciones del 7 de noviembre.

El joven, que lleva tres años afuera de su casa y cuya familia tuvo que abandonar el país por amenazas, dijo que no puede revelar dónde se oculta “por razones de seguridad”, pero admitió que la policía lo vigila y lo sigue cuando sale a la calle.

Alemán, de 23 años y que estudió periodismo en la universidad jesuita UCA, era un desconocido hasta el 16 de mayo de 2018 cuando la primera sesión de un diálogo nacional trató de resolver la crisis que ya había dejado 60 jóvenes muertos en enfrentamientos con la policía. “Esta no es una mesa de diálogo, es una mesa para negociar su salida y lo sabe bien”, le dijo ese día a Ortega en una transmisión televisada en vivo.

Desde entonces “todo cambió y empezaron a amenazarme”. Varias veces la policía lo ha retenido en Managua y en León -en el occidente del país- y a menudo personas que él llama “fanáticos” y “paramilitares” le toman fotos y lo insultan, aunque siempre lo dejan ir.

Pese a que el gobierno arrestó el último mes a 21 opositores, incluidos cinco aspirantes a la presidencia que según la oposición podían amenazar la reelección de Ortega en noviembre, el joven sigue libre. “Yo siento que los cálculos del régimen son dejarme seguir más tiempo, porque si no ya lo hubieran hecho”, dijo.

Poco antes de la entrevista Alemán fue retenido varios minutos por policías frente a la sede de CxL, un partido relativamente nuevo que surgió del liberalismo y en las zonas rurales del norte es apoyado por ex “contras” antisandinistas.

Aunque le permitieron ingresar tras revisar su identificación, el local partidario permaneció vigilado mientras él estuvo adentro en una reunión. “Cuando entré llegaron ocho patrullas de la policía. Estuve rodeado y todo el mundo decía que era mi día”, relató.

“Es una lucha incesante, es agotador recurrir a mil y un planes para poder salir de uno u otro lugar, andar a veces cuatro horas dando vueltas en todo Managua para evadir a los motorizados”, comentó.

A su juicio, el gobierno busca “amedrentar a la ciudadanía por medio de la intimidación a los líderes de oposición con una estrategia para instaurar un sistema de miedo, de incertidumbre” previo a los comicios.

Para Alemán, Ortega tiene un sistema electoral diseñado para “darle ventaja” pero de todas formas “su objetivo es generar desesperanza y aumentar el abstencionismo, que la gente no sepa por quién va a votar” en vista de que los líderes opositores están presos o perseguidos.

El joven se convenció de ello a inicios de junio cuando la policía detuvo a tres figuras ligadas a CXL: el empresario José Adán Aguerri y los economistas y aspirantes presidenciales Juan Sebastián Chamorro y Arturo Cruz. “Ahí dijimos ‘esto es tierra arrasada’”, señaló.

“Yo me preparé psicológicamente y preparé a mi familia para dos escenarios posibles: la cárcel y muerte”, aseguró.

Alemán afirmó que no volverá a exiliarse como lo hizo en 2018 y que CxL no abandonará el proceso electoral. “Ellos pretenden que no participemos para que no alcemos la voz ante un posible fraude”.

Consultado sobre cómo podrían ganarle a un partido organizado como el Frente Sandinista y con un sistema electoral inclinado a su favor, respondió: “Vamos a incentivar la masividad del voto, capitalizar al voto independiente como un voto opositor y hasta entusiasmar el voto dentro de las filas sandinistas”.

El plazo para inscribir candidatos a la presidencia expira el 2 de agosto y CxL no ha elegido el suyo todavía. De los cuatro aspirantes registrados, dos están presos y muy pocos se atreven a inscribirse por temor a ser arrestados, admitió Alemán.

Pese a ello señaló que buscarán ganar no sólo la presidencia de Nicaragua sino también la mayoría en el Parlamento, que Ortega y el Frente Sandinista controlan cómodamente desde hace 15 años.

CxL tiene un “programa de gobierno” que incluye la liberación de más de 100 “presos políticos” opositores, la creación de una Comisión de la Verdad “para saber qué pasó en 2018” cuando según organismos humanitarios internacionales la represión de las protestas causó 328 muertos, más de 2.000 heridos y más de 100.000 exiliados.

Alemán aseguró que en las elecciones se definirá el futuro de Nicaragua, “libertad o dictadura, vivir o morir”. Pero mientras tanto, su objetivo es “seguir sobreviviendo” para llegar al 7 de noviembre.

“Aquí todos estamos expuestos y parece ser que esto es una tómbola: es cuando se les antoje echarte preso. No hay respeto al debido proceso y todo lo hacen a la sombra de la noche. Y uno se pregunta quién sigue después", concluyó.

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