De los niños de la Revolución al Tribunal para Menores

*El Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México recordó la historia del avance en los derechos infantiles 

México, 30 de abril (Notimex).— A menudo el Día del Niño suele mirarse como una fecha alegre en la que se celebra a los pequeños a través de actividades lúdicas y entretenidas; no obstante, la conmemoración va más allá del hecho de jugar con los niños, pues también trata de concienciar sobre la importancia de trabajar día a día en pro de los derechos infantiles.

      De acuerdo con el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), en México esta fecha se conmemora desde 1924 para visibilizar los avances que desde entonces se han tenido con respecto a este tema, la organización explica en redes sociales una serie de hechos que comienzan a principios del siglo XX, cuando 40 por ciento de la población mexicana estaba conformada por niños menores de 14 años. Durante la Revolución Mexicana algunos de ellos llegaron a participar en combates mientras que otros eran empleados en tareas como cuidar de los caballos o acarrear la leña.

      En septiembre de 1915 se realizó en Yucatán el Primer Congreso Pedagógico que tuvo como eje central la discusión de la educación y el trabajo infantil. En los siguientes dos años el Congreso Constituyente trató estos mismos temas para, finalmente, aprobar la educación laica impartida por el Estado, prohibir el trabajo para menores de 12 años y establecer jornadas no mayores a seis horas para los adolescentes; todo ello en 1916.

      Tres años más tarde, como consecuencia de la Primera Guerra Mundial, Eglantyne Jebb fundó Save the Children Fund, asimismo, escribió la Declaración de los Derechos del Niño, que también es conocida como Declaración de Ginebra,  adoptada por la Sociedad de Naciones en 1924. En ese mismo año, en México, el presidente Álvaro Obregón estableció el 30 de abril como el Día del Niño.

      En 1926, el gobierno estableció el Tribunal para Menores, el cual se encargaría de la reinserción social de los menores que cometieran delitos; antes de esto los menores eran recluidos, al igual que los adultos, en Belén y Lecumberri. Aunado a ello, se estableció que los menores de 16 años no serían culpados penalmente por sus actos, pero sí quedarían sujetos a un tratamiento para restituirlos al orden social.

      A partir de 1929 y hasta 1977 en el país se crearon diverso organismos dedicados a velar por la seguridad de los infantes. En 1946, la ONU creó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), asumiendo que los niños tienen los mismos derechos civiles, políticos, sociales, culturales y económicos que los adultos, a partir de entonces, tanto el panorama nacional como el internacional han promovido diversas iniciativas que continúan trabajando por los derechos de los niños y niñas.

 

NTX/TVM/AFG