Los niños tienen miedo, dicen pobladores de Jesús María

CULIACÁN, Sin., enero 9 (EL UNIVERSAL).- Con pancartas y equipos de sonido, familias de la sindicatura de Jesús María, donde fue recapturado Ovidio Guzmán López, que exigen la salida del ejército y de las autoridades estatales de sus comunidades, en su intento por ingresar a Palacio de Gobierno destruyeron los cristales de una de las puertas de acceso.

Los manifestantes que intentaron ingresar al área de oficinas fueron bloqueados por elementos de la Policía Estatal Preventiva, en los forcejeos los cristales de una de las puertas se rompieron, sin que estos lograran sus propósitos.

Una de las mujeres que las encabeza, la que se identificó con el nombre de Elena "N" denunció que los militares continúan allanando sus hogares, lo que siembra el miedo y el temor, al grado que no han podido enviar a sus hijos a la escuela, puesto que estos viven en un pánico continuo.

Con equipos de sonido exigen que el gobernador, Rubén Rocha Moya baje atenderlos para hacer de su conocimiento que exigen la salida de sus poblados del ejército y funcionarios que formaron la caravana humanista, puesto que no se sienten seguros.

Las familias de la sindicatura de Jesús María, con pancartas, con textos "Esto no fue una captura, fue una Guerra", expusieron que los enfrentamientos duraron nueve horas, pese a que Ovidio fue detenido muy temprano de la comunidad por las fuerzas federales.

Exclamaron que, por espacio de dos días, los mantuvieron aislados, sin poder salir de sus hogares, sin agua, luz eléctrica y en muchos casos sin alimentos, por lo que su demanda, es que él ejército y las instituciones estatales salgan de la sindicatura.