Más niños cubanos llegan a la frontera entre México y Estados Unidos sin sus padres.

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Dario Lopez-Mills/AP

Cientos de niños cubanos no acompañados están llegando a la frontera entre Estados Unidos y México, a medida que más padres parecen enviar a sus hijos en medio del deterioro de las condiciones en Cuba que ya ha traido un número récord de personas de la isla a Estados Unidos.

“El incremento en la cantidad de niños y adolescentes entre los migrantes cubanos sugiere una intensificación de la desesperación que sienten muchas familias residentes en la isla y que no encuentran otra salida a la crisis que vive el país que irse de él en busca de mejores oportunidades de vida para los más jóvenes,” dijo Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos registró 662 encuentros desde octubre con niños cubanos no acompañados en la frontera, en comparación con 32 encuentros en el año fiscal 2021 y 57 encuentros en 2020. Eso es un aumento del 1969% solamente en el último año.

La agencia procesó a otros siete niños en la Florida este año fiscal, aunque los datos no aclaran si llegaron por el mar.

El número de menores cubanos no acompañados que llegan a la frontera es diminuto en comparación a los cerca de 100,000 menores centroamericanos en esa misma situación.

Pero a pesar de que el número de niños cubanos es pequeño, el aumento de jóvenes cubanos llegando solos es considerable, según expertos, abogados y proveedores del sur de la Florida.

El director regional de Servicios Legales de Inmigración de Church World Services, David Claros, dijo que su organización ha notado un “gran aumento” en el número de niños cubanos no acompañados, muchos con parientes en el sur de Florida.

“Raramente tuvimos ninguno en los últimos años”, dijo, “y en los últimos meses, tal vez, hemos tenido uno cada dos semanas”.

Según Duany, un experto en inmigración, la llegada de tantos niños sugiere una nueva tendencia en la migración cubana.

“Es probable que muchos padres hayan decidido que sus hijos no tienen futuro en Cuba y por lo tanto deciden enviarlos a México con la intención de cruzar la frontera a Estados Unidos,” dijo Duany, “Parece tratarse de un nuevo patrón migratorio que hasta ahora ha estado dominado por adultos jóvenes sin sus hijos.”

La pobreza generalizada, la inflación, los apagones, la escasez de suministros básicos y el aumento de la represión del gobierno en Cuba están impulsando una ola histórica de migración que supera al éxodo del Mariel en 1980. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza registró casi 176,000 encuentros con inmigrantes cubanos en la frontera suroeste desde octubre.

Jennifer Anzardo Valdes, directora del Programa Legal para Niños de Americans for Immigrant Justice, dijo que el bufete de abogados sin fines de lucro ha recibido más niños cubanos no acompañados este año. La mayoría tienen entre 16 y 18 años, aunque también han visto niños más pequeños.

Algunos vinieron a vivir con familiares que ya residen en Estados Unidos, pero otros buscan asilo político.

Anzardo Valdés dijo que algunos de los clientes adolescentes incluso fueron arrestados o se convirtieron en blancos de persecución como resultado de las manifestaciones antigubernamentales en julio del año pasado. Dos grupos independientes, Justicia 11J y Cubalex, han confirmado la detención de al menos 57 adolescentes menores de 18 años por las protestas en Cuba.

“Nuestros clientes nos han dicho que las condiciones en Cuba han seguido deteriorándose, por lo que vienen a Estados Unidos en busca de una mejor vida”, dijo. “Destacaron especialmente que sienten que las condiciones se han deteriorado desde las protestas” en julio del año pasado.

El director ejecutivo de Caridades Católicas, Peter Routsis-Arroyo, le dijo al Miami Herald que el refugio de la agencia, Msgr. Bryan Walsh Children’s Village, ha recibido más menores cubanos de lo habitual recientemente, aunque son menos que los menores centroamericanos que han llegado a sus instalaciones.

Su descripción de los menores cubanos atendidos en su refugio también indica que en su mayoría son adolescentes con familiares o amigos en la Florida.

““No hemos recibido más que un puñado en un momento dado”, dijo Routsis-Arroyo, “pero eso es más que en años anteriores”.

El refugio, conocido como “Boystown”, tiene una larga historia cuidando niños cubanos, incluidos algunos de los 14.000 que llegaron a través de un programa dirigido por la Iglesia Católica a principios de la década de 1960 conocido como “Operación Peter Pan” después de la llegada de Fidel Castro.

Hoy, los jóvenes no acompañados llegan al albergue de Caridades Católicas a través de un acuerdo con el gobierno federal, que asume la custodia de los niños cuando llegan a Estados Unidos. Los niños generalmente se quedan por períodos cortos en el refugio hasta que se van a vivir con un guardián o un miembro de la familia que ya está aquí.

“El incremento en la cantidad de niños y adolescentes entre los migrantes cubanos sugiere una intensificación de la desesperación que sienten muchas familias residentes en la isla y que no encuentran otra salida a la crisis que vive el país que irse de él en busca de mejores oportunidades de vida para los más jóvenes,” dijo Duany.