Niño cubano que padece leucemia grave clama por ayuda en este conmovedor video

José Camilo Cateura Díaz, un niño cubano con una grave leucemia que espera un parole humanitario para ser atendido en Miami, clama por ayuda para salvar su vida.

En un conmovedor video se puede observar a Milo, como cariñosamente lo llama su familia, hablando afligido sobre su situación de salud.

El niño de 11 años se aprecia delgado y lleno de moretones ocasionados por las inyecciones de medicamentos invasivos que, en un intento por frenar el avance del cáncer, deterioran su bienestar.

José Camilo Cateura Díaz es un niño cubano que enfrenta un caso agravado de cáncer en la sangre. En la foto se ve sentado en una camilla del Instituto de Hematología e Inmunología en La Habana, Cuba.
José Camilo Cateura Díaz es un niño cubano que enfrenta un caso agravado de cáncer en la sangre. En la foto se ve sentado en una camilla del Instituto de Hematología e Inmunología en La Habana, Cuba.

Entre sus manos, el pequeño sostiene una figurilla del Capitán América. Hoy día, su superhéroe favorito se ha convertido en una representación del país que le puede salvar la vida.

“Me dicen que en los Estados Unidos los tratamientos no son tan fuertes ni tan dolorosos”, cuenta Milo esperanzado, luego de describir los arduos procesos médicos a los que ha sido sometido.

En la cuerda floja la vida de un niño cubano con leucemia a la espera de un parole

“Yo quiero ir para allá pronto para curarme, y poder correr, y montar bicicleta. Ir a la playa, porque me gusta mucho nadar”, agregó el niño quien fue diagnosticado hace dos años.

La imagen, donde se puede observar a José Camilo junto a su padre y hermano, captura la última vez que el niño pudo darse un chapuzón en el mar antes de ser diagnosticado con leucemia.
La imagen, donde se puede observar a José Camilo junto a su padre y hermano, captura la última vez que el niño pudo darse un chapuzón en el mar antes de ser diagnosticado con leucemia.

El abuelo del pequeño, Josué Díaz Collell, también clama por ayuda para su nieto en un video compartido en las redes sociales.

“Yo sé que cada país del mundo tiene su ley migratoria. Además, los tiempos son de Dios, pero el tiempo para mi nieto es más que oro; es vida”, expresó Díaz Collell.

La madre del niño, Judith Díaz Valentí, se mostró preocupada por la demora del proceso migratorio. “Mi niño no tiene tiempo, necesita que sea ya”, dice al explicar que José Camilo “se está deteriorando, ya no puede con los medicamentos que le ponen aquí (en Cuba)”.

El parole humanitario, que solicitaron hace ya casi un mes, le otorgaría a José Camilo la oportunidad de recibir un prometedor tratamiento médico en el Nicklaus Children’s Hospital en Miami.

“Tenemos mucha fe en que allí pueden solucionar el problema de mi niño, y que pueda volver a ser un niño” dice Díaz Valentí al borde de las lágrimas.

José Camilo es un niño muy creativo y apasionado por el arte. Las paredes de su habitación en el Instituto de Hematología e Inmunología en La Habana, Cuba se asemejaban a un museo porque las paredes estaban llenas de sus creaciones.
José Camilo es un niño muy creativo y apasionado por el arte. Las paredes de su habitación en el Instituto de Hematología e Inmunología en La Habana, Cuba se asemejaban a un museo porque las paredes estaban llenas de sus creaciones.

En la clínica de la Florida, el doctor Guillermo R. De Angulo espera al niño para comenzar un régimen intenso de quimioterapia y, eventualmente, un trasplante de médula osea que podría salvarle la vida.

El oncólogo miamense ha seguido de cerca el caso de José Camilo y advierte sobre la urgencia de que el tratamiento comience lo antes posible.

“Recibimos una llamada del oncólogo líder que trata su caso y su condición se deteriora a diario ya que han agotado todos los medicamentos y recursos disponibles en Cuba para tratarlo. Esto está causando un gran revés en su salud y bienestar y puede ser fatal si no se trata a tiempo”, comentó De Angulo.

El engorroso proceso para salvar la vida de José Camilo todavía no ha dado comienzo porque el niño se encuentra a la espera de que su solicitud de parole humanitario sea aprobada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).

Es difícil descifrar con certeza cuánto tendrá que esperar. “Los tiempos de procesamiento de USCIS no están escritos en piedra”, dijo la abogada de inmigración Zulimary Maymi-Serrano, intermediaria legal entre la familia en Cuba y la agencia federal estadounidense.

El niño cubano de 11 años fue diagnosticado con leucemia —el cáncer infantil más común— en noviembre del 2020 y, desde entonces, su infancia ha estado afectada por sufrimiento, lágrimas, dolor e incertidumbre.

Si bien la tasa de supervivencia para pacientes como él se aproxima al 90%, la suya pudiera ser drásticamente menor debido a la falta de tecnología médica en Cuba y un interminable procesamiento de visado para venir a curarse en Miami.