Netanyahu, a 48 horas del plazo para pedir la inmunidad y evitar ser juzgado

Agencia EFE

Jerusalén, 30 dic (EFE).- Al primer ministro israelí en funciones, Benjamín Netanyahu, le quedan tan solo 48 horas para pedir la inmunidad al Parlamento (Knéset) y evitar ser juzgado por tres casos de corrupción, pero todavía no ha dejado ver si lo hará o no.

Acusado de cohecho, fraude y abuso de confianza, el primer ministro israelí en funciones tiene hasta el 1 de enero para formalizar su petición al parlamento. Esta tarde su oficina anunció que pronunciaría un discurso en el que se esperaba que manifestase su posición pero que finalmente se canceló a última hora sin explicación.

Algunos analistas creen que Netanyahu ha ido en los últimos días preparando el terreno en esta dirección. Ayer, en un acto de su partido, el derechista Likud, aseguró que la inmunidad es una "piedra angular de la democracia", y añadió que tomaría una decisión en los próximos días.

Esta tarde, el Canal 13 israelí de noticias informó de que Netanyahu ya había enviado una carta pidiendo la inmunidad al presidente de la Knéset, Yuli Edelstein, cuyo portavoz, sin embargo, en declaraciones a Efe, negó haber recibido tal misiva.

La incógnita de si Netanyahu pedirá o no la inmunidad se suma a otro interrogante sobre su futuro político y que depende de la decisión que adopte mañana, martes, el Tribunal Supremo sobre si un acusado de corrupción puede recibir el encargo de formar gobierno, una cuestión hasta ahora inédita en la historia de Israel.

"Hay gente que está intentando arrastrar al Tribunal Supremo a la política para derribar mi liderazgo y mi candidatura a primer ministro", lamentó esta tarde Netanyahu en un vídeo difundido en sus redes sociales, en el que aseguró que no cree que los jueces vayan a "caer en esa trampa".

Cientos de simpatizantes del primer ministro en funciones se concentraron hoy en Tel Aviv para protestar contra lo que consideran estratagemas políticas y legales para echarle del poder, con consignas como "Parar el golpe, salvar la democracia" o "Solo el pueblo decidirá".

"Bibi" (como es conocido en Israel) se empeña en conservar el cargo que ocupa hace una década, pese a su delicada situación judicial y su incapacidad para formar gobierno en las pasadas dos elecciones (abril y septiembre) por un bloqueo político que llevará en marzo a los israelíes a las terceras generales en tan solo un año.

También se ha enfrentado por primera vez en mucho tiempo a la oposición interna en el Likud con un candidato, Guideon Saar, dispuesto a reemplazarle y que se atrevió a retarle a unas primarias, celebradas el pasado jueves y que Netanyahu ganó con amplia ventaja.

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