Revés del parlamento a Johnson, en inicio de semana crucial en negociaciones posbrexit

Anna CUENCA
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Michel Barnier, con una mascarilla de la Unión Europea, llega a un centro de conferencias para las negociaciones sobre un acuerdo comercial con el Reino Unido, el 9 de noviembre de 2020 en Londres

Revés del parlamento a Johnson, en inicio de semana crucial en negociaciones posbrexit

Michel Barnier, con una mascarilla de la Unión Europea, llega a un centro de conferencias para las negociaciones sobre un acuerdo comercial con el Reino Unido, el 9 de noviembre de 2020 en Londres

La cámara alta del Parlamento británico rechazó el lunes un controvertido proyecto de ley que revocaba aspectos del acuerdo de Brexit, asestando un revés al gobierno de Boris Johnson en el inicio de una semana crucial para las negociaciones entre Londres y Bruselas.

Por una inmensa mayoría, 433 contra 165 en el primero de una serie de votos, los Lores devolvieron la Ley de Mercado Interno a los diputados enmendada sin las cláusulas sobre Irlanda del Norte que enfurecieron a la Unión Europea.

Armonizando el comercio posbrexit entre las cuatro naciones que forman el Reino Unido, este texto revocaba parte de los compromisos adquiridos por Londres en el acuerdo de divorcio relativos a la frontera entre esa provincia británica y la vecina Irlanda, país miembro de la UE.

Sería una violación de la ley internacional, Bruselas ya emprendió acciones legales y los Lores insistieron en que dañaría la reputación y la fiabilidad del Reino Unido en el mundo. 

Tras su modificación, la cámara baja tendrá que volver a examinar el texto. 

El gobierno, con amplia mayoría, puede reintroducir las cláusulas suprimidas, pero también podría decidir prescindir de ellas si alcanza un acuerdo comercial con sus socios europeos en los próximos días. 

Londres y Bruselas coinciden en que mediados de noviembre es el límite para cerrar un trato que pueda ser ratificado a tiempo y entrar en vigor el 1 de enero.

Ese día finaliza el período de transición en que se encuentra el Reino Unido desde su salida de la UE el pasado 31 de enero. Una ruptura brusca socavaría aún más las economías europeas, ya muy debilitadas por la pandemia de coronavirus.

Con el reloj en contra, las negociaciones se reanudaron el lunes en Londres: el negociador europeo Michel Barnier dijo en un tuit "redoblar los esfuerzos" y subrayó que un acuerdo requiere "respetar la autonomía europea y la soberanía británica", "sólidas garantías de competencia justa" y un "acceso recíproco a la pesca y su mercado".

- "La semana más importante" -

"Esta es posiblemente la semana más importante que hemos tenido en las negociaciones del Brexit desde esta época del año pasado, cuando tratamos de cerrar un acuerdo de retirada, que fue tenso y difícil", dijo el ministro irlandés de Relaciones Exteriores, Simon Coveney, a la radio RTE.

"Creo que verán un gran esfuerzo esta semana para tratar de encontrar un modo de cerrar esto que sea aceptable para ambas partes", agregó.

Johnson y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hablaron por teléfono el sábado.

"Se han hecho algunos avances, pero persisten graves divergencias", dijo la responsable europea. Downing Street coincidió en que las diferencias siguen siendo "significativas" en la cuestión pesquera y en las reglas de competencia leal. 

El ministro de Medioambiente, George Eustice, dio a entender el lunes que Londres podría flexibilizar su postura acerca del acceso europeo a los ricos caladeros británicos.

"En lo que respecta a la pesca, siempre hemos estado dispuestos a adoptar un enfoque razonable, considerando en particular acuerdos que podrían abarcar dos, tres años por ejemplo", dijo al canal Sky News.

- Joe Biden entra en juego -

La derrota de Donald Trump en las presidenciales de Estados Unidos es también un revés para quienes confiaban en su defensa de un Brexit duro en el marco de la negociación de un gran acuerdo de libre comercio entre Londres y Washington. 

El presidente estadounidense electo, Joe Biden, ya advirtió en septiembre que toda amenaza al frágil proceso de paz en Irlanda sería un obstáculo para la consecución de dicho tratado. 

"No podemos permitir que el acuerdo del Viernes Santo, que trajo la paz a Irlanda del Norte, se convierta en una víctima del Brexit", advirtió Biden, que tiene raíces irlandesas.

Según Coveney, esto podría "tal vez marcar la diferencia".

Pero el ejecutivo británico insiste en que la nueva ley que defiende "trata de proporcionar claridad y seguridad jurídica y proteger el mercado interno del Reino Unido, pero sobre todo de respaldar el acuerdo de Belfast (...) no de socavarlo", al proteger los intereses de los norirlandeses unionistas, según Eustice.

acc/erl