‘Necesitamos ayuda en Miami’: Ex jefe de Policía suplicó una investigación federal

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Cuando el entonces jefe de Policía de Miami, Art Acevedo, acusó a comisionados de la ciudad de corrupción en medio de una batalla para salvar su cargo el año pasado, fue a Washington DC para pedir ayuda, solicitando una “intervención” federal en su propia ciudad.

Dos semanas antes de ser despedido, Acevedo envió por correo electrónico a funcionarios del Departamento de Justicia (DOJ) un memorando de ocho páginas en que acusaba a los comisionados Joe Carollo, Alex Díaz de la Portilla y Manolo Reyes de interferir indebidamente en las investigaciones internas de la Policía y de otras fechorías, una comunicación de la que no se había informado anteriormente y que confirma que el jefe cumplió la advertencia de que se pondría en contacto con las autoridades federales.

“Nuestro departamento y yo necesitamos urgentemente ayuda”, escribió Acevedo al Departamento de Justicia el 28 de septiembre. “Necesitamos ayuda en Miami. Yo... he sido criticado por resistirme a la corrupción y denunciar el uso ilegal e injustificado de la fuerza, y por apoyar a mi comunidad durante las protestas de George Floyd; y por ser un reformista, y más”.

“Necesitamos intervención federal”, añadió.

Un alto funcionario de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia se encargó de llamar a según los registros de correo electrónico obtenidos por el Miami Herald. Acevedo también dijo que había hablado con Vanita Gupta, la funcionaria número tres del departamento. Además, Acevedo envió el documento a la Fiscalía Federal de Miami y a la Fiscalía Estatal de Miami-Dade, según los registros.

Washington escuchó, pero parece que eso es todo lo que ocurrió.

Es poco probable que el FBI haga seguimiento a acusaciones de Acevedo, dijeron al Herald dos fuentes policiales familiarizadas con una investigación inicial. Eso se debe a que, al plasmar sus preocupaciones en un memorando que se filtró rápidamente a los medios de comunicación, Acevedo desperdició la oportunidad de una operación federal encubierta, dijeron las fuentes. La brigada de corrupción pública del FBI en Miami también encontró el material poco convincente y cuestionó si Acevedo estaba motivado por el deseo de salvar su cargo, dijeron.

“Esto no es la escuela secundaria”, dijo uno de los investigadores. “El FBI no va a hacer nada”.

El administrador de la ciudad de Miami, Art Noriega, reacciona durante la reunión especial de la comisión de la ciudad para determinar el destino del asediado jefe de policía de Miami, Art Acevedo, el jueves 14 de octubre de 2021. Noriega contrató a Acevedo, con el apoyo del alcalde Francis Suárez.
El administrador de la ciudad de Miami, Art Noriega, reacciona durante la reunión especial de la comisión de la ciudad para determinar el destino del asediado jefe de policía de Miami, Art Acevedo, el jueves 14 de octubre de 2021. Noriega contrató a Acevedo, con el apoyo del alcalde Francis Suárez.

Acevedo —uno de los jefes policiales Policía de más alto perfil del país gracias a sus frecuentes presentaciones en los medios de comunicación nacionales y a su apoyo público al movimiento Black Lives Matter— había enviado originalmente el memo , fechado el 24 de septiembre, a sus dos mayores defensores originales: El alcalde Francis Suárez y el administrador municipal Art Noriega.

En 48 horas, el memorando circuló por el Ayuntamiento y se filtró a los medios de comunicación el fin de semana anterior a una audiencia del 27 de septiembre en que los comisionados tenían previsto debatir el destino de Acevedo. El memo afirma que Acevedo tenía previsto “solicitar ayuda” al FBI y al Departamento de Justicia.

Ahora, en ausencia de una investigación federal seria, y si que los fiscales estatales hayan dicho si han tomado el caso, la ciudad ha reforzado una investigación sobre sus propios funcionarios elegidos, contratando investigadores con potencial poder de citación. Uno de esos investigadores es un ex jefe de Policía de Doral que perdió su trabajo durante un escándalo de corrupción en 2012.

Ken Harms, ex jefe de Policía de Miami, dijo que estaba sorprendido de que Acevedo no pasara tranquilamente sus quejas al FBI mucho antes que su pelea con los comisionados estallara en público.

“Si Acevedo tuviera algo de integridad, habría informado de todo esto al FBI hace meses en lugar de usar un garrote como palanca para salvar su carrera”, dijo Harms. “El FBI tiene que investigar sus acusaciones, pero me sorprendería mucho que saliera algo de ello”.

El propio Harms fue destituido de forma controversial como jefe en la década de 1980, durante una época anterior de disfunción política en Miami, cuando él y Carollo se enfrentaron acremente. Durante la controversia con Acevedo, Harms respaldó los ataques de Carollo contra Acevedo y apoyó al comisionado en su campaña de reelección.

El comisionado Joe Carollo fue acusado de corrupción por el ex jefe de policía Art Acevedo.
El comisionado Joe Carollo fue acusado de corrupción por el ex jefe de policía Art Acevedo.

El lunes, Carollo criticó a Acevedo por “[mentir] como lo hizo con el fin de salvar un puesto de trabajo”.

“Cualquiera que sepa un poco sobre la aplicación de la ley sabe que todo esto es una cortina de humo para Acevedo, que no había nada allí”, le dijo Carollo al Herald.

Díaz de la Portilla se hizo eco de Carollo en una declaración el martes.

“Este señor ha desarrollado una carrera intimidando y tratando de engañar a la gente”, dijo Díaz de la Portilla sobre Acevedo. “Al final le falló. Tenemos de suerte de habernos desecho de él”.

Una portavoz del Departamento de Justicia en Washington declinó hacer comentarios, al igual que los portavoces de las oficinas del FBI y del Departamento de de Justicia de Miami. Acevedo no respondió a las solicitudes de declaraciones.

El sucesor de Acevedo, el jefe de Policía interino Manny Morales, declinó hacer declaraciones. Suárez no respondió a una solicitud de declaraciones. El alcalde, quien calificó a Acevedo de el “Michael Jordan de los jefes policiales” cuando fue contratado, se mantuvo alejado de la destitución de Acevedo, de gran repercusión, lo que suscitó críticas tanto de sus partidarios como de sus detractores.

Stanley Jean-Poix, jefe de un grupo que representa a los policías afroamericanos de Miami, dijo que “definitivamente perdimos un aliado” cuando Acevedo fue despedido después de solo seis meses en el cargo. Sin embargo, se preguntó si el jefe había manejado sus acusaciones de la mejor manera posible.

“No conozco su mentalidad sobre por qué lo hizo público”, dijo Jean-Poix, un sargento de la Policía de Miami. “Si los federales dicen que esto debe hacerse en silencio, debió haberse hecho en silencio”.

‘La investigación está en curso’

La reticencia del FBI a hacer seguimiento a las acusaciones de Acevedo significa que cualquier investigación recaería en la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle.

La oficina de Fernández Rundle no confirmó ni negó que estuviera investigando el asunto. Pero cuando se le pidieron los registros, la fiscalía estatal los retuvo, citando una exención bajo la ley de la Florida para las investigaciones “penales activas” y de inteligencia.

En su memorando, Acevedo acusó a los tres comisionados de interferir en una investigación interna de la policía sobre una supuesta “brecha de seguridad” que pudo haber sido provocada por uno de los sargentos de armas, el equipo de oficiales que actúan como detalles de seguridad del alcalde y de los funcionarios electos. La infracción en cuestión: La divulgación del viaje del alcalde a la casa de un amigo en los Cayos el fin de semana del Día de los Caídos, en el que estuvo acompañado por agentes de policía. Los sargentos de armas no deben revelar la ubicación del alcalde.

Acevedo escribió que fue interrogado por los comisionados Díaz de la Portilla, Carollo y Reyes sobre el caso de asuntos internos durante una reunión pública el 24 de junio, en la que se nombró al sargento de armas Luis Camacho como el policía implicado en la investigación. Camacho, un agente muy querido por los comisionados, fue relevado de su cargo durante la investigación. Su destitución suscitó las críticas de los comisionados. Hasta el miércoles, Camacho no había sido reincorporado.

Acevedo también acusó a los tres comisionados de interferir en las decisiones de personal de la policía ajustando el presupuesto del departamento de forma que se eliminaran puestos que Acevedo había creado, incluido un puesto de jefe adjunto para el que había contratado a una antigua colega de Houston, Heather Morris.

Además, Acevedo alegó que Carollo y Díaz de la Portilla dirigieron a la Policía para que se centraran en negocios en los distritos de cada uno por supuestas actividades ilegales. Los tres comisionados han negado haber actuado mal y han dicho que Acevedo mintió en su memorándum.

Durante la audiencia del 27 de septiembre, en la que los comisionados denunciaron a Acevedo, la comisión ordenó a la fiscal municipal Victoria Méndez que contratara a investigadores para investigar las acusaciones de Acevedo, y una de los comisionados, la recién nombrada presidenta Christine King, fue autorizada a emitir citaciones, si fuera necesario.

“La investigación está en curso”, escribió el martes el fiscal adjunto de la ciudad, Barnaby Min, en un correo electrónico.

Min le dijo al Herald que la ciudad contrató a dos abogados locales para dirigir la investigación interna: el ex fiscal y agente de la DEA Jarrett Wolf y Ricardo Gómez, un ex jefe de Policía de Doral familiarizado con el escándalo.

Mientras era jefe de Doral en 2012, Gómez fue acusado de amañar las licitaciones de mobiliario de oficina y de malversar fondos públicos, acusaciones detalladas en un informe del Departamento de Aplicación de la Ley de la Florida. La oficina de Fernández Rundle acabó absolviendo a Gómez de las acusaciones, aunque fue despedido abruptamente durante la controversia.

Min también dijo que pronto se incorporará un tercer investigador. Hasta ahora no se han emitido citaciones.

El comisionado de Miami Alex Díaz de la Portilla habla en el Ayuntamiento de Miami el año pasado.
El comisionado de Miami Alex Díaz de la Portilla habla en el Ayuntamiento de Miami el año pasado.

El Departamento de Justicia ha intervenido antes en los asuntos policiales de Miami, pero en el pasado los policías han sido objeto de su escrutinio.

Tras una serie de disparos mortales de la policía contra sospechosos afroamericanos en 2010 y 2011, una revisión del DOJ determinó que el departamento había violado la Constitución de Estados Unidos al aplicar un “uso excesivo de la fuerza mortal”. Para evitar un costoso litigio, la ciudad aceptó una supervisión federal que finalizó en marzo de 2021 después que se implementaron varias reformas en el departamento y se mantuvieran durante años.

David Ovalle, redactor del Miami Herald, contribuyó a este reportaje.

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