Nazis en la playa: Cómo la Costa Blanca española se convirtió en un refugio para los oficiales de las SS después de la guerra

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Una escena para la película, The Substitute (Laia Lluch)
Una escena para la película, The Substitute (Laia Lluch)

La Costa Blanca es hoy casi una segunda colonia para los expatriados y turistas británicos, pero una nueva película ha revelado cómo esta parte de España fue en su día el refugio favorito de los nazis que se escondían del alcance de la ley.

El sustituto cuenta la historia de cómo, tras la Segunda Guerra Mundial, los antiguos oficiales de las SS utilizaron España como su feudo personal, ayudados en gran medida por el régimen simpatizante del general Franco.

Incluso después de la muerte del dictador español en 1975, los servicios secretos y la policía española se aseguraron de que el país siguiera siendo un refugio seguro para los fieles seguidores de Adolf Hitler, que fueron perseguidos por la fiscalía internacional y el Mossad, el servicio secreto israelí.

Aunque la actitud simpática del general Franco hacia el Tercer Reich y sus fieles servidores ha sido documentada en varios libros, pocas películas españolas se han atrevido a abordar este tema, hasta ahora.

Óscar Aibar, director de El sustituto, quiso contar esta historia tras un encuentro casual en un bar de Calpe, un centro turístico del sureste de España donde los expatriados británicos constituyen casi el 14 por ciento de la población.

“Hace diez o quince años, pasé el verano en Calpe. En la pared del bar había fotos de gente famosa que había comido allí. Había una de seis personas con chaquetas de las SS. Pregunté si se estaba haciendo una película y me dijeron ‘no, no, estos son los alemanes de Denia, un pueblo cercano’”, cuenta a The Independent.

“Me interesé. El alcalde de Denia me contó que solían celebrar el cumpleaños de Hitler, todos llevaban sus uniformes de la Segunda Guerra Mundial y tocaban a Wagner.”

Aibar, cuya película ha recibido elogios de la crítica en España, expresó que cuando empezó a investigar sobre la película hace cuatro años habló con dos antiguos agentes del Mossad, el servicio de inteligencia israelí.

Le contaron dos complots para secuestrar a exnazis buscados que se escondían en España.

“En 1967, durante la Guerra de los Seis Días, el Mossad creía que un experto en tecnología de misiles vivía en (el sureste de) España. Intentaron secuestrarlo, pero fracasaron”, dijo Aibar.

La otra operación consistió en intentar capturar al Dr. Aribert Heim, el llamado “Dr. Muerte” del campo de concentración de Mauthausen, que inyectaba a los prisioneros sustancias desconocidas.

En 1982, cuando la democracia había regresado a España, el Mossad intentó secuestrar a Heim, que se creía que también se escondía en España, manifestó Aibar.

“A Heim le gustaba bucear y pescar en el mar. Querían secuestrarlo en el mar, aunque no lo consiguieron.”

Se dice que Heim escapó más tarde a Uruguay, donde se cree que instaló una clínica. En 2005, la policía española montó una operación para detener a Heim después de que se reportara que estaba viviendo en la Costa Brava. Los reportes sugieren que murió en Egipto en 1992, pero no se ha encontrado ningún rastro de su cuerpo.

“Para cualquier fascista en España, estos hombres eran como estrellas de rock”, declaró Aibar.

Estas historias de nazis escondidos bajo el sol de España tenían todos los elementos para el thriller que luego se convirtió en El sustituto.

La película cuenta la historia de un policía que se instala en la Costa Blanca con la esperanza de llevar una vida tranquila, sin embargo, se encuentra con una red de antiguos nazis.

Recrea cómo, incluso a principios de los años 80, España seguía luchando contra las fuerzas del franquismo, incluso después de la muerte del dictador, mientras el agente intenta -y fracasa- llevar a los hombres buscados ante la justicia.

Entre los refugiados más conocidos del Tercer Reich en España estaba Otto Skorzeny, un teniente coronel de las SS que participó en una operación de 1943 para rescatar al depuesto italiano Benito Mussolini de los partisanos.

Escapó de los aliados tras la Segunda Guerra Mundial y se instaló en Madrid, donde supuestamente fue reclutado más tarde por el Mossad para trabajar para ellos. Más tarde murió en 1975 de cáncer de pulmón.

Leon Degrelle, conocido como el “Führer belga”, que dirigió un partido pronazi en su propio país y sirvió en las SS, escapó a España en 1945.

Bajo la protección del régimen franquista, vivió bajo el nombre de José León Ramírez Reina, hasta su muerte en Málaga en 1994.

Menos conocida es Clarita Stauffer, nacida en Madrid en el seno de una familia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial. Ayudó a los nazis a esconderse en la España de Franco.

Peter Besas detalla en su libro de 2015 Nazis en Madrid cómo Stauffer ayudaba a proporcionar a los fugitivos ropa nueva, trabajos y documentos de identidad falsos.

Se dice que ayudó a Walter Kutschmann, un antiguo oficial de la Gestapo que estaba en busca y captura por la masacre de 2.000 judíos en Polonia en 1941, a escapar del arresto. Posteriormente fue detenido en 1985 en Buenos Aires y murió en un hospital de Argentina al año siguiente.

Tras casi 40 años de dictadura fascista, España eludió la influencia de la extrema derecha durante décadas, hasta las elecciones generales de 2019, cuando el partido de derechas Vox irrumpió en la escena nacional.

“El sustituto“ detalla el papel de España en la protección de los nazis tras la Segunda Guerra Mundial (Laia Lluch)
“El sustituto“ detalla el papel de España en la protección de los nazis tras la Segunda Guerra Mundial (Laia Lluch)

El partido ultranacionalista es el tercer partido político en el parlamento español, con 52 escaños en la cámara.

Un reciente sondeo para el diario El Confidencial pronosticó que, en las próximas elecciones de 2023, el conservador PP (Partido Popular) podría obtener 120 escaños y formar un gobierno de coalición con Vox, poniendo a la ultraderecha en el poder por primera vez desde la muerte de Franco en 1975.

Sin embargo, el PP evitará depender de Vox para no enajenar el apoyo de los moderados. Parece más probable que solo pidan a Vox que apruebe la legislación, pero no que entre como socio de coalición.

El mismo sondeo reveló que el apoyo a los socialistas, que actualmente forman un gobierno de coalición con la extrema izquierda de Unidos Podemos, podría caer de 120 a 101 escaños, lo que les dejaría sin votos suficientes para formar gobierno.

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