Antes de la Navidad, el gobierno de Cuba dictó largas condenas a manifestantes del 11 de julio

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En medio de las festividades de la semana pasada, las familias de algunos cubanos que salieron a las calles a protestar contra el gobierno comunista de la isla en julio recibieron una pésima noticia: sus seres queridos pasarán décadas en la cárcel.

En una ola represiva que se asemeja a la denominada Primavera Negra, cuando por orden de Fidel Castro 75 disidentes recibieron largas condenas en 2003, varios manifestantes fueron condenados por cargos de sedición a permanecer entre 15 y 30 años en la cárcel, según información recopilada por el grupo de activistas Justicia 11J.

Miembros de Justicia 11J dijeron a el Nuevo Herald que verificaron con familiares que Dayron Martín fue sentenciado a 30 años; padre e hija Freddy y Katia Beirut a 20 años; Walnier Luis Aguilar Rivera a 23 años y Elier Padrón a 15 años en prisión en juicios que se realizaron durante la semana de Navidad.

Aún se esperan muchas más sentencias, ya que 55 manifestantes fueron juzgados entre el 20 y el 24 de diciembre en La Habana, Santiago de Cuba, Matanzas, Artemisa e Isla de la Juventud. Otros 108 fuero juzgados la semana anterior, dijo el grupo.

Las sentencias se dictaron verbalmente a los manifestantes y a sus familiares el último día de sus juicios, y el grupo está esperando que los tribunales emitan los documentos de la sentencia final para producir un informe completo, dijo Salomé García Bacallao, activista que trabaja con Justicia. 11J. El grupo está trabajando con la organización de asistencia legal Cubalex para documentar los arrestos y juicios relacionados con las protestas de julio.

“De un total de 1,332 personas detenidas en relación con las protestas del 11 de julio, al menos 710 continúan en centros de reclusión,” informó el grupo en una declaración. “De las 574 personas que han sido excarceladas, muchas están en espera de juicio bajo... fianza o prisión domiciliaria. Un total de 141 personas están siendo o han sido ya procesadas por cargos de sedición”. Otros 38 han sido acusados de sabotaje, añade el comunicado.

Activistas y familiares creen que los Beirut y otros que protestaron en La Guinera, un barrio pobre de La Habana, recibieron sentencias tan severas porque fueron testigos clave de la única muerte reportada durante las protestas, la de Diubis Laurencio Tejeda, quien presuntamente recibió un disparo de un oficial de la policía, según declaraciones, videos y varios documentos legales publicados por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid.

Al día siguiente de un juicio grupal de tres días que comenzó el 20 de diciembre, el tribunal comunicó a los Beirut de sus sentencias, dijo Zoila Rodríguez Marzo, la madre de Katia Beirut. Padre e hija fueron juzgados junto con otros 15 manifestantes.

“¿En qué momento tuvieron tiempo ellos para determinar la sanción de cada una de esas personas?” Rodríguez preguntó antes de calificar el juicio como “un teatro”.

“¿Cuando mi hija salga de esa prisión, cuántos años tengo yo? Y yo voy a cumplir 60 años,” dijo llorando. “¿Cuántos años va e estar ese niño de 9 años sufriendo porque su mamá tiene que pagar 20 años metida allá dentro. ¿Por qué? Es una injusticia”.

Las autoridades también negaron una apelación de Sissi Abascal, de 23 años e integrante del grupo de oposición Damas de Blanco que fue sentenciada a seis años de prisión por participar en las protestas del 11 de julio, informó el medio de noticias independiente cubano 14ymedio.

Los padres y madres de los jóvenes cubanos detenidos han estado de duelo en las redes sociales.

Barbara Farrat, madre de Jonathan Torres Farrat, de 17 años, quien se encuentra preso a la espera de ser procesado, dijo en un video publicado en Facebook que las autoridades amenazaron a los vecinos que firmaron una carta dirigida al líder cubano Miguel Díaz-Canel pidiendo su liberación. . Fue detenida brevemente en Nochebuena por hablar en las redes sociales y hacer una huelga de hambre para protestar por su encarcelamiento.

“Miren en las condiciones en que yo vivo, estoy cansada de enseñarles mi techo”, dijo mientras mostraba un techo deteriorado en su casa. “A mí nadie me paga, esto lo hago por Jonathan. ¿Quieres llamarme gusana? Llámame gusana. No me interesa”, dijo, refiriéndose a la acusación de las autoridades de que pagó a los vecinos para que firmaran la carta.

Farrat dijo que volvería a comenzar otro ayuno el 30 de diciembre y que no temía las represalias del gobierno. “Yo tengo un pueblo que me va a defender”, dijo.

En un video ampliamente compartido, el padre de Aguilar Rivera, de 21 años, quien fue sentenciado a 23 años por cargos de sedición, dijo que el tribunal desestimó los documentos que mostraban su discapacidad mental.

“Trajeron falsos testigos, inventaron cosas, inventaron cargos para enjuiciar e incriminar a todas esas personas. Eso es injusto,” dijo Luis Wilber Aguilar. “No están acabando solo con los acusados, están destruyendo a una sociedad entera, a un pueblo, que es el que está sufriendo todo esto. Están haciendo el mal al pueblo. ¿Quién es el responsable de tanta maldad?”

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