Nancy Pelosi, la política que enfrentó a Trump de tú a tú

Guadalupe Galván

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 18 (EL UNIVERSAL).- Inteligente, observadora, aguerrida, calculadora, con temple de acero, sarcástica y sin pelos en la lengua.

Esas son las cualidades que permitieron a Nancy Pelosi navegar y liderar a lo largo de dos décadas en el Congreso de Estados Unidos.

"Nunca pensé que pasaría de ser ama de casa a presidenta de la Cámara de Representantes", dijo ayer al anunciar que no buscará la reelección en ese cargo, aunque sí se mantendrá en el Congreso.

Quizá no lo pensó, pero Pelosi trae la política en las venas. Desde niña vio a su padre, Thomas D'Alessandro Jr., alcalde de Baltimore, codearse con la crema y nata de la política estadounidense.

Ya casada con Paul Pelosi, y con cinco hijos, creó un "club del Partido Demócrata" en San Francisco, a donde se mudó la familia desde Baltimore. Luego comenzó a hacer sus pininos, trabajando en la campaña presidencial del entonces gobernador de California, Jettu Brown. Con el menor de sus hijos ya en la Universidad, Pelosi decidió contender por un escaño en la Cámara de Representantes, y lo logró. Juró el cargo en 1987.

En 2007 se convirtió en la primera mujer en presidir la Cámara de Representantes. Repetiría en 2013 y 2012. Con toda su experiencia y su colmillo, no dudó en enfrentar a un hombre que era lo opuesto a ella: el presidente Donald Trump. Lo encaró, se burló de él, rompió su informe sobre el Estado de la Unión en su cara... y lo obvió adrede en su discurso de despedida.

Con total entereza enfrentó uno de los momentos más difíciles en la historia de EU: el asalto al Capitolio. Y frente al caos, defendió a ultranza la democracia estadounidense. Con su partida del liderazgo demócrata, termina una era. Deja a su partido una tarea titánica: llenar sus zapatos.