Nancy Pelosi llegó a Armenia en medio de la tensión militar con Azerbaiyán

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© vía Reuters- Asamblea Nacional de Armenia

Una delegación del Congreso de Estados Unidos, encabezada por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, llegó este sábado a Armenia. La visita se produce cuando la tensión con Azerbaiyán amenaza con una nueva guerra en la región, luego de registrarse una serie de enfrentamientos entre los países vecinos esta semana.

Nancy Pelosi encabeza una delegación del Congreso estadounidense a Armenia para “resaltar el fuerte compromiso de Estados Unidos con la seguridad, la prosperidad económica y la gobernanza democrática en Armenia y la región", según escribió en Twitter.

También dijo que la visita de su delegación es una muestra de apoyo a la resolución 296 de la Cámara de Representantes de 2019, la cual reconoce el genocidio de un millón y medio de armenios por parte del Imperio Otomano.

Estados Unidos es el primer país en reconocer formalmente el Genocidio Armenio, que tuvo lugar en 1915 y 1916 y llevó al asesinato en masa de entre 660.000 y 1.2 millones de cristianos armenios que vivían en el imperio Otomano. El gobierno turco ha negado desde entonces que esa masacre haya tenido lugar.

Previo a su llegada al país ubicado en el Cáucaso Sur, la presidenta de la Cámara de Representantes había asegurado que su visita ya estaba planificada y que corresponde a una invitación de un tiempo atrás por parte de ese gobierno.

En su visita de dos días, Pelosi tiene previsto reunirse con el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, otras autoridades locales y también planea visitar el monumento a las víctimas del Genocidio Armenio.

Procedente de Berlín, el avión de la política aterrizó en el aeropuerto de Ereván, la capital del país. Pelosi, que asistía a una reunión entre los presidentes de los Parlamentos del grupo del G7 en Berlín, dijo que los armenios se enfrentan a “retos de derechos humanos”.

En la delegación que la acompaña, se encuentra el senador Frank Pallone, presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara baja de Estados Unidos, quien calificó como “agresión” los ataques por parte de Azerbaiyán.

De igual manera, en la comitiva viajan dos congresistas de origen armenio, implicadas en la campaña para que Estados Unidos reconociera el genocidio armenio en el Imperio otomano.

La situación en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán

Pelosi llegó a Armenia luego de que dicho país denunciara la incursión de tropas azerbaiyanas en su territorio esta semana, además de ataques contra infraestructuras civiles, dejando más de 7.000 personas evacuadas y alrededor de 200 viviendas afectadas.

El pasado 13 de septiembre se registraron enfrentamientos entre las fuerzas de las dos naciones exsoviéticas. Azerbaiyán aseguró que respondía a una "provocación a gran escala" por parte de Armenia, dejando como saldo la muerte de más de 200 soldados de ambos bandos.

Oficiales armenios han dicho que con la visita de Pelosi se espera que haya una contribución hacia un cese de hostilidades.

Desde los últimos ataques, la situación ha estado controlada, aunque Ereván teme que las fuerzas azeríes hayan pausado sus operaciones para reagruparse y atacar nuevamente.

Mger Markarián, embajador de Armenia ante las Naciones Unidas mostró su preocupación ante el Consejo de Seguridad realizado el pasado 15 de septiembre, desde donde aseguró que:

“Azerbaiyán no renuncia a los planes de ampliar la geografía de los ataques, cuyo objetivo final es abrir un corredor extraterritorial a través de Armenia para unirse por tierra a Turquía y la República Autónoma de Najicheván”, ubicada en territorio azerí.

Los intentos por implementar un acuerdo de paz duradero

Los enfrentamientos armados entre las dos naciones se producen en medio de preparativos para la firma de un acuerdo de paz bilateral. Desde hace más de tres décadas, ambas partes están enfrentadas por el control del territorio de Nagorno Karabaj.

El miércoles 14 de septiembre entró en vigor un acuerdo para detener los enfrentamientos, luego de dos días de intensos combates, que han sido catalogados como el mayor estallido de los últimos dos años, pero la tensión continúa.

El territorio disputado es reconocido internacionalmente como parte de Azerbaiyán, pero históricamente ha sido poblado por armenios étnicos.

Durante una guerra de seis semanas en 2020, Bakú recuperó una gran cantidad de territorio de Nagorno-Karabaj, el cual era controlado por fuerzas armenias.

Durante los combates murieron más de 6.700 personas. El enfrentamiento terminó con la firma de un acuerdo de paz negociado por Moscú.

Como parte del acuerdo, fueron desplegados más de 2.000 soldados rusos para servir como fuerzas de paz. No obstante, el Kremlin ha asegurado que la violencia no se ha detenido “ni por un instante” y ambas partes se acusan mutuamente de provocarla.

Con EFE y AP