Universidad Estatal de Ohio permitió, por décadas, el abusos sexual de 177 atletas


Entrenadores y administradores atléticos de la OSU sabían de los abusos del doctor Strauss y ninguno dio la alarma ni lo detuvo, concluyó el análisis realizado por la firma independiente de abogados Perkins Coie. ( Foto: AP /John Minchillo)

Las conclusiones de la investigación sobre los abusos sexuales durante décadas a 177 atletas masculinos de la Universidad Estatal de Ohio (OSU, por sus siglas en inglés) por parte del doctor Richard Strauss revelan una problemática bastante escabrosa sobre la responsabilidad de las autoridades académicas en casos aberrantes como este.

En síntesis, los entrenadores y administradores atléticos de la OSU sabían de los abusos del doctor Strauss y ninguno dio la señal de alarma ni lo detuvo, concluyó el análisis realizado por la firma independiente de abogados Perkins Coie, la cual entrevistó a cientos de exalumnos y empleados universitarios para su informe final, dado a conocer este último viernes por la presidencia de la universidad.

El mismo detalla que más de 20 funcionarios escolares y miembros del personal estaban conscientes de las preocupaciones sobre Strauss, pero no lo detuvieron, de acuerdo con un reporte de NBC News.

"Encontramos que el personal de la Universidad tenía conocimiento del tratamiento sexual y abusivo de Strauss contra los estudiantes varones y pacientes desde 1979, pero las quejas sobre la conducta de Strauss no se elevaron más allá del Departamento de Salud Estudiantil de Atletismo hasta 1996", afirma el informe.

De acuerdo con la investigación “los estudiantes discutieron abiertamente los métodos de examen médico de Strauss o se quejaron de su presencia ociosa en la ducha y en el vestuario, incluso frente a los entrenadores y otro personal del Departamento de Atletismo".

Pero en los registros de empleo compartidos por OSU no se reflejan mayores preocupaciones sobre Strauss antes de su jubilación en 1998. Sin embargo, ex alumnos dijeron que se quejaron a fines de la década de 1970 y que la universidad tiene al menos una queja documentada de 1995.

Pero al parecer todo quedó en saco roto para las 177 víctimas de abuso sexual, contabilizadas por este nuevo informe. De ese total, 153 eran estudiantes atletas o estudiantes afiliados a programas atléticos de la OSU, que incluían a 48 miembros del programa de lucha, 16 de gimnasia, 15 de natación y buceo, 13 de fútbol, ​​10 de lacrosse y siete de hockey, atletismo y béisbol, respectivamente.

"Encontramos que el personal de la Universidad tenía conocimiento del tratamiento sexual y abusivo de Strauss contra los estudiantes varones y pacientes desde 1979".( Foto: AP /John Minchillo)

Muchos de los que ofrecieron sus declaraciones para esta investigación aseguraron que fueron tocados inapropiadamente en los exámenes físicos que realizaba el doctor Strauss.

Otros también manifestaron que habían sido asediados en los vestuarios, donde los atletas hablaban abiertamente del comportamiento acosador del médico de la OSU, a quien apodaron como "Dr. Jelly Paws".

Los abusos de Strauss incluían también, según este informe, “andar a tientas bajo la apariencia de un examen médico” o "acariciar hasta el punto de la erección y la eyaculación".

También en sus 180 páginas recoge el testimonio de un atleta que el doctor Strauss lo invitó a cenar y luego le practicó sexo oral. Otros dieciséis informaron que el médico "les solicitó participar en sesiones de fotografía privadas e individualizadas”.

Esta investigación se inició hace varios meses, tras las declaraciones en julio pasado de un ex luchador de la universidad, Mike DiSabato, en las que afirmó que había sido víctima de abuso sexual por parte del doctor Strauss en la OSU.

La Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación de Estados Unidos también está examinando si la universidad respondió "sin demora y equitativamente" a las quejas de los estudiantes.

Strauss comenzó a trabajar en la OSU como médico asistente en septiembre de 1978. Fue el médico del equipo en el departamento de atletismo desde julio de 1981 hasta junio de 1995. Logró reconocimiento como médico e investigador de la medicina deportiva. Se suicidó en 2005.

El informe de la firma independiente de abogados Perkins Coie se hizo con el objetivo de determinar lo que la OSU y sus líderes sabían del comportamiento del doctor Strauss durante sus dos décadas de trabajo en esa institución académica.

Tras dar a conocer los resultados de la investigación, el presidente de la OSU, Michael Drake, se disculpó en nombre de la universidad.

El presidente de la OSU, Michael Drake, se disculpó en nombre de la universidad por las víctimas. "El fracaso fundamental de nuestra institución en el momento de prevenir este abuso fue inaceptable, al igual que los esfuerzos inadecuados para investigar a fondo las quejas presentadas por los estudiantes y el persona". (Foto: AP/John Minchillo)

"El fracaso fundamental de nuestra institución en el momento de prevenir este abuso fue inaceptable, al igual que los esfuerzos inadecuados para investigar a fondo las quejas presentadas por los estudiantes y el personal", expuso.

"Esta investigación independiente se completó debido a la fuerza y ​​el coraje de los sobrevivientes. Agradecemos a cada uno de ellos su disposición a compartir sus experiencias", abundó Drake.

También aseguró que la universidad había comenzado el proceso de revocar el estatus de emérito del doctor Strauss y la investigación será usada en los juicios en cursos por las demandas contra la OSU por parte de varias víctimas.