Myanmar defiende las ejecuciones de activistas; crece el repudio internacional

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La junta militar que controla Myanmar calificó este martes 26 de julio como “legales” las ejecuciones contra cuatro activistas prodemocracia, incluido un exlegislador del partido de la derrocada líder Aung San Suu Kyi. El Ejército defiende los asesinatos que fueron informados un día antes, en momentos en que crece la avalancha de críticas internacionales y la exigencia de sanciones en su contra.

A pesar de la creciente indignación por las ejecuciones de cuatro presos políticos, la junta militar de Myanmar rechaza las críticas y asegura que ejerció "justicia para el pueblo".

“El juicio fue legal (…) Estos criminales tuvieron la oportunidad de defenderse", sostuvo el portavoz del Ejército, Zaw Min Tun.

La junta militar, que tomó el poder por completo tras el golpe de Estado del 1 de febrero de 2021, anunció el lunes que ejecutó a cuatro presos políticos, luego de supuestamente ayudar a un movimiento de resistencia civil, en el marco de las protestas que se desencadenaron en el país en contra de los militares.

Las presuntas acciones fueron catalogadas como “terroristas" en juicios cerrados, en los que las autoridades castrenses dictaminaron las primeras ejecuciones en el país en décadas.

Los hombres asesinados fueron: Phyo Zeya Thaw, un exdiputado del partido Liga Nacional por la Democracia de la líder derrocada Aung San Suu Kyi y los activistas prodemocracia Hla Myo Aung, Aung Thura Zaw y Kyaw Min Yu.

Este último, más conocido como Ko Jimmy, fue un reconocido líder de defensa de las libertades civiles y uno de los dirigentes del Grupo de Estudiantes Generación 88, veteranos de un fallido levantamiento popular de 1988 contra el gobierno militar.

Sus muertes se produjeron pese a las múltiples peticiones de clemencia de la comunidad internacional, incluidos expertos de Naciones Unidas, que han denunciado la continua represión de las fuerzas de seguridad contra todo aquel que se manifieste en su contra.

"Sabíamos que las ejecuciones generarían críticas, pero se hizo por la justicia. Está mal que nos acusen de actuar contra la democracia (…) Merecen muchas penas de muerte", insistió Min Tun, en medio de la avalancha de reproches de gobiernos y organizaciones de derechos humanos.

Aún no está claro cómo se llevaron a cabo las ejecuciones ni la fecha exacta en que tuvieron lugar. Familiares de las víctimas aseguraron al diario local 'Myanmar Now' que funcionarios de la prisión donde los hombres se encontraban recluidos les informaron el lunes que la ley no les exige entregar sus cuerpos.

“Crímenes de lesa humanidad” y “burla” para la paz: crece la condena contra Myanmar

La noticia causó la indignación de distintos gobiernos como Estados Unidos, Reino Unido y Australia, así como de la Unión Europea, que acusan a la junta militar de crueldad.

Además y pese a la represión, algunos ciudadanos salieron a manifestarse en contra de las ejecuciones en ciudades como Yangon, la más grande del territorio birmano. También se registraron protestas frente a la embajada de Myanmar, en Bangkok y en las calles de Tailandia.

Una de las condenas más fuertes provino este martes de Malasia, cuya Administración aseguró que las ejecuciones cometidas equivalen a “crímenes de lesa humanidad”. Su vecino país también acusó al Ejército birmano de "burlar" un plan de paz liderado por el sudeste asiático para restablecer el orden democrático en la nación.

El ministro de Relaciones Exteriores malasio, Saifuddin Abdullah, cuestionó además el momento en que ocurrieron estas acciones, pues señaló que se dieron a conocer justo una semana antes de un encuentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que aboga por el restablecimiento de la soberanía del pueblo. Un bloque de 10 naciones del que Myanmar también es miembro.

"Esperamos haber visto la última de las ejecuciones (…) Intentaremos usar todos los canales que podamos para asegurarnos de que esto no vuelva a suceder", afirmó Abdullah.

Pero es posible que ese llamado no sea escuchado. Los hombres asesinados se encontraban entre las más de 100 personas que, según la Asociación de Asistencia para Presos Políticos, han sido sentenciadas a muerte en juicios secretos por tribunales militares desde que la institución castrense volvió a tomar el poder a la fuerza.

Ante este panorama, el relator especial de la ONU sobre Derechos Humanos en Myanmar, Tom Andrews, manifestó que le preocupa que los casos que están causando la indignación mundial no sean hechos aislados.

"Todo indica que la junta militar tiene la intención de seguir llevando a cabo las ejecuciones de los condenados a muerte, mientras continúa bombardeando pueblos y deteniendo a personas inocentes en todo el país", sostuvo Andrews.

Pero más allá de las críticas, la ONU y el Gobierno de Unidad Nacional en la sombra de Myanmar (NUG), que la junta llama "terroristas", exigen sanciones y medidas coordinadas contra el Ejército birmano.

Con Reuters, AP y medios locales

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