Dos musas de Hitchcock y dos maneras de lidiar con los abusos de Hollywood

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Tanto Tippi Hedren como Janet Leigh fueron dos iconos del cine de Alfred Hitchcock en los años 60. La primera se erigió como la gran estrella de Los pájaros y Marnie la ladrona mientras que el rostro de pánico de la segunda pasó a ser historia del séptimo arte en Psicosis. Pero el trato de Hitchcock a sus actrices nunca estuvo entre sus mejores virtudes y sus rodajes normalmente fueron descritos como un infierno para sus integrantes femeninas. No obstante, Hedren y Leigh fueron muy contrarias a la hora de entrar a valorar esta carencia del cineasta, y mientras que una parecía mantenerse conforme con sus métodos, otra trató fervientemente de denunciar su acoso. Y así se ha vuelto a dejar claro en una conversación entre Melanie Griffith y Jamie Lee Curtis, las hijas de Hedren y Leigh, quienes han abordado y discutido sobre las posiciones de sus matriarcas respecto al feminismo.

Janet Leigh en la escena de la ducha de Psicosis (AP Photo, Gtres) - Tippi Hedren en 'Los pájaros' dirigida por Alfred Hitchcock. (Photo by Universal Studios/Getty Images)
Janet Leigh en la escena de la ducha de Psicosis (AP Photo, Gtres) - Tippi Hedren en 'Los pájaros' dirigida por Alfred Hitchcock. (Photo by Universal Studios/Getty Images)

En concreto, Jame Lee Curtis, a quien recientemente vimos homenajear a Janet Leigh durante la premiere de Halloween Kills, señaló que el #MeToo “realmente habría molestado” a su madre, una afirmación que Melanie Griffith no dudó en replicar recordando la experiencia que Tippi Hedren vivió durante los rodajes de Los pájaros y Marnie la ladrona con Hitchcock. "No sé cómo estaba con tu madre, pero aparentemente no era muy bueno con mi madre", dijo la actriz de 64 años.

Si recordamos, a lo largo de su carrera Janet Leight hizo declaraciones que ponían en entredicho el comportamiento de Alfred Hitchcock en los rodajes, aunque sin criticarlo directamente. Por ejemplo, en el libro Las damas de Hitchcock de Donald Spoto aparece recogido cómo grabar la mítica escena de la ducha en Psicosis, para la que se requirieron más de 50 planos, fue de todo menos idílico. 

“Yo adoraba a Hitchcock, pero la verdad es que tenía una mente retorcida", reconocía Leigth. Claro, que por el despegue a su carrera que supuso Psicosis y por el contexto de la época donde el #MeToo quedaba aún lejano debió pensar que cualquier queja o denuncia podría haber supuesto el fin de su idilio en Hollywood.

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"No creo que Janet hubiera reconocido alguna vez si hubo algún mal comportamiento. Es un mal término, pero ella era una optimista sobre la industria”, declaraba Jamie Lee Curtis sobre su madre. "Creo que el movimiento #MeToo la habría molestado mucho. No es justo deshacer eso, porque está muerta y no voy a ponerle palabras en la boca, pero conociéndola, creo que no diría que se portó mal de ninguna manera. Pero es interesante que tal vez nuestras madres estuvieran compitiendo entre sí", le comentaba a Griffith.

Por su parte, Tippi Hedren jamás trató de sentirse conforme con los métodos del director de Los pájaros y Marnie la ladrona. El supuesto acoso que sufrió al lado de Hitchcock fue bien conocido en la industria e incluso se plasmó en series de televisión como The Girl, aunque la actriz tuvo que esperar hasta 2016 para poder tratarlo con todo lujo de detalles en su libro de memorias Tippi. En este volumen la madre de Melanie Griffith contó cómo el rodaje de Los pájaros fue toda una pesadilla, asegurando que el director se abalanzó sobre ella e intentó besarla en su limusina, que fue aislada del resto del elenco masculino de la película e incluso tuvo que hacer frente a recelosas miradas frías por parte de Hitchcock cada vez que interactuaba con algún hombre.

En sus memorias, Hedren califica esta experiencia como “horrible” y cuenta que no se atrevió a denunciarlo por el machismo que imperaba en Hollywood por aquellos años, donde el estudio hubiera preferido creer la versión de un reputado cineasta como Hitchcock antes que la suya. Sin embargo, su disconformismo frente a los abusos de Hitchcock no fue ningún secreto y la actriz se vio abocada al rechazo. No le quedó más remedio que reformular su carrera hacia otras causas como la cría y preservación de animales, emprender un periplo contra la caza furtiva e incluso lanzarse a producir una película sobre ello en la comedia Roar. Y así lo matiza Melanie Griffith en su conversación con Jamie Lee Curtis, que asegura que el director estaba “psicológicamente loco” por su madre y que esta vio cómo su carrera fue directa al abismo. "Sabes, ella era del movimiento #MeToo, y no fue aceptado en ese momento. Ella fue rechazada y él se aseguró de que fuera rechazada", concluye Griffith.

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