Murió el director Jean-Luc Godard, pilar de la Nueva Ola francesa

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© STR AFP

El director franco-suizo Jean-Luc Godard, ícono de la Nouvelle Vague (Nueva Ola) y monumento del cine mundial, autor de películas como 'Sin aliento', 'Pierrot le fou' y 'Alphaville', falleció el martes 13 de septiembre a los 91 años. Obituario de un grande del cine.

Fue la encarnación de la Nueva Ola y un dinamizador de los códigos cinematográficos. El director franco-suizo Jean-Luc Godard falleció "en paz" el martes 13 de septiembre en su domicilio de la pequeña localidad suiza de Rolle, según informó su familia en un comunicado enviado a la AFP, confirmando una información del diario 'Libération' que citaba al entorno del cineasta.

"El cineasta Jean-Luc Godard murió el 13 de septiembre de 2022, según anunciaron su esposa Anne-Marie Miéville y sus productores. No se celebrará ninguna ceremonia oficial. Jean-Luc Godard ha fallecido tranquilamente en su casa rodeado de su familia. Será incinerado", dice el comunicado.

Rebelde perpetuo, "JLG", como se le conocía, vivía desde hacía años en Rolle, a orillas del lago de Ginebra, huyendo del mundo del séptimo arte.

El presidente francés, Emmanuel Macron, homenajeó en Twitter al inventor de "un arte decididamente moderno e intensamente libre" y calificó su muerte como una pérdida de "un tesoro nacional".

"JLG será recordado como uno de los directores más influyentes a ambos lados del Atlántico. Un brillante provocador que revolucionó el cine para sus seguidores, un nerd torturado con películas incomprensibles para sus detractores.

Con su muerte, se cierra un capítulo de la historia del cine, con planos inolvidables: Bardot desnuda en una cama, susurrando "¿Te gustan mis nalgas?" ('Le Mépris'), Belmondo con la cara embadurnada de azul, armado con dinamita ('Pierrot le Fou'), Jean Seberg y su 'New York Herald Tribune' vendido en subasta en los Campos Elíseos ('À Bout de souffle')...

"Y Godard creó Le Mépris y es con su falta de aliento que se unió al firmamento de los últimos grandes creadores de estrellas...", reaccionó Brigitte Bardot en Twitter, con una foto de ella, abrazando al cineasta.

Al igual que François Truffaut, Jacques Rivette y Éric Rohmer, Jean-Luc Godard comenzó como crítico de cine en los años 50 antes de pasar a la dirección en 1959 con 'Sin aliento', una película icónica de la Nueva Ola protagonizada por Jean-Paul Belmondo.

Una nueva "gramática" del cine

'Sin aliento', estrenada en 1960, fue un gran éxito y consagró la figura de Jean-Luc Godard, con su tocado y su puro, en el panorama, a veces demasiado suave, del cine francés e internacional.

"Creía que estaba rodando 'El hijo de Scarface' o 'El regreso de Scarface', y me di cuenta de que había rodado más bien 'Alicia en el país de las maravillas', más o menos", decía Jean-Luc Godard en 1968, con su voz tan característica, sobre la historia de Michel, un joven matón insolente, y Patricia, una estudiante estadounidense que, para ganar algo de dinero, vende el 'Herald Tribune' en los Campos Elíseos, una historia que fascinó a una generación de cinéfilos.

Jean-Luc Godard había inventado una nueva "gramática" del cine, y soplaba un viento de libertad que reflejaba la agitación de una época. Jean-Luc Godard participó en Mayo del 68, filmando los acontecimientos, y exigió, junto con otros, que se detuviera el Festival de Cannes "en solidaridad con los estudiantes".

Más allá de la poesía de la realidad, Jean-Luc Godard se reivindicó como cineasta político, evocando la guerra de Argelia en 'Le Petit Soldat', estrenada en 1963, durante la cual conoció a Anna Karina, musa y esposa efímera, que electrizó con su presencia varias de sus películas: 'Une femme est une femme', 'Vivre sa vie', 'Bande à part', 'Alphaville' (Oso de Oro en Berlín en 1965), 'Pierrot le fou' y 'Made in USA'.

Jean-Luc Godard, el polémico

Provocador nato, Godard fue también una figura importante pero inclasificable para la izquierda. El "anarquista helvético", en palabras de los organizadores del Festival de Cine de Cannes, al que contribuyó a anular en mayo de 1968, era al mismo tiempo "el suizo prochino más estúpido" para los situacionistas.

Durante este periodo, se embarcó en un cine militante con películas de 3 minutos, renegando de su producción anterior. Al querer "hacer películas políticas", abandonó la noción de autoría.

Más tarde, el director de compromiso propalestino, acusado a veces de antisemitismo, realizó con su última compañera Anne-Marie Miéville 'Ici et Ailleurs', una película en la que comparaba a los judíos con los nazis, lo que provocó un escándalo.

También enfadó al Papa Juan Pablo II con el 'Ave María' y su Virgen desnuda en la pantalla.

En 2018, el Festival de Cannes le concedió una Palma de Oro "especial" por 'The Picture Book', premio que no acudió a recoger, tampoco el Premio del Jurado en 2014 por 'Adiós al lenguaje'.

Famoso por sus aforismos y bon mots, el hombre-película había sugerido en vida su epitafio: "Jean-Luc Godard, au contraire".

¿Godard, un dios?

En 2018, durante el Festival de Cannes, France 24 realizó una investigación sobre la posible inmortalidad de Jean-Luc Godard.

Guillaume Guguen escribió que "en Cannes, Jean-Luc Godard es un dios. Basta con descomponer su nombre para comprobarlo: god-ard ('god' significa 'dios' en inglés, y 'ard', más sencillo, significa 'arte').

Para los que no creen en el significado oculto de las palabras (léase Jacques Lacan), hemos intentado reunir más pruebas de la divinidad del cineasta suizo".

Lea el artículo en francés aquí: >> Cannes, día 5: cinco razones para pensar que Jean-Luc Godard es un dios

Con AFP y Reuters

Este artículo fue adaptado de su original en francés