Murió Carlos Menem: charlas políticas, gestos y reencuentros en el velatorio que reunió al peronismo

Matías Moreno
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Aún conmovido por la muerte de su mentor, Miguel Ángel Pichetto tomó impulsó y encaró al presidente Alberto Fernández. "Gracias por tu gesto, gracias por estar acá", le dijo al jefe del Estado, en pleno Salón Azul del Congreso, donde se instaló la capilla ardiente para despedir los restos mortales de Carlos Saúl Menem.

El funeral del expresidente en el Palacio Legislativo volvió a reunir a históricos dirigentes del peronismo. Muchos de ellos llevaban años distanciados y supieron zanjar diferencias partidarias en las urnas. "Frente a estas situaciones, no podemos seguir atados al pasado. Hay que pensar en el futuro. Todos somos responsables del desastre que hicimos", reflexionaba Eduardo Duhalde, horas después de pasar por la ceremonia que se organizó en el Senado para homenajear a Menem, que falleció ayer a los 90 años.

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Duhalde -que ha sido socio político y rival de Menem- también se acercó a Fernández, que llegó acompañado por la primera dama Fabiola Yáñez. "Intercambiamos palabras circunstanciales. No era el momento para hablar de política", cuenta el exmandatario, quien permaneció varias horas en el velatorio de Menem. Y lanza sobre Fernández: "Lo vi tranquilo, pero la procesión va por dentro. Él está en un momento de confusión".

Después de charlar con Fernández, el expresidente saludó a otros dirigentes que hicieron carrera política durante el menemismo, como Daniel Scioli, actual embajador en Brasil.

Sorpresa por el gesto de Cristina

Cuando Duhalde y Pichetto ingresaron al Salón Azul del Congreso de la Nación, que fue preparado bajo la supervisión de Cristina Kirchner, la vicepresidenta ya se había retirado. Pichetto, que llegó a una banca de la Cámara de Diputados con el impulso de Menem en 1993, valoró que Cristina Kirchner haya recibido anoche al cortejo fúnebre junto a la familia del expresidente: su hija, su hermano Eduardo y su exesposa Zulema Yoma. "Es un gesto interesante, me pareció positivo", dijo en pleno velatorio el excompañero de fórmula de Mauricio Macri y actual dirigente de Juntos por el Cambio. No fue el único: varios exfuncionarios menemistas se mostraron sorprendidos por la actitud de la vicepresidenta.

En su fuero íntimo, Pichetto lamentó que no hayan asistido al funeral de Menem referentes de la oposición. "Debería haber presencia de dirigentes de otros partidos", les comentó a sus colaboradores.

Duhalde, Pichetto y Scioli también se vieron con exfuncionarios del menemismo, como Carlos Corach, exministro del Interior; León Carlos Arslanian, extitular de la cartera de Justicia; Miguel Ángel Toma, exsecretario de Seguridad Interior, y Ramón Hernández, histórico secretario privado del menemismo.

Cristina Kirchner, que había matizado sus cuestionamientos a la figura de Menem durante los últimos años, evitó cruzarse con los caciques del peronismo que llegaban al Congreso para darle el último adiós a Menem. Tampoco esperó a Fernández. Permaneció pocos minutos en la ceremonia íntima para familiares y se retiró del lugar antes de que se abriera el acceso al público. "No vio a nadie. Apenas salió del Salón Azul, se fue del Senado", aseguran en su entorno. "No tiene importancia si se quedó mucho o poco tiempo. Cumplió", dijo un histórico dirigente del peronismo.

Clima de "cariño"

Según relataron varios de los asistentes a LA NACION, en el velatorio del expresidente se respiraba un clima de respeto y "cariño" hacia el hombre que gobernó el país durante diez años. Scioli, quien desembarcó en la actividad pública de la mano de Menem, destacaba ante sus interlocutores el "espíritu bondadoso" y "democrático" del exmandatario. "Tengo un cariño muy grande por él", repetía Duhalde desde un costado del salón.

En el centro, Pichetto conversaba con Eduardo y Adrián Menem, hermano y sobrino respectivamente del exmandatario. Cerca del féretro con el cuerpo del expresidente, que estaba escoltado por granaderos y rodeado de ofrendas florales, exfuncionarios repasaban anécdotas del menemismo.

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Cerca de las 22 irrumpió en el Salón Azul el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. La comitiva del tigrense estuvo integrada por su esposa, Malena Galmarini, y sus suegros, Fernando "Pato" Galmarini, que ocupó la secretaría de Deportes durante el menemismo, y Marcela Durrieu. "Tenemos que aprender que a los expresidentes hay que reconocerlos con sus éxitos y sus errores", dijo Massa antes de retirarse del Congreso. El líder del Frente Renovador tenía un buen vínculo con Menem. "La relación era bastante cercana, pero sobre todo con la familia de Malena", contó.

Menem murió ayer, a los 90 años, en el Sanatorio Los Arcos, de Palermo, donde estaba internado desde diciembre. La noticia conmocionó a la dirigencia del peronismo, que dejó de lado históricas diferencias para recordar al exmandatario.