Todo el mundo aprecia a un campeón humilde. La estrella más joven del boxeo se exhibe antes que Canelo Álvarez

·3  min de lectura
ED MULHOLLAND/MATCHROOM BOXING

Decir que el ascenso de Jesse “Bam’’ Rodríguez ha sido meteórico dejaría chico el lugar común. Después de vencer a veteranos de respeto como Carlos Cuadras y Srisaket Sor Rungvisai, el nombre del joven campeón está en boca de todos y no por gusto se le ha asignado un lugar especial en una de las veladas más importantes del 2022.

Rodríguez (16-0, 11 KO) tendrá este sábado (DAZN PPV y PPV.com, 8 p.m. TE) en la Arena T-Mobile de Las Vegas su tercera defensa de la faja de las 115 libras en la pelea coestelar de la velada Canelo Álvarez-Gennadiy Golovkin 3, que tanto interés ha despertado en la afición.

“Yo había peleado con Rungvisai un sábado en la noche y al próximo miércoles me comentaron de esta pelea’’, reveló Rodríguez.

“No me caído dado cuenta de que me querían de coestelar para este evento. Me tomó unos días aceptar la pelea. Hablé con mi entrenador Robert García y me dijo que la tomara. Yo venía de un largo campamento, pero lo que me dijo Robert tenía sentido y ahora me siento feliz de haber tenido esa conversación’’.

Contra todo pronóstico, Rodríguez, de 22 años, se convirtió en el campeón activo más joven del boxeo al ganar la faja vacante del Consejo Mundial el 5 de febrero por una clara decisión contra el extitular Carlos Cuadras, a quien venció por nocaut en el tercer asalto, después de subir de peso y sustituir con seis días de antelación a un Rungvisai que no pudo acudir a la cita por enfermedad.

Nadie imaginó que poco después, el 25 de junio, Rodríguez también vencería al legendario -y doble vencedor de Román “Chocolatito’’ González- Rungvisai, al que derribó en el séptimo asalto antes de noquearlo en el octavo, llamando definitivamente la atención del mundo del boxeo.

“Este año ha sido de muchos cambios para mí, no solo en el boxeo, sino fuera también’’, expresó Rodríguez, quien es un alumno del reconocido entrenador Robert García. “Estoy donde debo estar y he luchado mucho por esto. Me siento bendecido por estar donde estoy’’.

Pero su pelea de este 17 de septiembre no viene sin riesgo porque González no solo trae su experiencia sino el hecho de haber caído en tres intentos previos de convertirse en campeón mundial y sabe que muy probablemente esta es su última oportunidad de coronarse.

Esta trilogía con Canelo Álvarez será muy dramática, será tremenda, afirma entrenador de Gennady Golovkin

El mexicano González (28-4-1, 11 KO), de 25 años, fue detenido en el décimo asalto por el filipino Jerwin Ancajas en el 2018, cayó por decisión mayoritaria ante el inglés Kal Yafai en ese mismo año y perdió por decisión unánime ante “Chocolatito’’ en el 2020.

A pesar de su éxito rápido y temprano, Rodríguez afirma que tiene los pies bien puestos en la tierra y que posee el entorno familiar y de trabajo que lo mantiene en la mejor disposición física y mental para no perder el enfoque de lo que más ansía en el boxeo: la grandeza.

“Desde que era muy niño he tenido la influencia de mis padres, los cuales hasta hoy me siguen diciendo que me mantenga con la cabeza bien puesta y me recuerdan quien he sido desde el primer momento’’, recalcó Rodríguez, cuyo hermano fue la mayor motivación para entrar al boxeo.

“Yo sigo sus instrucciones, sus consejos y eso me funciona muy bien. La gente aprecia un campeón humilde’’.