El Mundial supera la primera prueba con los transportes, problemas con algunas entradas

Sin congestión en los transportes pese a los 120.000 aficionados desplazados a tres partidos en un perímetro de menos de 30 kilómetros: los organizadores del Mundial de Catar pasaron con éxito este lunes una primera reválida.

Sin embargo el día se vio empañado por los centenares de espectadores que no pudieron acceder a su billete en la aplicación de la FIFA y entraron al estadio cuando ya había empezado el Inglaterra-Irán, primer partido del día.

"Deberían retrasar el partido, si no, no vamos a poder verlo", se lamentaba Anas, de 33 años, un palestino llegado para apoyar a Irán.

"Somos seis amigos y ninguno puede entrar. ¡Nos costó 800 riales cataríes (unos 215 euros/220 dólares)!".

"Estamos trabajando para resolver ese problema lo antes posible", aseguró a AFP un portavoz de la FIFA.

Con un millón de espectadores esperados a lo largo de cuatro semanas en una sola y única ciudad, la capital Doha, y sólo 75 km de distancia entre los dos estadios más alejados, los organizadores habían reconocido un riesgo de "congestión" en una rueda de prensa en octubre.

Pero, los trayectos entre el centro de Doha y los estadios Khalifa, Al-Thumama y Ahmed Ben Ali, sedes de los tres partidos de la jornada, fueron fluidos, constataron unos periodistas de AFP.

A veces incluso quedaban asientos libres en las tres líneas de metro inauguradas en 2019 y los miles de buses especiales puestos en servicio para el torneo.

- Menos de dos minutos para pasar la frontera -

El aeropuerto internacional Hamad -del que una gran parte fue inaugurada hace diez días permitiendo aumentar la capacidad de 40 a 58 millones de pasajeros por año- también estaba lleno a mediodía, pero las formalidades aduaneras y de entrega de equipajes eran rápidas, según un periodista de AFP.

En paralelo, el antiguo aeropuerto de Doha fue reabierto para acoger vuelos diarios desde los países vecinos del Golfo.

Miles de espectadores saudíes también eran esperados en la frontera terrestre con Catar, la víspera del esperado partido entre Arabia Saudita y Argentina.

"Pasar la frontera me ha tomado menos de dos minutos, es fácil", comentó Nawaf Al Zorbian, de 31 años, al bajar de un bus que dejaba a los aficionados ante un estación de metro de la capital.

Para hacer frente a este flujo de visitantes, se instalaron aparcamientos y una gran tienda en la frontera, permitiendo pasar las formalidades aduaneras a más de 4.000 personas por hora.

pel-cfe-ht/ep/gr/pm