Una multitud acompañó los restos mortales de Isabel II descansan en el palacio de Windsor

Este ha sido el último acto multitudinario de los diez días de luto nacional por la muerte de la monarca. Al son del lamento del cortejo fúnebre, miles de miembros de distintas Fuerzas Armadas británicas acompañan y custodian el ataúd de la monarca. Tras una ceremonia religiosa en la que 800 invitados acompañaron a los familiares, entre ellos los principales miembros de las casas reales europeas, el féretro de la monarca ha sido bajado a la bóveda real de la capilla de San Jorge junto a su marido, el Duque de Edimburgo.