Mujeres quechua viven en las alturas

Rodolfo Ayala

CUSCO, Perú, noviembre 23 (EL UNIVERSAL).- En la comunidad de Ccorccor, a 4 mil metros sobre el nivel del mar, ubicada a 50 kilómetros de la ciudad de Cusco, Perú, una familia quechua conformada mayormente por mujeres, aún usan las técnicas que aprendieron sus antepasados.

Marleny, quien es la cabeza de esta familia, junto con Clemencia, Tiburcia y Mariluz, comienzan su día desde que salen los primeros rayos del sol para ir a trabajar. Su oficio consiste desde sacar a los animales a pastar, elaborar paso a paso sus distintas variedades de productos textiles, cocinar, cuidar a los niños, ayudar a los hombres a la siembra de semillas, hasta llevar la comida a los hombres a los campos de cultivo.

La mujer quechua se prepara desde que es muy joven. Sus principales conocimientos son los textiles y su producción, que conlleva varios pasos hasta lograr un producto artesanal hecho a mano con una calidad increíble.

El procedimiento de creación inicia cuando se recolecta y lava el pelaje de la alpaca, para después continuar con el teñido de los hilares utilizando distintas plantas, además de insectos que la naturaleza les brinda.

Durante su crecimiento, las niñas aprenden de sus padres las distintas propiedades e importancia de las plantas, con el objetivo de que reconozcan para qué funcionan y sus beneficios curativos de las enfermedades que se les puedan presentar a lo largo de sus vidas y, asimismo, trasmitan su conocimiento de generación en generación y puedan tener hijos saludables.